Drawn Story Capitulo 27

¡Y COMO HACE EL DIOS MALVADO!
Hace
mucho, mucho tiempo, un Dios Malvado arraso con toda una capital, mucha gente
sufrió, la tierra lloraba en llamas, y por sobre todo, una terrible sonrisa que
millones de hyumanos pueden ver a través de sus más lúgubres pesadillas.
O
al menos eso es lo que los hyumanos cuentan.
Qué
cómo se esto, bueno, la culpa es de ese estúpido fantasma que se presentó ante
mí…
“Te
dije que no hicieras algo así…”

Estamos
rodeados por unas 20 personas mientras nos encontramos dentro de mi pequeño
hogar.
*Suspiro*
Luego
de estar aquí por varios años viviendo tan tranquilamente tenía que venir Kiel
y arruinarme mis días pacíficos.
“Emm,
Teri. Deberíamos…”
“Está
bien, hey, Kiel.”
“¿Qué
pasa?”
Ugh,
como odio su cara plana e inexpresiva, pero más aún cuando sonríe. Luego de
pensar por un poco termine de formular el pequeño plan.
“Umu,
así que ya decidiste.”
“Aunque
fue por culpa de alguien.”
“No
me veas así. Los extrañaba así que vine a verlos.”
Fruncí
el ceño ante su mala excusa pues a leguas se sentían sus mentiras. Después de
todo Kiel no está hecho para mentir, aun si no debe hacer muecas para evitar
‘eso’ se siente más monótono de lo normal cuando miente.
“Shine,
ve adentro y prepara todo lo que quieras llevar.”
“¿Eh?”
“No
hagas preguntas. *Suspiro* Esto se pondrá feo…”
“Entonces,
no habrá problema de que me encargue de ellos ¿verdad?”
“Estaría
más que encantado que lo hubieras hecho antes de venir aquí.”
Viendo
como Shine desaparece entre las sombras de los escombros evitando la mirada de
los soldados que entran a la fuerza por la puerta principal, imagine que
podrían destruir la entrada trasera y también venir por ese lugar, pero Shine
se dirigió al sótano cuya entrada esta obstruida por escombros, solo un
rastreador podría encontrarla en tan poco tiempo.
“Muy
bien, malditos bastardos. Suelten las armas y ríndanse.”
“Rendirse,
jah, no me hagan reír. Teri, piensas lo mismo que yo.”
“Es
raro que suceda esto, pero extrañamente creo que sí.”
““Entonces””
『Heaven’s Fall』『Fantasmagoría』
Creo,
que nos excedimos un poco, no…
Esto
es el fin del mundo, no importa como lo mires, esto es el fin.
Luego
de hacer mi resolución, mirar por un mejor futuro para los míos, y empezar a
elaborar un plan perfecto para ello.
“¡¡¡TODOS
CORRAN!!!”
Frente
a mi puedo ver lo que simplemente podrías describir como el inicio del fin.
Llamas gigantes caen desde el cielo y para colmo la gente desfallece en
segundos bajo mis pies sin razón o motivo alguno. Hombres, mujeres, ancianos y
niños por igual, como si fueran marionetas las cuales sus hilos fueron
cortados, caen uno a uno.
Algunas
mujeres y ancianas rezan porque un milagro suceda, pero es imposible antes de
terminar esas plegarias son derrumbadas el suelo, esperando el final cuando
esas cosas en el cielo impacten sobre todo este mundo.
Antes
de darme cuenta aquellos gritos han enmudecido, y siento como mi cuerpo pierde
fuerzas…
Ah,
entonces ahora es mi turno, no quiero morir así, tan impotente sin poder haber
hecho algo para ayudar a quienes más lo necesitan.
¿Eh?
Ese acaso es… Una sombra que se cierne sobre todo, una sombra que a pesar de
alejarse veo cómo crece más. Y antes de darme cuenta aquellas flamas que
aclamaban el fin sobre nuestras cabezas son devoradas por la gran sombra.
Acaso
fue dios quien descendió para levantar ese fin inevitable. No sé si sentirme
alegre o feliz, unos segundos más, solo un poco más me permitirían discernir
aquella sombra que parece un gran manto…
No
fue hasta que mi mente cayo en ese oscuro sueño que supe porque ese sentimiento
nostálgico nada saludable apareció al mirar ese ser oscuro…
No
medimos nuestra fuerza, y más aún resulto que no pensábamos igual, de forma
simple.
“Porque
demonios usaste esa habilidad.”
“Eso
digo yo, gracias a ti esto terminara como una masacre.”
“Que
molestia. Debería salvarlos, no crees.”
“No
puedes usar ‘eso’. Aunque podría haber una mejor forma si tuviéramos tiempo.”
“Eso
se puede comprar. Déjamelo a mí.”
Sin
decir más Kiel se desvaneció y aunque pensarían que me dejo completamente solo
contra 20 soldados, en realidad, bueno, hay solo 20 cuerpos tirados sin
respirar.
Probablemente
tomo las almas de todos los seres vivien… Espera un minuto.
“¡Shine!
¡Shine!”
“¿Qué
pasa Teri?”
*Suspiro
pesado*
Sin
darme cuenta suspire más de la cuenta pensando en lo peor, dios, quede como un
tonto ante ella. Sin dudarlo un segundo solo abrace a la persona frente a mí.
“¡Hey,
que te pasa Teri!”
“Nada…
jeje…”
Debo
recordar que aunque sea tan sádico, ese tipo sigue siendo mi ‘amigo’.
Reí
mientras seguía abrazando a Shine.
『Te dije que no hicieras algo así…』
“No
es mi culpa, Teri fue quien hizo esto.”
『Aunque me digas eso, como quieres que evite las miles de muertes
que están a punto de suceder.』
“Tengo
una idea.”
『No estoy de humor, pero te daré el honor de contarme esa idea.』
“Recreare
a la gente.”
『‘Re-crear’』
“Si,
es simple, solo les quito el alma y luego tu les creas un cuerpo más tarde. Yo
me encargo de las memorias, y todos felices.”
『Eso no cambia el hecho que millones morirán.』
“No
que eran miles, deja de exagerar. Al menos yo estoy haciendo algo para
evitarlo, sabes.”
『Ugh, al menos quisiera que me trataras como una igual.』
“Si
en verdad lo fueras no me importaría.”
『Co-como lo sabes.』
“No
soy un genio, pero lo sé, así que ya lo sabes.”
『Eso es demasiado confuso.』
“Bueno,
te dejo el ‘reseteo’.”
Con
esa última frase corte la charla con la Diosa fresa (aun no me digno a llamarla
por su nombre), y empecé a tomar las almas de todos los seres vivos dentro del
área de impacto. Aunque dijo millones y miles, no eran tantos. Se nota que era
un lugar recién tomado por otra nación.
Luego
de unos cuantos segundos casi termine de recolectar las almas y comencé a
re-escribir sus memorias para borrar esto pero una voz resonó en mi cabeza de
nuevo.
『¡¡¡DETENTE AHÍ!!!』
“¿Jah?”
『Aun no arreglas nada, ¿verdad?』
“Nop,
apenas estaba en ello.”
『*Suspiro* Es un alivio. Bueno, a lo que iba. Me encargare de los
cuerpos así que no hay necesidad de que tomes sus almas, pero puedes
re-escribir sus memorias.』
“No
si siguen dentro de ellos, es como si me pidieras editar algo uno por uno. Así
que no, no acepto ese término.”
『Tsk, y yo que casi pensé que era un plan genial.』
“Pues
parece que pensaste mal. Ahora, deja de molestar y me encargo de esto. Cambio y
fuera.”
『Que quieres de…』
En
serio, es molesta.
Esa
sombra nos salvó, eres acaso dios. No, sabemos que la diosa solo favorece a los
humanos.
Después
de todo la Sagrada Diosa no se digna a bendecirnos.
Entonces,
quien es él. Antes de darme cuenta todas las personas se encuentran a mí
alrededor, hombres, mujeres, ancianos y niños por igual. ¿Qué fue de aquella
ciudad?, ¿Qué fue de nuestra nueva tierra?, ¿Qué será de nosotros?
No
hay ruido pero todos sabemos lo que pensamos, no hay confusión pero todos
sabemos lo que atormenta a los demás, no hay razón pero todos sabemos que esto
es un simple sueño.
Aun
siendo un sueño descubrimos que este ser es quien nos protegió cuando el peor de
los males se cernía sobre nuestras cabezas…
Luego
de ese sueño efímero en cada una de las personas fue grabado un ideal, una
esperanza, un nuevo dios.
El
Dios Malvado.
El
único ser que se levantó en contra del castigo de la Diosa, aquel ser que
completamente salvo a millones de nuestra raza. Aun si perdimos el país que
recién conquistamos si seguimos con vida podremos tomar esas tierras otra vez
es por ello que la esperanza de todos no se perdió.
Pero
era momento de despertar de ese dulce sueño, y ver el verdadero terror aun
sabiendo que lo que veremos, será el infierno en la tierra.
O
tal vez no.
Ciertamente
algo inexplicable paso, ya que frente a nosotros se encuentra una tierra
desolada pero al mismo tiempo familiar, luego de recuperar la consciencia pude
ver con claridad lo que tal vez sucedió.
Mientras
mi cuerpo temblaba al igual que todos, ese sueño, no, era demasiado dulce
llamarlo sueño, era una pesadilla.
Si
ese era el dios que se levantó contra la diosa era normal que siguiéramos su
ideal, pero lo peor de ese sueño, fue su sonrisa, siempre imagine a un dios de
buen porte, aun si este fuera el de la misma muerte, nunca llegue a soñar la
cruel verdad que este ser nos mostró.
Ni
nuestro peor terror se acercaba a la realidad que ese día nos fue mostrada. Aun
si vencíamos a los lacayos de la diosa, los hyumanos, incluso si derrotábamos a
la Diosa, nunca tendríamos oportunidad de siquiera tocar a ese Dios.
Mis
piernas no reaccionaban, me sentía débil, pero lo peor de todo, nadie ese día
quiso irse a dormir.
La
razón era simple, todo ser vivo en este mundo ese mismo día sin importar donde
se encontrara, vio el rostro de aquel ser siendo grabado en su alma como
recordando que la muerte es algo más regocijante que vivir para ver el final
que aquel dios traería a este mundo.
Muchos
creían que era una trampa de la diosa para desprestigiar al Dios que nos salvó,
ya que no fui la única de ver esa sombra, pero aparte de los ‘testigos’, nadie
en todo el mundo incluso en los países vecinos pudieron ver que se evitara el
desastre que arraso con el país de Kaleneon en menos de medio día. Así que como
fue que nosotros nos salvamos.
No
podía ser un sueño ya que vimos el inicio, no pudo ser una ilusión ya que el
mundo entero lo presencio, y no fue un acto divino ya que todos los demonios
fueron salvados.
“Hey, lo escuchaste, dicen que el castigo divino cayo en ese
país.”
“Se lo tenían bien merecidos esos malditos demonios.”
“Espera, eso no es lo más impresionante. Ese castigo divino no
solo cayó en una tierra maldita, sino que apareció el Dios Malvado para salvar
a esos malditos monstruos.”
“¿Dios Malvado? No era Dios Demonio.”
“Yo pensé que fue el Señor Demonio.”
“No, no, yo escuche que fue un Lord Dragón Oscuro.”
“Hablan del Dragón Oscuro que asedio entre los ejércitos.”
.
.
.
“Fiu, es mejor que se arregle con rumores que con nada más.
Cielos, cuanto esfuerzo solo por ese simple desliz.”
“Aunque tú no hiciste nada.”
“¡Kya!”
“Jajajaja… por fin reaccionas normal.”
“Maldito.”
Dentro de una habitación dorada donde decoraciones comparables a
grandes obras de arte adornan los alrededores, una sombra pincha levemente el
costado de la Diosa sentada en el trono al fondo de este.
Luego
de reír la sombra llego al centro mientras la Diosa fruncía al ceño ante tal
acto vergonzoso por lo que hizo y quien le provoco hacerlo.
“Aun
no te largas.”
“Qué
forma tan maleducada de saludar. Yo solo venía a despedirme como era debido,
después de todo ya he hecho lo que me propuse.”
“Um,
así que vienes a darme ese ‘presente’.”
“¿De
que estas hablando?”
“Como
que, ‘¿De que estas hablando?, me dijiste que pensara en algo que me gustaría
obtener.”
“Cierto
cierto, lo había dicho. Pero he hecho más que suficiente para mantener el
balance en tu mundo como para que vengas a pedirme algo.”
“Pero
me diste tu palabra.”
“Yo
nunca hice tal cosa.”
“Gunununu…”
“Pareces
mi sobrina cuando haces eso.”
“¿Sobrina?”
“Nada,
nada. Solo ignora mis pensamientos en voz alta.”
Mientras
la charla entre los dos entes fluye, una pareja inusual de kitsune y nekomata
observan los alrededores.
“Oye
Teri, entonces esa persona es tu amigo.”
“¿Um?
Ah, hablas de Kiel. Si si, aunque siempre es buena persona, digamos que algunas
veces los tornillos de su cabeza salen volando.”
“Bueno,
si me recuerdas que el solo iba a dormir a todos los habitantes mientras tú los
ibas a aplastar, no creo que seas el indicado para decir eso.”
“Jajaja,
cierto… no crees…”
Mientras
la pareja continua esperando a su ‘amigo’ la charla entre los dioses parece
llegar a su fin.
“Entonces
eso es lo que deseas.”
“Aun
si los dejo como esta, no veo un mejor futuro para mi mundo.”
“Dirás
para tus juguetes.”
“Metete
en tus asuntos.”
“Okay,
hablare con algunos dioses, si todo sale bien ten por seguro que avisare de
ello.”
“Muchas
gracias.”
“Ves
que cambiando de actitud logras mejores cosas.”
“No
quiero que ‘tú’ me digas eso.”
“No
es mi culpa que mi ‘sonrisa’ sea ‘eso’.”
“N-no
te estoy culpando. So-solo no tenías que usarlo para implantarlo en los sueños
de todos.”
“De
no haberlo hecho algunos dudarían de los nuevos recuerdos.”
“*Suspiro*
Lo entiendo, solo creo que eso será un trauma duro de olvidar.”
“Es
mejor que sea así. El miedo ayuda más de lo que crees.”
Luego
de unas pocas palabras de despedida el Dios Fantasmal se desvaneció junto con
la joven pareja sin revelar su próxima parada.
Por
su parte la Diosa sentada en el trono dejo salir un gran suspiro que resoplo
por todo el lugar ahora vacío.
Su
rostro cambio, parecía completamente opuesto a cuando estaba frente al otro
dios. Sudor recorría su frente, sus manos y piernas temblaban, sus pupilas se
dilataron, y sus dientes tintineaban a un nivel anormal.
“Ese
monstruo sin alma, como puede llevar esa cara ante mí, ante mi quien gobierna
en este mundo. Ni una pizca de modales podía escuchar de su nauseabunda boca.
Si hubiera traído a esas dos malditas basuras ante mí no hubiera dudado en
destruirlas en el instante. Pero bueno, ya se largaron e incluso conseguí ese
favor. Si lo junto con esa promesa de esos dos creo que tendré listo mi seguro
para limpiar toda la suciedad de mi mundo y por fin lograrlo.”
Mientras
la Diosa hablaba caminaba en la gran sala mientras daba ademanes difíciles de
entender, como si tratara de interpretar sus palabras como actuaciones y
repentinamente se detuvo mirando hacia el techo vacío donde un gran mural
estaba rescribiéndose.
“No
dejare que nadie arruine este plan, he esperado por más de mil años para
arreglarlo todo y decir con orgullo que mi mundo perfecto está completo. Solo
un poco más, solo unos años más y estará listo.”
Con
una risa probablemente sacada de algún manga viejo de chica adinerada la Diosa
lleno los confines de su ‘palacio’ esperando que todo saliera a la perfección.
Aunque,
esa será… otra historia…

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