Boku no Gunshi wa, Skirt ga Mijika Sugiru

Traductor Jap-Esp: Yumeno
Capítulo 01:
El productor es una chica de preparatoria

 

En el último tren, el día de hoy también está lleno de borrachos y esclavos de las empresas, dentro del tren estaba haciendo ese Oshikura Manjuu[1] aunque no quisiera, y el anunciador del tren avisó que se llegaría 15 minutos con retraso a la estación, el tren comenzó a desacelerar lentamente y Hojô Shiki dejó salir un gran suspiro.

— Ha… al final hoy también terminé en el último tren.

En la mañana cuando salió de la estación no pensó que regresaría a esta hora, pero aun si se tuviera un fuerte espíritu para terminar el trabajo, los esclavos de las empresas no nacerían, por el contrario, el trabajo continuaba fluyendo como si fuera alguna clase de juego de Puzles, cuando se dio cuenta prácticamente se encontraba solo en el piso de la compañía, Shiki observó su reloj mientras el tren escupía a una ola de personas.

— Ya es esta hora… ¿Cuándo fue la última vez que regresé a casa antes de que cambiara el día?

En verdad no podía recordarlo principalmente era por el cansancio, pero aun así parece que no quería recordarlo. Regresando varios días seguidos en el último tren, cuando menos así había sido durante el último mes, Shiki comenzó a caminar en dirección a su casa intentando no pensar demasiado en el trabajo mientras tenía la luna creciente sobre su cabeza.

De la estación más cercana hasta su casa eran alrededor de 15 minutos caminando, un poco más alejado de la estación se encuentra la zona residencial, tras girar a la derecha e izquierda allí se encontraba en una esquina el edificio que era su casa. Era la casa que estaba acostumbrado a ver, pero había una sola cosa que era diferente.

—… ¿He?

En cuanto se acercó a la puerta de la entrada allí se encontraba una chica.

— Ha….

— Oye… ¿Estas bien?

Se apresuró a acercarse, Shiki intentó ayudarla, parecía ser aún una estudiante, era una chica de cuerpo pequeño y buena figura, su hermoso cabello bajaba hasta sus hombros, no aprecia estar lastimada dentro de lo que podía ver, pero es peligroso dejarse llevar por el juicio de un novato. Shiki sacó su celular del bolsillo.

— ¿Enfermedad? ¿Heridas? Espera, llamaré a la ambulancia.

De inmediato se dispuso a marcar el 911, pero de pronto la chica sostuvo su mano con debilidad

—…… No… no lo hagas…

 

 

Shiki detuvo su mano sin querer, pero dudó al tener frente a él una chica que claramente no era normal.

— Pero…

—………….re…

— ¿He?

La chica susurró levemente, y en un intento de escucharla mejor acercó su oído a la boca de la chica, Esa voz en el oído de Shiki era tan aguda como el zumbido de una avispa, lo que había susurrado la chica fue…

— Tengo… hambre.

 

 

En verdad que comió bastante, Shiki preparó rápidamente algo de Oyakodon, y con un impulso como si se dedicara a ser un “food fighter” la chica vacío todo el plato. ¿A dónde se fue todo eso dentro del cuerpo de una chica tan esbelta como ella? Era como si hubiera sido absorbido por un agujero negro, el contenido del plato despareció en un instante.

— Estuvo delicioso… ¡En verdad que sabía delicioso….!

La chica daba las gracias por la comida mientras le salía una lagrima por la orilla de los ojos, al verla así Shiki sirvió en silencio algo de té y la dejo frente a la chica.

— Aquí tienes, es un poco de té.

— Ah, muchas gracias.

¿Recuperó un poco la tranquilidad con el té caliente frente a ella? La chica dejo de mover la cuchara que tenía en la mano y volteó a ver directamente a Shiki.

— Onii-san, no me digas que ¿Trabajas cocinando? Es la primera vez en mi vida que pruebo algo tan delicioso.

— Gracias, pero desafortunadamente no soy más que un novato.

Se sirvió un té para sí mismo y exagerando un poco terminó encogiéndose de hombros. Su verdadero trabajo lo hacía continuar trabajando hasta apenas alcanzar el último tren todos los días, solo era un trabajador de una empresa pequeña-mediana sin embargo la chica no cambiaba su mirada de envidia.

— Este Oyakodon, el huevo era suave, tanto como para sentir que se derretía en mi boca.

— Tengo más si gustas.

— ¡Por favor!

No paso mucho tiempo antes de que toda la pierna de pollo que quedaba en el refrigerador fuera convertido en Oyakodon, y todo se reunió en el estómago de la chica. Se acabó todo el arroz sin dejar siquiera un solo grano, y juntó las manos en señal de cortesía.

—… Muchas gracias por la comida, estuvo realmente deliciosa.

— Me alegra que te gustara.

Shiki volvió a poner más agua en la tetera, mientras lo hacía, la chica acomodó para sentarse correctamente, y le hizo la siguiente pregunta.

— Bueno, entonces, Onii-san, ¿Hay algo que desees como agradecimiento por salvarme?

—  ¿He?

La pregunta fue tan repentina de Shiki dejo de mover las manos sin darse cuenta. Pensó solo un poco pero no le vino nada a la mente, por lo que le respondió que nada.

— No necesitas preocuparte, ambos estábamos en problemas.

— Jaja, claro que no.

Movió lentamente la cabeza a los lados, la chica se apoyó en la mesa mostrándose hacia el frente.

— Onii-san, eres el salvador de mi[2] vida, si tienes un problema lo solucionaré por ti sin importar lo que sea.

— ¿Lo que sea?

— Si.

Asintió llena de confianza, y la chica continuó hablando.

— Aunque me vea así soy una estratega.

Infló su pecho que parecía grande para su pequeño cuerpo, la chica se llamó a si misma de manera extraña, pero de inmediato cambió su expresión y postura.

— Ah, pero, nada de cosas pervertidas…

— Jajaja, no hay ninguna posibilidad, en definitiva, en toda la eternidad, ni una en un millón de que pudiera pedirte eso.

—…

Shiki contestó, pero la chica infló las mejillas insatisfecha.

— Dejando eso de lado, ¿cómo decirlo? es un poco humillante… no, bueno, si me lo pidieras de verdad me sería un problema…

Pero mientras hablaba volteó a ver el reloj que se encontraba en el muro, el reloj que marcaba la hora todos los días en esta ocasión giraba alrededor de la una de la mañana.

— Onii-san, ¿Siempre trabajas hasta estas horas?

— Nn, bueno, últimamente he estado regresando en el último tren.

Shiki suspiró dentro de su corazón mientras levantaba los platos, aparecieron problemas en cierto proyecto, así que tenía que corregirlo lo más rápido posible, Y Shiki terminó siendo involucrado en esas vueltas. Solo no podía rechazarlo, no tenia de otra más que hacerlo, el problema gritaba trayendo más problemas y de nuevo volvía a comenzar todo. Pero aun diciendo eso, no había manera de que pudiera hablar, así que Shiki solo dejo las vajillas diciendo eso y se dio la vuelta a la chica.

— Este… ¿Cuál era tu nombre?

— Ah, Hoharu, me llamo Itayanagi Hoharu.

— Entonces Hoharu-chan.

Shiki tomó las llaves de su auto, y se puso la chaqueta que tenía en el perchero.

— Ya es tarde, te llevaré hasta tu casa ¿Por dónde vives?

— Ah… este…

Su mirada comenzó a vagar por el aire, la chica que se hizo llamar Hoharu se llevó una mano a la barbilla como si estuviera pensando.

— El lugar en el que vivo está un poco lejano, ya es muy tarde… sería feliz si me dejaras quedarme solo esta noche…

— Entonces contactaré a tus padres.

— Papá se encuentra en el extranjero, a estas horas apenas está comenzando a trabajar de aquel lado, puede que la llamada ni siquiera entre.

Mientras contestaba Hoharu puso las manos en el Tatami.

— ¡Por favor! De ser necesario pagaré por el alojamiento, al encontrarme en el suelo puede que no me creas, pero tengo un poco de dinero.

— No, no necesito algo como eso…

Parece que tiene sus circunstancias, que una chica se encuentre sola a estas horas, además en el suelo por el hambre. No parecía que se hubiera envuelto en un incidente, y ciertamente ya era tarde, así que Shiki apuntó en dirección a las escaleras que se dirigían al segundo piso.

— En el segundo piso hay una habitación vacía, puedes usarla como gustes, en el armario hay cosas para dormir que puedes usar.

Hoharu abrió los ojos sorprendida, y volteó a ver al techo.

— Una habitación en el segundo piso… ¿será una habitación japonesa?

— Si, vaya que lo supiste.

— Ah, um, onii-san, dijiste que tiene armario.

Como si dijera “la usaré agradecida” Hoharu se acercó a él viéndolo hacia arriba.

—… ¿Onii-san no se convertirá en un lobo antes de que me duerma?…

— Jajaja, claro que no, no hay ni un milímetro, micrómetro, o nano micrómetro de posibilidad de que eso ocurra.

—…

Hoharu de nuevo puso una expresión de extrañeza,

— Que lo niegues tan tranquilamente, a su manera me deprime…

Hoharu lo dijo con dificultad, y Shiki tomó la maleta que se encontraba en el suelo.

— Además, tengo que a trabajar.

Sacó la laptop que se encontraba adentro y a dejo en la mesa de la sala de estar. Hoharu al verlo abrió grande los ojos sorprendida.

— ¿He? Onii-san, ¿Incluso traes el trabajo para la casa?

— Simplemente no termino después de todo.

La verdad es que la empresa se lo tenía prohibido, pero por el otro lado la empresa también fingía no percatarse de eso y dejaba que la situación continuara de ese modo, además de Shiki había muchas personas que lo hacían así, por supuesto, que sea bueno o no ya era un tema aparte.

— Bueno.

Se quitó las sandalias y comenzó a trabajar con los datos. Había datos que no podían ser sacados de los servidores de la compañía, pero era más que suficiente para poder hacer un avance.

—… Puedo dejar la resolución de los bugs para después, el problema es enfrentar al cliente…

Imaginó al encargado de dar la cara al cliente molesto y terminó dejando salir un suspiro con naturalidad.

— Haa… el reporte de los detalles tienen como límite de entrega mañana… tengo que hacerlo…

Pero a la mitad pareció que no le agradaba. Entendía que era un hombre de sociedad, pero aun así el mundo desbordaban cosas que simplemente no salen como uno planea, las cosas terminan sin ser realmente eficientes, claramente era un trabajo ineficiente, y continuó con los nombres personalizados. Lo apresuraban con un trabajo innecesario y que no debería ser de emergencia, con una cantidad grande de documentos explicativos que no eran más que innecesarios, ese trabajo sin sentido era el pan de cada  día.

— Pero no queda más que hacerlo.

Si se quedaba quejándose no avanzaría con el trabajo, dejó de suspirar, subió los dedos al teclado, cuando de pronto el celular que tenía en el bolsillo del pecho comenzó a vibrar. Shiki llevó su mano izquierda para contestar la llamada mientras mantenía la mirada fija en la pantalla.

— ¿Diga?

—…… Buenas noches onii-sama.

Lo que llegó desde el otro lado del teléfono fue una voz transparente como la de un timbre, era una voz que conocía, por ciertas circunstancias se encontraban viviendo en lugares alejados pero era su hermana menor Yuki.

— ¿Qué sucede Yuki? Ya es tarde.

— Nada de que ya es tarde.

Yuki continuó Junto con una voz cual si estuviera atónita.

— Oba-sama está preocupada, no importa cuántas veces te llamara, no contestabas.

— Ah…

Contestó apenas, ahora que lo pensaba el día de hoy todo el día no había hecho nada más que trabajar.

— Lo siento estaba ocupado con el trabajo y no vi para nada el celular.

— Pensé que sería algo como eso.

Yuki le respondió con una voz afilada después de dejar salir un pequeño suspiro.

— ¿Ya se te olvido lo que dijo oba-sama la otra vez?

— ¿Acerca de que te tomaría bajo mi resguardo verdad? por supuesto que no lo he olvidado.

Dejó de mover las manos que estaban ocupadas con su trabajo de momento y se apoyó en el respaldo de la silla, Shiki continuó.

— Habían dos condiciones, uno, que tenga un lugar para que podamos vivir y que cenemos juntos.

— ¿No será que ya cumpliste las condiciones?

—… Puede que ya tenga un lugar en el que vivir.

Volteó a ver dentro de la casa mientras respondía eso. Esta casa la terminó comprando como el año pasado con un préstamo de 35 años. Al ser una casa vieja se hicieron unas reformas, era 4LKD, la había comprado para poder vivir con Yuki, pero por las circunstancias de ambos ahora se encontraba viviendo solo.

— Trabajando todos los días hasta tarde, ¿incluso vas los días de descanso a la empresa verdad? si sigues con ese estilo de vida terminaras con tu salud.

— Si bueno, sé eso pero…

— No lo sabes.

Le respondió firmemente, Yuki lo golpeó en el centro sin piedad.

— Onii-sama, ¿por qué sigue aceptando todo lo que te piden sin rechazarlo?

—…… ¿cómo lo sabes?

Yuki continuó con un tono de voz como si estuviera con problemas.

— Es lo mismo de siempre con el gentil onii-sama, si sigues así terminaras con tu salud.

— Es cierto, tendré cuidado.

Shiki continuó hablando para evitar que Yuki se diera cuenta de que estaba respondiendo de manera automática.

— Pero oba-san no lo hubiera aceptado.

—… No te sobre exijas, no te pongas más peso ¿sí?

La voz de su hermana parecía preocupada, le dio la impresión de que su cuerpo tras llegar en el último tren constantemente comenzaba a verse afectado.

— Ya compraste la casa pero el peso que tienes es mucho más grande onii-sama.

— No me estoy sobreexigiendo.

—… onii-sama…

“Buenas noches” intercambiaron un último saludo y terminaron con la llamada.

— Bien.

Dejó el celular en la mesa y Shiki volvió la mirada una vez más a su laptop. Pero pareciera como si la despedida de buenas noches hubiera sido un disparador ya que sintió como comenzaba a irse.

— Ah, esto es malo…

De pronto le atacó un gran sueño, pero no tenía ni escudo y espada para defenderse, comenzó a perder su conciencia en ese mismo lugar.

— Ahora que lo pienso últimamente no he estado durmiendo bien…

Inmediatamente después de que se dio cuenta la conciencia de Shiki se vio interrumpida.

 

Escuchó la alarma del celular a lo lejos.

— ¿Nn…?

Comenzó a levantarse lentamente del abismo recuperando la conciencia, sintió su cuerpo pesado como si estuviera cubierto por lodo, frente a sus ojos se encontraba la mesa de la sala de estar, Shiki se le quedó viendo en silencio a la laptop que se encontraba frente a él.

— Auch… ¿Me dormí de ese modo…?

Estiró su cuerpo que estaba gritando a la fuerza, estirando los brazos para tensar los músculos de su pecho, cuando se dio cuenta la luz del sol comenzaba a entrar por la ventana, y podían escucharse lo que parecían ser las risas de los estudiantes que se dirigían a la escuela.

— Ojala y un hada haya avanzado con mi trabajo… claro, como si fuera a ser posible.

Intentó encender la laptop, y se encontraba exactamente lo mismo que estaba allí la noche anterior. Detuvo la alarma, ya era la hora en que se despertaba siempre.

— No queda de otra… iremos a que nos regañen…

No debería de haber problemas con salir un poco más tarde para hacer algunas flexiones, pero aun así sentía una presión en el cuello al no haber avanzado en el trabajo. Al final solo pudo suspirar, cuando de pronto recordó a la chica que se suponía se había quedado en su casa.

— ¿Are? Ahora que lo pienso…

Volteó a ver a los alrededores, pero desde la sala de estar de donde estaba no podía ver a Hoharu. Cuando intentó ponerse de por por fin se dio cuenta que tenía una manta puesta sobre la espalda. Fue a buscarla al segundo piso, pero allí solo había un futon doblado hermosamente, no había presencia de ninguna otra persona.

— No esta… ¿Se habrá ido a casa?

De seguro se habrá ido en silencio intentando ser considerada con Shiki quien estaba dormido, Shiki llegó a esa conclusión, así que tenía que irse a tomar una ducha rápido, arreglarse y salir de nuevo con su cuerpo que no había podido deshacerse del cansancio.

El sol era tan brillante como para doler, estaba quemando el cuerpo de Shiki, la estación del tren más cercana estaba completamente lleno con sus trenes de igual manera dirigiéndose al centro de la ciudad, Cambió de tren en la estación terminal bajando al subterráneo y avanzando varias estaciones, hasta que llegó a la estación más cerca a su empresa.

Era un edificio de unos 25 pisos, tenían rentados los pisos 10 al 18, era una empresa de desarrollo de Software. En el primer piso del edificio se encontraba una famosa tienda de café, ese aroma despertaba a los hombres y mujeres que iban entrando, de entre ellos, la mirada de Shiki se fijó en la elegante terraza donde habían unas personas tomando café. Al principio no le importo quien podría ser, pero al acercarse, entendió por qué le había llamado la atención ese lugar.

— Jaja, viniste.

La que se encontraba sentada en la terraza era esa chica que se había quedado a dormir anoche en su casa, era Hoharu. Movió su pequeña mano mientras Shiki se acercaba, y le preguntó a esa chica que estaba en una elegante terraza de un café tan temprano en la mañana.

— ¿Por qué estás aquí?

— Te estaba esperando onii-san.

Respondió como si fuera lo más evidente, cuando Hoharu apuntó a una bolsa de papel que se encontraba sobre la mesa redonda.

— Aquí tienes.

— ¡…? ¿Qué es esto?

Intentó ver en su interior y allí había una caja cuadrada, tenía dibujado un personaje en el paquete ¿Eran alguna clase de dulces?

— Los venden cerca de una estación que se encuentra al noreste, es un pan de dulce llamado Cream Square, es pan suave sobre la cual hay dulce crema, no importa cuántos coma, nunca podría dejar de comerlos.

— Hee ¿en serio?

A diferencia de la expresión alegre de Hoharu, respondió ambiguamente al no saber qué era lo que pretendía.

— No me digas que… fuiste a comprarlos.

— Si.

Hoharu asintió, también apuntó ligeramente a una taza de Café latte mientras se encogía de hombros.

— La verdad es que intente ir en Shinkansen[3] pero la tienda aún no estaba abierta, hay personas que comienzan a trabajar antes de que abran oficialmente la tienda así que les obligué que me lo vendieran.

Tal parece que incluso se tomó la molestia de tomar el Shinkansen hasta ese lugar. Al mismo tiempo en que se sorprendía por la capacidad de movimiento de la chica, aparecieron muchas preguntas en su cabeza.

— Pero ¿Por qué hacer esto y para mí?

— Es como agradecimiento, tengo que regresar mi deuda por la comida y el alojamiento.

Ahora que lo decía, anoche había dicho algo como que quería pagarle, pensando en todo lo que había hecho para ello Shiki lo aceptó honestamente.

— Ya veo, muchas gracias por toda la molestia, me gustaría comerlo en el almuerzo.

— No, no, no es eso onii-san.

Hoharu comenzó a mover el dedo de izquierda a derecha, por supuesto, comenzó a decir cosas que no se esperaba.

— Me gustaría que onii-san le entregara esto a Hazuki-san del área de consultoría en su empresa.

— ¿He? ¿Hazuki-san…?

 

Era alguien que conocía, recordó el rostro de la chica de mediana edad que trabajaba en su empresa, había aparecido de pronto un nombre inesperado, y Shiki frunció las cejas sin pensarlo.

— ¿Conoces a Hazuki-san?

— No, para nada.

Huharu lo negó fácilmente, volteó a ver hacia arriba el edificio como si fuera un brote de bambú después de la lluvia.

— Ya debería de estar por salir, lo mejor será que se lo entregues cuanto antes, si lo haces…

Sonrió como si le fuera divertido, y comenzó a hablar con sus predicciones.

— Regresarás a casa a la hora normal como no lo has hecho en mucho tiempo.

—… ¿He?

No entendía para nada que era lo que le decía, Shiki solo estaba confundido.

— Nos vemos onii-san.

Hoharu terminó de tomarse su café y desapareció entre las personas mientras lo despedía con la mano. Después de verla irse Shiki bajó la mirada a la bolsa que tenía en las manos.

— ¿Regresar a casa a la hora normal? Ahora que lo pienso ¿Cuántos meses han pasado desde la última vez que lo hice?

No solo salir a la hora, incuso era extraño que no tomara el último tren, entró al edificio sin entender una sola de las palabras que le había dicho Hoharu, y subió al elevador para dirigirse al piso 15.

Después de eso al entrar en un pasillo un poco alejado, le habló a una mujer que parecía comenzar con su trabajo.

— Hazuki-san.

— Ara, pero si es Hojô-san, ¿Qué pasa tan temprano?

Hazuki era la madre de tres pequeños, era la mujer que se encontraba en el centro del área de consultoría, hace medio año se había tomado un descanso para dar a luz y había regresado, en esta ocasión llevaba poco tiempo trabajando, pero hubo un tiempo en el que estuvieron trabajando en proyectos juntos. Tal y como se lo dijo Hoharu, le entregó la bolsa de papel.

— Para ti…

— ¿¡He!? ¿¡Esta bolsa es…!?

En el instante en que vio la bolsa de papel la tomó casi como si se la arrebatara, al revisar adentro dejó salir una voz de sorpresa.

— ¡Pero si son Cream Square! ¿He? ¿He? ¿¡Qué pasa con esto!?

No le dio tiempo para contestar nada, Hazuki se había puesto de pie llena de emoción.

— ¿Sabes? ¡Justo me acaba de decir mi pequeña hija que quería comer de estos y no me escuchaba! Le dije que cuando regresara a casa pero no los venden por aquí cerca, además de que los venden por tiempo limitado y no tienen envíos, estaba preocupada.

Después de hablar como una ametralladora por fin pudo tranquilizarse un poco con la bolsa en las manos, logrando al fin dirigirse directamente a Shiki.

— ¿Me los estas dando?

— Si, por eso es que vine aquí.

— ¡Gracias! ¡En verdad me salvaste!

Hazuki sujetó su mano y comenzó a moverla hacia arriba y abajo, no pensó que fuese a alegrarse tanto, por lo que solamente terminó siendo presionado por ella cuando Hazuki levantó la mirada como si hubiera recordado algo.

— Hojô-san, escuché que estas teniendo problemas con el proyecto de desarrollo móvil de las instalaciones ¿Es cierto?

— ¿He? ah, bueno…

— Ya veo… fu fu fu, Tal vez nos pongamos serios de vez en cuando.

— ¿He?

Hazuki sonrió con un sentido detrás de ello, sacó su celular y comenzó a llamar a alguna parte, Shiki intentando no malestar hizo una ligera reverencia y se alejó un poco dirigiéndose a su propio lugar, pero en medio del camino una mujer le llamo en el pasillo que daba al elevador.

— Ah, buenos días Hojô-senpai.

— Buenos días Tokita-san.

Aquella que se sentaba al lado de Shiki era una Kouhai mujer… Tokita Rui Tenía un cabello ondulado y esponjoso que caía por su espalda, parcia que había sido muy bien criada, solo con que ella estuviera en el lugar el ambiente se sentía mas gentil, era una de las pocas mujeres que se esforzaba y lograban formar parte del área de desarrollo de tecnologías.

— ¿Necesitabas algo del área de consejería?

— Si, bueno, solo le entregué algo a Hazuki-san.

No pudo explicar nada más, y no pudo pronunciar alguna otra palabra, Rui no le dio ningún seguimiento en especial pero en cambio se le quedó viendo a Shiki con algo de preocupación.

— Hojô-senpai, ¿estás bien?

Le preguntó algo, y continuó mientras ponía una expresión de extrañeza.

—… Escuché que el líder Oyama volvió lanzarte sus problemas, por culpa de eso has estado yéndote hasta apenas alcanzar el último tren.

— Jajaja, bueno, es cierto que últimamente he regresado en el último tren.

La verdad es que no era inusual que Rui estando cerca de él lo supiera, ah, pero ahora que lo decía Hazuki también sabía que se encontraba en problemas. Existe el rumor de que la red de información de las  mujeres en la empresa es capaz de saber toda clase de información 15 minutos después de que algo suceda, puede que sea cierto.

— No es como si me hubiera lanzado los problemas, parece que tiene conexión con el proyecto anterior, y tengo más experiencia en el sistema solo eso.

— Pero, pero, Hoyô-senpai, no tienes ninguna relación con ese problema.

Rui comenzaba a inflar las mejillas como si se estuviera enojando por él.

– Pero aun así te ponen cualquier motivo para presionarte los problemas que suceden… en definitiva solamente te están molestando.

La expresión de Rui era de “no hay manera de que no me enoje” Shiki se le quedó viendo a esos lindos y grandes ojos.

— Solo con saber que estás preocupada por mí me hace realmente feliz.

— Hoyô-senpai…

Rui por algún motivo se puso un poco roja y Shiki dejó su mochila en su asiento, sacó su laptop y la abrió.

— Aun hay algo de tiempo antes de la junta de avances, ¿Nos esforzamos un poco más?

— Ah, entonces déjame ayudarte.

Shiki comenzó a trabajar agradeciéndole por la ayuda un poco apenado a pesar de que ella era de un equipo diferente.

Los seres vivos de las empresas son seres que les gustan tanto las juntas como para sorprenderse, juntas programadas, juntas de reportes, junta de comunicaciones oficiales, juntas de avances, le ponía algún nombre cualquiera para poder hacer una junta, hay muchas de ellas en las organizaciones llamadas empresas, Ellos continuaban con la junta programada, y Shiki comenzó a caminar en dirección al lugar en el que se llevaría a cabo la junta, aunque por supuesto, no había avanzado con su propio trabajo, por lo que era difícil que pudiera entrar felizmente. De seguro hubiera intentado decir que tenía una enfermedad que lo llevaría cerca de la muerte para no asistir, que esa enfermedad era contagiosa y no fue para evitar contagiar a los demás… pero aun diciendo eso es un evento que el ganado de las empresas no puede evitar.

— Eso tenemos,… ah… en verdad fue un gran problema pero logramos superarlo.

Las juntas de avances ese día se encontraban participando todo el departamento de desarrollo al que pertenecía Shiki. Un lugar en el que cada uno de los líderes exponía los avances que tenían con sus respectivos proyectos, y ahora el hombre llamado Oyama acababa de hablar acerca de su proyecto. Se trataba de un senpai que entró varios años antes que Shiki a la compañía, era un líder que tenía como marca registrada su cabello castaño.

— ¿Y eso que parecían realmente enojados hasta hace poco?

Por el otro lado se encontraba un hombre de mediana edad que bien podría parecer un Dandi recibiendo los reportes, el cabello lo tenía completamente blanco, y una mirada afilada, se trataba del gerente del área de desarrollo al cual pertenecía Shiki.

— Claro que no, Hojô-kun aquí presente ya hizo algo con eso ¿Verdad Hojô-kun?

Dejo de largo lo que le dijo el gerente y Oyama le presionó todo a Shiki, suspiró para sus adentros mientras afirmaba y el gerente comenzó a preguntarle.

— Además de que habían problemas en el sistema. Se necesita una investigación y reporte del motivo, además que es necesario realizar correcciones y pruebas, ¿Pero había quedado que el día de hoy se tenía que resolver todo?

— Si, era hoy.

— ¿Lo lograron a tiempo?

La pregunta y mirada afilada del gerente hizo que dudara por un instante.

— ¿Qué tal Hojô-kun?

Le volvió a lanzar todo a Shiki, él pensó un poco y después reportó la situación correcta actual.

—… Lo siento, hemos encontrado el motivo, pero se necesitara un poco más de tiempo para poder realizar las correcciones y las pruebas.

— ¿He? ¡Ese es un problema!

Sin piedad alguna Oyama comenzó a hablar en voz alta.

— El cliente está realmente enojado, podemos enviarles tu versión de momento, pero cuando menos es algo “de momento” si no se lo regresamos como se debe es un gran problema.

Dejó todo el peso de su cuerpo sobre la mesa frente a él mientras decía todo lo que quería mientras culpaba de todo a Shiki.

— Parece que ayer también te quedaste hasta tarde ¿pero qué sucedió? Nee, ¿No me digas que solo te quedaste para que te pagaran horas extras?

Estaban hablando de manera demasiado egoísta y parece que Rui no pudo soportarlo más…

— ¡Incluso aunque sea Hojô-senpai no hay manera de que pueda terminar de inmediato! Para empezar, Hojô-senpai es parte de otro equipo de trabajo, ellos mismos deberían de responder y no Hojô-senpai!

— Pero aceptó cuando se lo pedí.

Oyama no pareció verse afectado, solo extendió los brazos exageradamente mientras continuaba alineando palabras.

— ¿El que sabe más del sistema s Hojô-kun verdad? normalmente yo lo haría, pero vamos, no sé mucho del sistema, se lo pedí a Hojô-kun quien puede termínalo en pocas horas ¿Verdad?

La última pregunta la hizo en dirección a Shiki. Y entonces, como si hubiera olvidado que era su responsabilidad en un principio, le lanzó toda la culpa a Shiki.

— Pero aun así, no lo ha terminado ¿Qué hacemos? Que mal por mí, se van a enojar conmigo, Hojô-kun, ¿Qué tal si se enojan contigo en mi lugar?

En cierto sentido era un genio para dejarle toda la responsabilidad a otras personas, era bueno dándole vuelta a las cosas, era lo que Oyama siempre hacia. El mismo Shiki había resultado siendo la victima varias veces pero… en esta ocacion la situacion era un poco diferente.

—……… Aun no se ha terminado pero…

Mientras pasaba en su cabeza lo que acababan de decir Shiki les contestó del siguiente modo.

— ¿Como decirlo……. ¿Ya no hay necesidad de que lo termine.

—… ¿Ha?

Oyama frunció las cejas y Shiki continuó mientras veía el techo de la sala de juntas

— Acabo de recibir un mensaje del encargado, la fecha límite que era para hoy se ha aplazado para dentro de dos meses.

— ¿¡Haa!? ¿Dos meses?

Dejó salir una voz de tonto, y Oyama se acercó rápidamente a Shiki.

— ¿He? ¿¡Qué sucedió!? ¡Por más que bajara la cabeza nunca me escuchaba…!

Pero dudó como responder a esa pregunta.

— Hojô.

Pero interrumpiendo a Oyama, el gerente habló tranquilamente con un tono bajo.

— Eso no fue por el encargado del proyecto, ¿Eso es algo que tu conseguiste verdad?

— Si, ya está corroborado.

— Está bien.

Era el fin de tema, era como si estuviera anunciando eso ya que el gerente continuó con la reunión programad.

— Entonces me gustaría que le dejes el resto de ese proyecto a Oyama, ¿Ahora tienes tiempo y puedes hacerlo verdad?

— ¿¡Kgg..!?

Al gerente no le importó la expresión tonta que estaba haciendo Oyama y continuó con el siguiente tema.

— Continuemos con el siguiente proyecto, Oosugi, ¿Qué tal va el progreso?

— ¿He? ah, ¡Sí!

El otro líder se puso de pie de prisa, ese reporte se escuchaba muy lejano, Shiki no sabía que era lo que había pasado inclinando la cabeza.

 

— Con permiso.

“Estoy cansado” dejo salir eso mientras apagaba su computadora y dejaba la empresa. Al salir del edificio, sorprendentemente afuera aún era de día.

—… En serio terminé saliendo a mi hora…

Volteó a ver el reloj, apuntaba alrededor de las seis de la tarde, ¿hacia cuanto que no regresaba a casa a estas horas? Recordó que era más que evidente que hubiera sol en los atardeceres.

— Hojô-senpai.

Se detuvo cuando alguien le habló a la vez que le pegaban ligeramente en el hombro. Al darse la vuelta allí estaba Rui quien había corrido para alcanzarlo con la respiración entrecortada.

— Este… ¿Puedo acompañarte hasta la estación?

— Claro.

Comenzaron a caminar uno  al lado de otro, mientras que Rui volteó a verlo con una gran sonrisa, en verdad parecía feliz.

— Pero en serio, que bueno, alargaron más tiempo a la agenda.

— Bueno, es cierto pero…

A pesar de que lo afirmó Shiki no pudo continuar, solo había un motivo por el que no podía asentir con honestidad.

— No sé por qué, pero el encargado estaba de buen humor, cuando le llamé no estaba para nada molesto.

— ¿En serio?

Asintió ante una Rui que inclinaba la cabeza, Shiki estaba recordando lo sucedido durante el día, al final, no logró terminarlo para la mañana, intentó llamarle después para disculparse pero del otro lado por algún motivo parecía realmente satisfecho, y no era como si hubieran solucionado nada, pero dentro de ello, solo se le podía ocurrir una cosa.

—…… Así que hoy regresé a casa a la hora normal…

— ¿He?

— Ah, no, no es nada.

Despejó los pensamientos que le daban vueltas por la cabeza, cuando una gran cantidad de personas apareció en su campo de visión al haber llegado a la entrada de la estación. Se dirigieron a una esquina avanzando por esa multitud y continuaron avanzándose abiertos paso.

— Hay bastantes personas.

— Hojô-senpai ¿No lo sabias?

Ira dirigió la mirada a la multitud mientras esquivaba hábilmente.

— Hoy es el concierto en vivo de &Six.

— ¿Andosik…?

Era la primera vez que escuchaba esa palabra, de seguro Rui se habrá dado cuenta de eso. Se levantó ligeramente el cabello y comenzó a explicarle a Shiki.

— &Six es un grupo de cinco chicas idol´s, la aplastante calidad que tienen encendió el internet, en estos últimos años han estado haciendo tours, es un grupo muy famoso ah, son esas.

En una de las pantallas que estaban una de las tiendas frente a la estación podían verse unas chicas, habían cinco chicas sobre un escenario bailando al mismo tiempo, estaba asombrado por esos hermosos movimientos, y Shiki abrió la boca para preguntar.

— ¿A pesar de que son cinco se llaman “Six”?

— Si, según los rumores el manager es el sexto miembro, el nombre &Six era porque anteriormente eran seis chicas.

Parecía saber mucho al respecto, o puede que por el contrario, sea de conocimiento común y solo fuera Shiki el que no lo supiera. Rui continuaba dándole información acerca que ese grupo.

— Pero parece que fue gracias a su manager, el sexto integrante que pudieron hacer su gran aparición, solo que parece que nunca aparece en el escenario, entre los fans lo llaman “estratega”

— ¿Estratega…?

— Continuó haciendo elecciones tan precisas como para sorprenderse, sus aliados acceden en un instante, parece que por ello la llaman así.

Y parece que el día de hoy haría una presentación en vivo, parece que fue decidido por ese manager estratega. Ahora que lo menciona, le dio la sensación de que había escuchado esa palabra en algún lugar hace poco.

— Ah, este Hojô-senpai.

Cuando estaban entrando en el subterráneo Rui comenzó a verlo hacia arriba mientras hablaba.

— Ya que regresamos a la hora normal, este… si tienes algo de tiempo ¿te gustaría ir a comer a alguna parte?

— Oh, qué buena idea.

Después de todo al regresar a casa estaría solo, aún era temprano, así que pensó que era una buena idea.

— Ah, pero perdón, tengo que llegar un poco temprano a casa.

Recordó porque había podido salir a la hora normal, Rui mostró una expresión como si hubiera recibido un Shock.

— No… no me digas que… ¿¡Una promesa con tu novia…!?

— Jajaja, claro que no.

Decirlo lo ponía un poco triste, pero no tenía ningún motivo rosa como ese.

— La verdad es que…

Mientras caminaban al área de pasaje comenzó a explicarle brevemente sus motivos, Rui abrió los ojos grandes con sorpresa.

—… ¿Para vivir con tu hermanita menor?

— Así es.

Bajaron por las largas escaleras, y recordó aquello mientras veía hacia el espacio.

— Hace dos años mamá falleció y mi hermana menor terminó siendo cuidada en la casa de una tía, la verdad es que quiera traerla conmigo, pero me dijeron que en ese momento no podía hacerme cargo de los básicos para vivir solos.

En ese momento vivía solo en un pequeño departamento, era un poco difícil vivir de ese modo los dos, así que la hermana mayor de su madre quiso darle un buen ambiente para la hija de su hermana menor que aún se entraba estudiando la secundaria en ese momento.

— Me dieron varias condiciones para que pudiéramos vivir juntos, la primera es que tuviera un lugar asegurado para vivir y que todas las noches cenáramos juntos, si no los cumplía entonces no permitiría que mi hermana viviera conmigo.

Su tía era una buena persona que veía por ellos, pero no había manera de que pudiera dejar que viera por su hermana todo el tiempo, en estos últimos dos años Shiki había hecho todo lo posible para cumplir estas condiciones.

— La primera condición ya fue cumplida, la segunda…

— Ya veo, con la forma en la que estabas trabajando ahora sería un poco difícil cumplir esa segunda condición.

A pesar de que había asegurado un lugar para vivir, no era tan fácil asegurar el tiempo, pensó en cambiar de trabajo, pero desde que tenía que pagar el préstamo era difícil, además de que sería aún más difícil encontrar otro lugar en donde dieran tan buenas prestaciones.

— Pero hoy estoy saliendo temprano como no lo hacía en mucho tiempo, creo que iré con mi tía a presumirle un poco.

— Ya veo.

Rui estaba asintiendo ante el motivo que tenía para no poder acompañarla pero de inmediato frunció las cejas.

— ¿Pero cómo siguen las cosas va a ser difícil verdad?

— ¿En verdad lo crees?

“Lo creo” respondió de inmediato, sacó la agenda que tenía en la maleta antes de continuar.

— Hoyô-senpai, según los trabajos que has aceptado claramente son proyectos en los que ocurrirán problemas, además de que cuando te piden algo nunca los rechazas, ¿sabías que eres famoso por eso dentro de la empresa?

Shiki no pudo hacer más que sonreír con amargura mientras sacaba el celular de su bolsillo.

— No puedo rechazar las peticiones de las personas que se encuentran en problemas.

— ¿Qué no puedes rechazar…? no es como si no entendiera cómo te sientes, pero todo tiene su límite.

— Eso es… claro que lo entiendo.

Así es, incluso él lo entendía muy bien.

—… Pero desde hace mucho he sido malo para rechazar a los demás.

No hacía falta que otra persona le dijera que eso no era algo bueno.

— ¿Será porque escuchaba mucho las peticiones que me pedía mi pequeña hermana? Cuando me di cuenta se me hizo más que natural aceptar las peticiones aunque parecían irrazonables.

— ¿Y eso siguió hasta ahora?

— No, puede que eso no haya sido más que el comienzo.

Pasaron por la revisión de boletos y Shiki continuó sincerándose.

— La verdad es que tengo miedo que los demás me odien, quiero que las personas me vean con buenos ojos, jajaja, claro, es un motivo infantil.

Ser bien visto por las demás personas, puede que esté diciendo eso pero no lo era todo, simplemente que no tenía el valor para ser odiado por las personas, las personas normales dirían algo como esto.

— ¿Es patético verdad?

— Si.

Rui contestó sin piedad, pero de inmediato sonrió.

— Pero si tuviera que decir si es típico de Hojô-senpai, entonces es típico de Hoyô-senpai.

¿Era un alago? ¿O no? Shiki no lo sabía, cuando llegaron al andén justo en ese momento estaban llegando ambos trenes al mismo tiempo.

— Si llegas a tener problemas puedes venir a pedirme consejo siempre que quieras, la verdad es que puede que no haga mucho, pero si es por el bien de Hojô-senpai me esforzaré.

— Muchas gracias Tokita-san.

Le dio las gracias honestamente y ambos subieron a sus respectivos trenes.

Mientras se movía en dirección a la estación más cercana le llamó a su tía y compró algo en el súper cerca de la estación, había recordado que el día de ayer había usado una gran cantidad de carne y huevo así que quería reponerlo para después regresar a casa.

— ¿…? ¿Hay alguien?

Justo a un lado de la puerta de su casa pudo ver la sombra de una persona.

—…  ¿Qué haces en este lugar?

— Ah, onii-san.

La persona que estaba allí era Hoharu hecha bolita en el mismo lugar y del mismo modo que ayer, pero a diferencia de ayer es que ahora estaba en una situación en la que podía responder, tenía una extrañamente linda ropa occidental. Esa Hoharu parecía estar consciente de los alrededores en esta ocasión,

— ¿¡No viste a una persona sospechosa cerca!?

— ¿Una persona sospechosa? ¿Alguien además de ti?

— E, es cierto que puedo verme sospechosa, pero no me refiero a eso.

Parece que veía a Shiki desesperadamente, cuando de pronto comenzó a gritar.

— ¡Por favor Onii-san! ¡Me están siguiendo! ¡Escóndeme aunque sea un momento!

Al final, la comida que acababa de comprar se usó con la cena de esta noche.

 

— Muchas gracias por la comida.

— De nada.

Cocinó una gran cantidad, pero no importa cuando le diera, Hoharu se lo acababa, pidió un poco más sin contenerse y también se lo acabó sin dejar nada.

— Onii-san, ¿Después de todo eres un genio con la cocina verdad? rollos de alabaza, es la primera vez que pruebo unos tan deliciosos, incluso mejores que en los restaurantes.

— En serio, me alegra que te gustaran.

Hoharu observó el librero a un lado mientras le ayudaba a levantar las vajillas.

— Ahora que veo bien hay muchos libros de cocina… ¿Es tu pasatiempo?

— No, para nada.

Tal y como lo había comentado Hoharu, habían mas de 20 libros de cocina alineados en ese librero, pero a pesar de que hubieran muchos no era porque le gustara la cocina, simplemente quería saber más de ella.

— Casi no cocino, la verdad a mí no me importa, pero no hay manera de que pueda darle de comer a mi hermana menor cualquier cosa así que estudié un poco.

Últimamente no había podido hacerlo mucho debido a que siempre regresaba en el último tren, pero había estudiado mucho y ahora podía cocinar toda clase de cosas, al principio solo cometía fracasos, pero ahora es algo bueno.

— Pero más importante.

Después de haber lavado rápidamente las vajillas Shiki se dirigió a Hoharu.

— ¿Te están persiguiendo? ¿Algún acosador? ¿Quieres que llamemos a la policía?

— No, no es eso… este…

Shiki estaba por marcar en su celular pero Hoharu se apresuró a detenerlo, entonces en un intento de cambiar de tema de conversación preguntó con un tono de voz alegre.

— Ah, cierto, ¿Qué tal te fue?

— ¿Qué tal? ¿A que te refieres?

— El trabajo, el trabajo.

Lo veía hacia arriba mientras le mostraba una sonrisa.

— ¿Si llegaste a esta hora a la casa parece que salió bien vedad? Saliste a una hora normal.

— Ah…

Recordó la frase que le había dicho en aquel momento, y frente a él se entornaba Hoharu que parecía divertirse.

—… ¿Así que después de todo tuviste que ver con eso?

— Jaja, bueno sí.

Hoharu llevó las manos hacia atrás mientras estiraba su espalda.

— Tenía que regresar mi deuda de una noche y una comida, en esta ocasión fue grande la apuesta, pero parece que las cosas salieron bien.

Por la forma en la que hablaba claramente había hecho algo con este asunto, Shiki detuvo las manos del dispensador de agua y se le quedó viendo a Hoharu directamente.

— Me gustaría que me dijeras que fue lo que hiciste, el cliente extendió el plazo de entrega y fue el mismo quien lo sugirió.

— Eso fue… bueno, muchas cosas.

Claramente no quiera exponer nada, pero Shiki continuaba viéndola con seriedad.

— Es algo muy importante, por favor.

Bajó la cabeza mientras se lo pedía. Hoharu se sorprendió de que de pronto bajaran la cabeza ante ella, pero después de pensar un poco abrió lentamente la boca.

—… Reciprocidad.

— ¿He?

Shiki quien había levantado la cabeza vio a Hoharu quien comenzaba a caminar mientras explicaba, era como si fuera alguna clase de maestro de universidad dando un seminario.

— Las personas cuando reciben algo tienden a querer regresar algo a cambio, podríamos decir que se mueven bajo esa razón psicológica.

Tras decir eso, Hoharu llevó la mano a una de las galletas que había comprado y dejó sobre la mesa.

— El en supermercado en el que compraste la carne ¿No había alguien que la tenía ya preparada, cocinada y te la dio a probar?

Es cierto, de vez en cuando podían verse esa clase de vendedoras. Olía bien, pero por ahora parece que su objetivo era dar a probar de sus productos.

— Las personas están recibiendo eso gratis, así que terminan pensando que tienen que comprarle para agradecerle, dejando de lado si fue delicioso o no.

Podía entender más o menos a que se refería Hoharu, pero no lograba entender por qué el tema, y Shiki sin pensarlo frunció las cejas.

— Entiendo eso pero, ¿Eso que tiene que ver con las acciones del cliente…?

— ¿Estuvo feliz por el Cream Square verdad?

Se llevó la galleta a la boca para después juntar ambas manos a la altura de su nariz y bajar la cabeza.

— Lo siento, mientras estabas dormido mire un poco dentro de tu computadora onii-san.

“Lo siento” volvió a disculparse, y allí estaba él un poco más convencido, en el momento en que llegó a la empresa en la mañana Hoharu ya estaba así, de no haber revisado su computadora no había manera de que tuviera la información para ello. Hoharu comenzó a jugar con su flequillo dándole vueltas, era como si estuviera ordenando sus ideas antes de continuar.

— En las conversaciones por los correos comprendí la situación rápidamente, después de eso busqué a una persona en tu empresa que tuviera una conexión con el cliente por medio de las redes sociales.

Al ser una empresa de desarrollo de software es más que claro que hay muchas personas que tiene altas habilidades con las tecnologías de la información, no eran pocas las que ponían sus manos sobre las redes sociales, por lo que bien podrían llegar a alguna conclusión con un poco de investigación.

— ¿Lo sabias? Hazuki-san del área de consejería tiene un hermano, y ese hermano cuando estaba en la preparatoria se unión al club de teatro, en ese club de teatro se encontraba el que ahora es cliente de la empresa.

Así que esa es la información que obtuvo Hoharu, al investigar un poco parece que Hazuki tenía dos senpai, y hasta ahora habían continuado en contacto.

— Hazuki-san subió a las redes sociales lo que más deseaba en ese momento, así que te di lo que ella más deseaba para que se lo dieras, y ella siguiendo la fuente de la reciprocidad dentro de ella te ayudó un poco.

— Eso quiere decir que Hazuki se puso en contacto con el cliente…

— Jaja, fue fácil de llegar a la conclusión.

“Vaya que todo salió bien” dijo mientras sonreía y levantaba un dedo.

— Por supuesto, también en las redes sociales de Hazuki-san escribo “Mi gran problema se solucionó en la empresa, estoy realmente agradecida” en su timeline,

“Fue realmente difícil en el Shinkansen” agrego Hoharu al final.

— Había un 50% de posibilidades de que las cosas salieran bien, eso pensaba, pero me alego que te haya ayudado.

Una chica cuya edad no diferenciaba mucha con la de su hermana tenía a los adultos bailando en la palma de su manos con facilidad. No podía más que enrollar la lengua con eso.

— Entiendo la lógica, pero bueno… dejémoslo así por ahora.

Shiki vio a Hoharu de pies a cabeza y de nuevo, abrió la boca con una presunta sincera.

— Sé que es tarde para decir esto pero… ¿Qué pasa con esa apariencia? ¿Es alguna clase de ropa para actuar?

—… ¿He?

Tras decirle eso Hoharu volteó a ver su propia ropa, lo que tenía puesto era un atuendo con azul como base y tenía muchos volantes, estaba pensado para que se moviera con facilidad, pero exponía mucha piel, sobre su cabeza había un lindo sombrero en miniatura, y por sobre todo tenía una atrevida minifalda mostrando sus piernas, hacia lucir su juventud.

— ¿¡…!? Hui con el vestuario y se me olvidó…

— ¿Vestuario?

Al preguntarle Hoharu tomó la orilla de su falda con el rostro rojo, estaba intentando estirarla hacia abajo lo más que podía.

— E… es vergonzoso tener una falda tan corta… o… onii-san… no me veas…

Esa imagen de ella avergonzada más bien le parecía fascinante, pero, Shiki no le importo eso.

— Ahora que lo dices, me da la sensación de que ya he visto esa ropa en algún lado…

—… Me la quitaré.

— ¿He?

De pronto Hoharu dijo eso y aun con el rostro rojo comenzó a desabotonarse las prendas superiores.

— No, no se supone que yo pueda usar una ropa tan linda como esta…

Parecía que en verdad planeaba quitarse la ropa mientras decía eso.

— ¿No será más vergonzoso sin la ropa…?

Pero era como si la pregunta de Shiki no le llegara, Hoharu continuaba peleando con la ropa que parecía era un poco complicada de quitar, pero aun diciendo eso, pensando en el sentido común como adulto no había manera de que pudiera quedarse callado solo observando.

— Entendido, entendido, tranquilízate.

— ¿¡Cómo es que tienes en frente a una joven chica medio desnuda pero aun así puedes estar tan tranquilo!?

— Aunque me digas eso…

Por algún motivo le respondió molestándolo por su tranquilidad.

— Parece que tienes más o menos la misma edad que mi hermana menor, y hace mucho entrabamos juntos a bañarnos.

A cambio de su madre que era soltera, él era quien cuidaba de su hermanita menor. ¿Le dejó una fuerte impresión en ese entonces? Veía a Hoharu como si fuera su hermanita numero dos con una sonrisa.

— Buen, entonces cámbiate, la ducha ya está lista, puedes entrar si gustas.

— …¡…! ¡Iré primero!

Le entregó un set nuevo de ropa que había preparado para su hermana menor y por algún motivo lo recibió de manera alegre y de ese modo se dirigió al baño.

— ¿Las chicas últimamente las tienen difícil…?

Lo dijo como si la entendiera y a la vez no, Shiki solo inclinó la cabeza cuando de pronto sonó el intercomunicador de la entrada.

—  … ¿…? ¿Quién podría ser a estas horas?

Normalmente nadie más que las entregas llamaban a su puerta, pero no recordaba haber comprado nada para entregas últimamente.

—… No me digas que… ¿En serio había un acosador?

Hoharu dijo que estaba siendo perseguida. Si esa persona vio que huyó aquí, entonces puede que comenzara a ponerse en acción, No tenía confianza en su fuerza física, pero de seguro intentó lucirse pensando que debería de proteger cuando menos a una pequeña chica. Mientras pensaba en eso pero por si acaso preparó su celular en una mano y comenzó a abrir lentamente la puerta.

—… ¿Si? ¿Quien…?

—… ¿¡Así que fuiste tú!?

En el siguiente instante abrieron con fuerza la puerta y una chica tomó a Shiki con ambas manos por el cuello de la camisa.

Ya después pensó que lo mejor hubiera sido observar con la puerta cerrada, pero no tuvo tiempo para arrepentirse por eso y la chica comenzó a gritar.

— ¡Regresa a nuestra Hoharu! ¡Maldito secuestrador…!

Alguien que no conocía para nada le estaba gritando, pero Shiki estaba extrañamente tranquilo, entonces a pesar de que en verdad no la conocía, recordaba haberla visto con anterioridad.

— Si mal no recuerdo tú eras…

Era una chica… justo antes había pasado dentro de una pantalla frente a la estación del tren.

— Hace poco te vi en la pantalla frente a la estación… este… ¿eres una idol?

 

En las tragedias suelen crearse por malentendidos, Debido a un malentendido Romeo y Julieta murieron eligiendo beber veneno, caperucita roja malinterpretó al lobo como su abuela y terminó siendo devorada. Por eso mismo es que lo más importante era hablar tranquilamente, la violencia no resolvería nada, tras explicarle eso y que sería una molestia para los vecinos por ahora decidió dejarla entrar a la casa.

— Es un té simple.

–…… No importa.

Se le quedaba viendo fijamente, tenía un cabello largo y lacio lo que la hacía resaltar, sería una chica de casi la misma edad que Hoharu. Tenía un rostro lindo con una mirada fuerte que parecía que estuviera por apuñalar a Shiki, la chica era tan hermosa para no poder pensar que hubiera alguien en el mundo que pudiera negarlo, pero además de ser hermosa, estaba enojada lo que hacía emanar más presión.

– ¿Y?

Después de beber un sorbo del té que le ofreció la chica se dirigió a Shiki mientras mantenía su mirada afilada.

— ¿Dónde estás escondiendo a Hoharu? El celular de Hoharu está indicando que se encuentra en este lugar.

Era como si lo estuviera juzgando fulminando con la mirada a Shiki del otro lado de la mesa.

— Desde hora te lo digo, pero las personas de la oficina nos están esperando afuera, si le hiciste algo extraño gritaré con fuerza.

 

 

— ¿Oficina…?

Por un instante pensó que deberían de ser personas a temer, pero posiblemente no sea así, además, ella vestía como toda una chica.

— Esa ropa es lida.

—… ¿He?

La chica volteó hacia abajo para verse, y parecía como si acabara de recordar lo que estaba vistiendo en ese momento. Así es, su apariencia de chica era exactamente la misma que la de Hoharu. Ella cruzó sus brazos sobre su vestuario como si intentara esconder sus pechos, se puso roja y se le quedó viendo a Shiki.

— E, esto es… es el vestuario para el escenario, no tenía tiempo, apenas se acabó el concierto y vine volando…

— Ya veo.

Le dio la sensación que tenía ella tenía unas circunstancias semejantes, pero lo mejor sería preguntarle antes de llegar a una conclusión, Si Yutaro antes de salvar a la tortuga primero hubiera corroborado el contenido de su promesa, hubiera terminado sin tener que pasar por la tragedia del viaje en el tiempo.

— ¿Qué clase de relación tienes con Hoharu-chan?

— ¡Después de todo si está aquí!

— Así es, aquí está pero…

Shiki estaba tranquilo en comparación con la chica frente a sus ojos que parecía emocionada, respondió después de suspirar.

— Desde que Hoharu-chan vino aquí huyendo de algo, mientras que ella no lo desee no puedo dejar que alguien la vea.

—….

La chica abrió los ojos grandes por la sorpresa, y cambió un poco el tono de voz mientras hablaba.

—…… Eres un caballero.

— Aunque no puedo rechazar lo que me piden.

Sonrió con ironía y se encogió de hombros ligeramente.

— Pero desde que me pidió resguardo, protegeré a Hoharu con todas mis fuerzas, solo eso es definitivo.

Tras decir eso Shiki le regresó una firme mirada a la chica, se estaban fulminando con la mirada ambos, pero la primera que terminó doblegándose fue la chica.

—…… Entendido, te lo contaré todo.

La chica por fin dejó ir la fuerza en sus hombros y comenzó presentándose correctamente.

— Soy la líder del grupo de artistas conocidas como &Six, mi nombre es Sôma Shion.

La chica que se nombró a si misma Shion parecía dudar un poco y después le pregunto a Shiki.

— ¿Que tanto sabes de nosotras?

— Lo siento, no las conozco.

Shiki admitió su falta de conocimiento mientras se servía un té para sí mismo.

— Cuando mucho me enteré el día de hoy que existe un grupo con ese nombre y que hoy dieron un concierto.

Cuando era estudiante tenía más sentido para esa clase de cosas, pero desde que estaba todos los días ocupado en el trabajo ahora ya no tenía tiempo para dirigir su atención a esa clase de cosas, Shion no pareció verlo como algo malo, y movió la cabeza lentamente a los lados.

— No, está bien, tenemos como objetivo a las personas jóvenes, y apenas han pasado tres años desde que comenzamos a actuar.

Shion puso los codos sobre la mesa y entrelazo los dedos, continuaba hablando como si las cosas le fueran nostálgicas.

— Es asombroso que en solo tres años ya estén haciendo un Tour tan grande.

— Muchas gracias.

Sin alagarla inútilmente, Shion continuó.

— Por supuesto, nos han apoyado muchas personas, creo que hemos tenido mucha suerte también pero…

Se interrumpió una vez, y Shion movió la cabeza hacia los lados.

— Si logramos llegar hasta aquí, sin duda alguna fue gracias al poder de Hoharu.

— ¿Por Hoharu-chan?

Asintió en grande, esperó a que terminar de tomar un poco de su té y Shion continuó explicándose.

— &Six oficialmente es un grupo de cinco miembros, pero la verdad es que es un grupo que fue hecho por seis personas.

— No me digas que… ¿Hoharu-chan es el sexto miembro?

— Si.

Aun no tenía la imagen completa, pero le dio la sensación de que ya tenía varias partes del puzle.

— Nosotras no nos afiliamos a ninguna administración ya hecha, simplemente comenzamos en el centro de internet pero, al ser un conjunto de novatas no podíamos haber llegado lejos tan fácilmente, el mundo no es tan dulce.

Shiki también podía ver que no era fácil, ¿así que novatas? El mundo no levantaba olas tan fuertes como para que el barco de unas novatas saliera al mar, y entonces comenzaba a llenar el agujero de la injusticia.

— Pero la que lo hizo posible fue el poder de Hoharu.

Ellas superaron las Olas logrando montarla con su barco, y Shion representó así a su barco.

— Hoharu actúa tras bambalinas como la productora del grupo, como nuestra manager.

— Manager…

Shiki recordó como Hoharu hizo que los adultos bailaran en su mano por su bien, parece que no fue solo su imaginación el que la viera como si estuviera acostumbrada a ello.

— Poniendo objetivos claros, y creando una estrategia para lograr cumplirlos, manejaba a las personas alrededor como marionetas para poder llegar allí, ese es el poder de Hoharu.

Es cierto, con el asunto de hoy sin importar que ni siquiera vio una vez a los relacionados controló a los adultos a su antojo, esa era una habilidad que las personas normales no podrían llegar.

— Inusualmente es un genio.

— Es cierto, a diferencia de nosotras ella en verdad es un genio.

Shion infló su pecho como si estuviera hablando de sí misma.

— El papá de esa chica es un psicólogo famoso, ahora parece que está viajando por el extranjero, pero cuando Hoharu era pequeña su padre le enseñó muchas cosas.

— ¿Le enseñó? ¿Qué cosa?

— El corazón de las personas.

¿Eso que quiere decir?

— Qué clase de pensamientos hacen a las persona moverse, que tipo de personas hay, que hacer para predecir lo que harán, y cómo hacer que se muevan como quiere.

Apuntó a la mesa y Shiki volteó a verla, Shion continuó.

— Esa Hoharu quien tiene ese conocimiento está trabajando como manager, ¿qué clase de música será mejor? ¿Que clase de performance atrapara mejor los corazones? ¿Que debemos hacer para entrar en las miradas de los demás…?

Comenzó a enlistar varias cosas como si lo estuviera recordando y Shion cerró los ojos.

— Eso es algo que sabía desde el inicio, entramos en internet, comenzamos a ser el tema, los fans reaccionaron y se decidió el siguiente método para llamar la atención.

Era como si fuera alguna clase de magia, la chica había tenido milagros frente a sus ojos, por lo que parece que le había depositado gran confianza en Hoharu.

— Ese “sexto integrante” nuestra manager, su existencia se rumoró desde muy temprano entre nuestros fans.

No sale al escenario, un manager misterioso y hábil, se suponía que ese tema ni siquiera debería de haber salido.

— Nos apoyaba desde atrás, nos observaba, nos daba de su conocimiento, guió a &Six, al verlo así en algún momento comenzaron a llamarla “estratega”

— Estratega…

Shiki que había experimentado lo de la mañana hizo que esa palabra se uniera fácilmente a Hoharu.

— Pero Hoharu nunca apareció en los escenarios, es una de las personas del grupo sin duda alguna, por eso es que quero que brille bajo las luces…

— Ya veo.

Más o menos se había percatado de que era lo que ocurría, e intentó ponerlo en palabras simples.

— Es decir, hiciste que Hoharu-chan se pusiera ese vestuario, intentaste que subiera al escenario pero huyó.

—… Si, exactamente.

Cambió por completo su actitud de elegancia que tenía hasta hace poco y se encogió de hombros desanimada.

— Uno de los miembros llegaba tarde así que para disimularlo le pedí que se pusiera el vestuario, y quería que se mostrara solo su silueta.

— En ese momento Hoharu se dio cuenta de lo que tramabas y salió huyendo.

Por eso es que Hoharu se encontraba todavía con el vestuario y le pidió un lugar para esconderse, Shion apretó ambas manos al punto de que se volvieron blancas.

— No… ¡no pensé que odiaría tanto la idea! Así que… ¡Queria disculparme con Hoharu!

Su pequeña mano estaba temblando como si estuviera soportando algo. Shiki terminó de escuchar lo que había sucedido, comprendió la situación y le sonrió con gentileza a la chica delante de ella.

— Así que por eso no tuviste tiempo de cambiarte, y viniste a buscar a Hoharu-chan de ese modo.

—…… Así es, ¿algún problema?

— Claro que no.

Movió lentamente la cabeza a los lados Shiki dijo su honesta opinión.

— Eres una chica gentil.

— ¿¡Na….!?

Dijo algo que no esperaba, y Shion comenzó a ponerse completamente roja.

— Que… ¿¡Qué pasa tan de pronto…!? Diciendo cosas extrañas…

— No creo que sea algo extraño.

Mientras veía las olas que se formaban en su té le mostró una sonrisa a Shion.

— Pensaste en Hoharu-chan mientras lo hacías, aunque claro, es un problema diferente si es algo que ella desee.

—… Creo que debí de haberlo pensado mejor…

Estaba desanimada con los hombros caídos, era como si fuera una pequeña niña regañada., pero de inmediato levantó la cabeza y de nuevo volvió a ver a Shiki directamente a los ojos.

—… Es todo lo que tengo que decir, ahora es tu turno.

— ¿Mi turno?

— Así es.

Lo veía con sospecha, como si no quisiera dejar escapar nada.

— ¿Qué eres de Hoharu?… Escuché que no tenía un familiar cercano al que pueda acercarse…. No me digas que…

Mientras estaba hilando sus ideas a la vez que hablaba de pronto abrió grande los ojos como luna llena.

— E, e, ¿¡El novio de Hoharu….!?

— Jajajaja, claro que no.

“Nos acabamos de conocer ayer” Shiki agregó eso pero no llegó a los oídos de la chica que se encontraba en frente de él.

— Ya veo… es cierto…. No es como si Hoharu fuera a entrar en la casa de cualquier extraño…

— ¿…?

Comenzó a balbucear para sí misma, y después de estar pensando Shion de pronto se puso de pie.

—… Me disculpo por el día de hoy, siento haber venido tan repentinamente,

— ¿He? ¿Estás bien con eso?

Le fue confuso que las cosas dieran ese giro tan repentino, y Shion llevó la mano a su boca y comenzó a huir.

— No quiero que me odie… a… además… si es una persona tan esplendida… podría dejártela estando tranquila….

Le dio la sensación de que se estaba llevando un enorme malentendido, pero antes de que pudiera escuchar lo que tenía que decirle Shion llegó a su propia conclusión.

— Como sea, regresaré al escenario y les explicaré la situación a los otros miembros, dile a Hoharu que cuando descanse un poco que regrese por favor.

— ¿He? ah, sí, entendido.

Y de ese modo Shion salió de la casa, después de esperar un poco hasta que el sonido del auto se alejó Shiki comenzó a hablar hacia dentro de la casa.

—……… Ya está bien.

— Jaja, después de todo te diste cuenta.

Allí se encontraba Hoharu asomando la cabeza desde el pasillo que daba a la ducha, aun tenía el cabello mojado ¿Desde qué parte de la conversación estaba escuchando? Hoharu comenzó a acercarse mientras tenía una piyama puesta.

— Este, gracias onii-san, no te enojes con Shion.

Terminó acariciando la cabeza de Hoharu como si fuera su pequeña hermanita al ver que estaba más relajada.

— No tengo ningún motivo para molestarme, esa chica estaba muy preocupada por ti, solo eso.

Así es, eso es lo importante, no había ningún motivo para molestarse.

— Pero al contrario Hoharu-chan ¿Está bien que no la hallas visto?

— Um, si, así está bien.

Comenzó a acomodarse el cabello alborotado mientras sonreía con soledad.

— Entiendo que Shion piensa en mí, pero lo que yo quiero y lo que ella quiere es demasiado diferente.

Posiblemente no sea así, aunque debería de haber muchas cosas entre ambas, Hoharu se volvió a Shiki como si quisiera que la escuchara.

— Pero parece que no es así con onii-san.

— ¿Yo?

— Si.

Y de nuevo viéndolo hacia arriba.

— Onii-san, tengo un favor que pedirte.

Hoharu de pie frente a él dijo algo que Shiki nunca hubiera imaginado.

— ¿Podrías hacerme una chica de esta casa?

—… ¿He?

Dejó salir una voz tonta, pero no le importó esa reacción de Shiki, Hoharu continuaba diciéndole sus deseos.

— Solo deseo una cosa, ir a la preparatoria como una chica normal.

No entendía lo que quería decir, inclinó la cabeza para sus adentros.

— ¡Ah! ¿Acabas de pensar que es demasiado egoísta verdad?

— No, no es eso.

— Jaja, si, si, no entiendes de que estoy hablando, pero aun así lo digo en serio.

Cambió su voz y expresión a una seria, y volteó a ver en dirección a la entrada.

— Hay demasiadas personas que están buscando mi verdadera identidad, Fans, revistas, están intentando sacar a la luz a ese “sexto miembro” a una persona que esté con las otras cinco.

A las personas les encanta el chisme, puede que de así sea, pero para otras personas no sea más que molesto, entones Hoharu salió con otro motivo ya establecido para ella.

— Pero yo ya… pensaba en dejar &Six.

— ¿En serio?

— Si.

Lo dijo con firmeza y con una expresión más adulta, sonrió como si fuera un hada.

— Llegando a estas alturas ya no me necesitan más, todos ya cumplieron sus sueños, incluso su tour, ya todo depende del esfuerzo de ellas.

Al escuchar esas palabras Shiki lo expresó de la manera en que él conocía.

— ¿Síndrome de burnout?[4]

— No, no es eso.

Hoharu movió la cabeza a los lados, juntó las manos detrás de ella y volteó a ver dentro de la habitación.

— Tenia un objetivo al hacer que &Six cumpliera sus metas… pero ayer me di cuenta que no se me había cumplido.

Comenzó a hablar de manera ambigua y dejó salir un pequeño suspiró.

— Pero aunque ya me había rendido, para poder vivir con normalidad continúe como una miembro más de &Six, no hay manera de que pueda esconder eso para siempre.

— Bueno, la verdad no conozco demasiado, pero me imagino que ya no podrías vivir como una persona normal.

Lo más seguro es que las personas ven de manera diferente a las personas que alguna vez fueron famosos en el pasado, realmente no sabía cómo seria, pero no parece que vaya a ser demasiado cómodo.

— Además, no sé hacer nada de las labores del hogar, papá está en el extranjero, no tengo a nadie en quien contar… así que, no tengo a nadie más a que pedírselo, solo a ti onii-san.

“Por favor” juntó ambas manos en forma de plegaria, mientras veía a Shiki hacia arriba.

— No diré que es para siempre, solo un tiempo, hasta que el escándalo en los alrededores se calme, solo durante ese tiempo me gustaría que me cubrieras.

— El mismo hecho en verdad no me importa pero…

Era una casa grande, aun tenía muchas habitaciones libres, para Shiki no era algo que le importara realmente, pero si tuviera que decir algo, los problemas vendrían de parte de Hoharu.

— Una chica joven viviendo bajo el mismo techo de un hombre que acaba de conocer, ¿es un problema verdad?

— Jaja, ¿tienes deseos por mi Onii-san?

— Jajaja, claro que no, para nada, ni una pizca.

—………

Por algún motivo Hoharu parecía bastante insatisfecha y Shiki respondió con una sonrisa.

— Mi hermana menor también es estudiante de preparatoria, así que te veo como una linda hermanita.

— Muu… bueno, está bien porque me dijiste linda pero… ¡Ah! ¡No es eso!

Hoharu dejó de lado su expresión de insatisfacción y comenzó a ver a los alrededores.

— Onii-san, ¿tienes una hermana menor verdad? entonces no solo seremos nosotros dos.

— Si es cierto, pero la verdad es que…

Le explicó lo mismo que le había dicho a Rui, Hoharu escuchó atentamente y en silencio hasta que Shiki terminara de hablar.

— Fu fu, ya veo, ya veo.

Parece que Hoharu estaba convencida de algo y le pegó un par de veces a la pared.

— Así que por eso compraste esta casa.

— Si, como hace un año, encontré una casa de segunda mano y la compré, aunque con préstamo.

La preparatoria a la que iba su hermana menor estaba cerca, la empresa estaba accesible desde ese lugar, y por sobre todo es que había un buen balance con el precio, podría pensarse que un préstamo a pagar durante 35 años sea demasiado, pero si era por su hermana menor no era un gran problema.

— Y ahora he logrado cumplir los requerimientos para que vivamos juntos, pero…

— Cenar juntos… eso sería un poco difícil de mantener a cómo van las cosas.

Hoy milagrosamente regresó a casa a la hora estimada, pero no era seguro que pudiera continuar así, ¿Hoharu lo entendía? Pensó un poco y después sugirió algo

— Entonces ¿Qué te parece si hacemos un trato?

— ¿Un trato…?

De pronto se puso en guardia, Hoharu levantó un dedo entre Shiki y ella.

— Onii-san, me darás un ambiente bueno para vivir, y yo me convertiré en tu manager.

— ¿Manager?

— Si.

Hoharu asintió inflando su pecho con mucha confianza.

— Un manager especializado para ti, haré que regreses siempre a tu hora normal de salida.

— Regresar…

Sin duda alguna eso era lo que Shiki más deseaba en este momento.

— Si lo haces podrás vivir con tu hermana menor y yo obtendré un lugar para vivir, es un ganar – ganar.

— Ganar – ganar…

Eso se escuchaba realmente atractivo, Shiki se cruzó de brazos pensando por un momento.

— Honestamente deseo regresar a casa a la hora estimada y quitarme la mano de la garganta.

La petición de Yuki, aquello que le dijo en el tiempo en que su madre había muerto aun resonaba en sus oídos, así que para poder cumplir esa promesa compró una casa y continuó preparándose, pero aun diciendo eso, no le agradaba del todo estar dependiendo de una chica que bien podría tener la misma edad que su hermana menor. Así que Shiki hizo una recomendación.

— ¿Por ahora que te parece si hacemos esa promesa como algo provisional?

— Jaja, eres cuidadoso onii-san, si, está bien, primero comencemos con un tiempo de prueba.

Shiki estrechó la mano de Hoharu que usaba levantando un dedo. Era una mano suave y pequeña, parecía fugaz como un hada, pero sintió algo de nostalgia compartir su calidez, la dueña de esa pequeña y cálida mano le regresaba el apretón.

— Cuanto contigo, compañero.

Tras decir eso la linda y gentil estratega sonrió desbordando de confianza.

 


[1] Oshikura manjuu es un juego en el que todos se empujan, les dejo un video
https://www.youtube.com/watch?v=47DnZet00nA

[2] La chica se refiere a sí misma como “boku”

[3] Shinaknsen es el tren bala

[4] Burnout, o “quemarse” ,  una de las cosas que lo provoca es que las habilidades de la persona estan muy por encima de lo que requiere el trabajo, no hay retos, se estanca generando estrés

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