Watashi O motte Capitulo 16

Buenas minna, disculpen mi atraso en publicar este capitulo, aunque no están aquí para escuchar mis problemas de la vida diaria, bueno paso que un familiar se accidento, tuve que estar despierto desde la 1 a las 5, y no me he sentido bien ultimamente… espero que no este enfermo…

En todo caso, falta poco para acabar el arco del viaje y por ende este segundo volumen de mi novela original, como noticia repentina esta novela se tomara un descanso cuando termine ese volumen por tres razones normales…

Arreglos de ideas, como ver que puedo meter, que sacar, etc, etc…
Arreglos de imagenes, sip, aunque no creo ponerlas en el blog, pienso subirlas en lo que sera la descarga del archivo… pd. habra extra tanto del primero y segundo volumen… fufufu..

Y tercer pienso integrar otra novela a esta pagina… y no, no es como Re:Hámster… aunque si quieren de ese tipo soy todo oídos…

Sin más chachara que agregar vamos al siguiente capitulo de esta novela…

Pd: Como disculpa la próxima semana traeré dos capítulos, ya que el capitulo de la siguiente semana esta a medio acabar en este momento…

Capítulo 16: Una Despedida Inolvidable
Gracias a mis largos descansos y
sueños mientras me encontraba dentro de Sakura estoy completamente despierto, floto rumbo hacia el oeste actualmente
y el amanecer se cierne poco a poco, puedo ver una gran pradera con ciertos
edificios como castillos semi.destruidos.
Aunque están en suficiente buen estado
como para usarse como fortalezas en batallas, si usaran un perno o una
catapulta podrían ser destruidas de un solo golpe.
Tal vez en estos lugares tuvo lugar
parte de esa guerra entre Nohr y Hoshido. Hay una gran cantidad de espadas de
acero, hierro y cobre enterradas. Supongo que es como un homenaje o tumba para
aquellos caídos en batalla. Si fuera una colina, y hubiera engranajes en el
cielo podría fácilmente decir al aire.
“Unlimited Blade Works… como si eso
fuera a pasar.” (Kiel)
Riendo mientras bajo al suelo escucho el
crujir de una espada. Es-espera un minuto, acaso si funciono.
Lentamente giro mi cabeza para verificar
mi pequeño mundo imaginario, pero resulto ser otra cosa.
“Wow, una brecha tiempo-espacio. ¿O algo
así tal vez?” (Kiel)
Lo que hizo crujir las espadas fue una
especie de agujero, que más parece esa parte inferior de las mujeres, hay otros
ejemplos pero por los colores y su forma de abrirse, fue lo primero que se me
vino a la mente.
Normalmente no uso armas, pero dicen que
la curiosidad mato al gato, así que sin dudarlo tomo dos espadas y me preparo
para lo que se avecina.
Lentamente unos cuerpos semi podridos
caen de la brecha, podría decirse que está dando a luz…
Dejando las bromas de lado, puedo ver
que no son humanos, acaso así fue como fui invocado o viaje en el tiempo, o a
otro mundo. ¿Qué alguien me explique? Con graves sonidos como si fuera una
película de zombis aquellos cuerpos se levantaron del suelo. No veo vida en sus
ojos por lo que clasificarlos como zombis sea lo correcto tal vez. En dado
caso, supongo que mi habilidad del alma podría no funcionar. Nunca he pensado
que un no-muerto tenga alma, así que solo lo usare como último recurso.
Tomando una postura que vi en el anime de
las mismas palabras anteriores empuño las dos espadas de acero, gracias al
amuleto soy tangible y puedo cargarlas sin tener que preocuparme por
concentrarme en ello, pero si veo un golpe fatal acercándose, quitarme este
amuleto es mi forma de escape, después de todo tome un buen montón y los guarde
en mi ‘inventario’.
“Espero y sea iguales a los zombis que
veo en las películas” (Kiel)
Sin esperar a que pensara en algo más
estos zombis se abalanzaron en contra mía, pero a diferencia de los que conozco
empuñan armas que encontraron al suelo exactamente como yo. No me digan que son
los muertos de esta pradera.
Aunque sea un fantasma no me he puesto
en mentalidad de soportar el gore, así que creo que por esa razón obtuve la
habilidad de matar a mis enemigos sin dañar sus cuerpos. Bueno, nunca es tarde
para aprender algo nuevo, después de todo… no es el sueño de muchos enfrentar
una horda de zombis.
Se preguntaran, ‘¿Por qué entonces
empuñas un arma?’, bueno, la respuesta es simple, quiero una habilidad de arma
para variar. Aunque no lo he comentado mucho era el único que no usaba arma
durante todo el tiempo que he estado por aquí y por allá.
Desde mis ‘compañeros’, hasta todos mis
enemigos actualmente, siempre he visto que usan un arma, como espadas, lanzas,
arcos, incluso hasta bastones. Me siento un poco solitario siendo el único en
no usar algo.
Bueno, es hora de aprender una nueva
habilidad… o tal vez no.
Con pasos apresurados, un orco con su
rostro cubierto por un casco de metal entro a una casa de campaña tan grande
que sobresalía de las otras 5 a su alrededor. Dentro de esta otro ser que no
podría definirse como Orco u Ogro estaba esperándolo, pero por su falta de
cuernos era claro que era un orco, pero… pero…
“Umu, así que los andantes han vuelto a
aparecer…” (???)
“Es así Jefe, se vio la puerta siendo
abierta en al sur del campamento fronterizo con Norh.” (Orco)
“¿Entonces vamos a mover las tropas,
debemos de eliminarlos antes de que atraigan la atención de los humanos?”
(Jefe)
“Espere un momento jefe. Ese no es todo
el reporte, al parecer hay una persona en el lugar de la puerta.” (Ogro)
“¿Una persona? Es uno de esos
encapuchados o…” (Jefe)
“No lo sabemos a ciencia cierta,
claramente usa las mismas ropas, pero se vio que estaba peleando con los
andantes, además que volaba, así que tal vez no sea un aliado de esos tipos.”
(Orco)
“Así que volaba. Ummm… Muy bien, iré en
persona a encargarme, dile a Guo Hou que aliste las monturas. Debemos partir
enseguida.” (Jefe)
“Entendido, Jefe.” (Orco)
Ese gran ser verde tenia un rostro
hermoso aunque sus facciones físicas eran demasiado destacables como su
excesiva musculatura o sus casi 2 metros de alto, su rostro opacaba y desviaba
la mirada a esas ‘imperfecciones’.
Sin perder el tiempo el orco de antes se
dirigió con paso apresurado a otro lugar, mientras el ‘Jefe’ se puso de pie y
tomo una gabardina de piel café oscuro para salir de la tienda a paso rápido.
Entonces
puede que sea uno de ellos, han sido casi tres meses. Espero y no me equivoque.
Con esos pensamientos entro a otra casa
de campaña donde se encontraba el anterior orco, ahí le esperaban unos osos de
aspecto temible con sillas en su espalda, probablemente este era su medio de
transporte.
Sin esperar una respuesta de sus
compañeros que ya estaban alistados tal vez porque esperaban este giro de
eventos, con armas en mano y cuerpo dio la señal y cargaron hacia el sur
mientras su mirada se agudizaba esperando por algo más.
Lo diré con solo tres palabras.
“¡Esto es imposible!” (Kiel)
Llevo casi una hora usando las espadas y
no consigo una mísera habilidad, ahora que recuerdo, cuando use las dagas, que
me dio el Maou Nakshatra, tampoco recibí alguna habilidad relacionada al arma.
Aunque debo decir que es más fácil de lo
que imagine, tal vez mi nuevo nivel es suficiente como para jugar con ellos,
ahora que recuerdo, no he actualizado mi estado. Umm, debería hacerlo cuando
acabe con esto.
Dejando abierto mi punto ciego en un
pestañeo me eleve al cielo dejando a esos zombis en el suelo. Y como si fueran
flechas lanzo las dos espadas de acero, por cierto, durante mi
‘entretenimiento’ quebré unas 4 espadas, así que son duros ante el bronce y
hierro estos tipos.
Hacen ruidos extraños, pero no terminan
de formular palabra, si lo pusiera en una clasificación, suenan como
retortijones cuando uno tiene diarrea o algo parecido.
“Qué molestia. [Meteor Soul]” (Kiel)
Al menos servirán como sacos de
entrenamiento. En el aire conjuro Meteor Soul y practico mi puntería, o al
menos eso pensaba, pero es más fácil de lo que esperaba, ya que todos dan
directo a donde quiero apuntar, tal vez solo usan mi mente como mirar y no mi
vista.
Supongo que tendré que esperar a un
mejor enemigo.
[Has subido un nivel]
“Así que de nuevo, bueno. Ya que no me
alcanzan hasta acá, no estará mal que revise eso.” (KIel)
Mientras pensaba en revisar mi nivel y
por ende mi estado me detuve en el acto, el ‘porque’, bueno eso es simple.
Porque esto se ve serio…
“¡¡¡A LA CARGA!!!” (Horda)
Mientras deambulaba en mis pensamientos
trataba de ver mi estado, desde el bosque del norte (a donde me dirigía) una
horda de seres verdes montando osos salió disparada rumbo hacia la otra horda,
claro, esta era de zombis a diferencia.
Solo faltarían las palomitas y podría
decir que serían no-muertos contra orcos en vivo, como si fuera una película de
WOW. Pero este no es momento de disfrutar la escena, la razón de ello, el que
se ve más poderoso desde el inicio está viéndome, por algún motivo se me hace
conocido.
El campo de batalla está frente a nosotros,
los chicos no mentían cuando afirmaron el avistamiento de otra ‘puerta’, aunque
no son lo más listos de entre los seres de este mundo, su fuerza no es de
menospreciar, pero lo que realmente me intriga es su apego a esas extrañas
mascaras de hierro.
Aunque los libere por un descuido, tengo
que encontrar una manera para deshacerme de ellos, Ball y los chicos ya deben
estar esperando en el punto de encuentro.
Cuando llegamos al campo de batalla,
alrededor de 30 andantes deambulaban como si trataran de alcanzar algo en el
aire, ahora que recuerdo, en el reporte dijeron que alguien entre ellos estaba
volando. Por esa razón decidí presentarme por mi mismo.
“¡¡¡A LA CARGA!!!”
Uno de los chicos hizo el llamado de
batalla para empezar la contienda, no me inquieta al respecto, pues esos seres
son realmente débiles ante los chicos, pero decidí mantener mi distancia para
ver que hacía la persona volando.
Su aspecto es realmente como aquellos
encapuchados, pero algo me dice que es diferente, hasta donde se nunca he
escuchado que pudieran volar, y parece ser que también ha notado que lo
observo. Los chicos no parecen prestarle atención, por el hecho de estar
volando o simplemente porque no poseemos armas para atacar enemigos aéreos.
“Kozondo-sama. No falta mucho para
exterminar a los andantes, pero los demás preguntan qué hacer con el
encapuchado volador.” (Orco)
“Diles a todos que mantengan la guardia,
no se ha definido que sea aliado o enemigo. Tratare de hablar.” (Kozondo)
“Entendido.” (Orco)
*Con eso dicho el Orco saco una especie
de cuerno que resonó en todo el campo de batalla, cuando lo escucharon aquellos
que no tenían nada mejor que hacer se reagruparon a donde se encontraba
Kozondo.
Por su parte, él aun montando su bestia
se adentró al campo desolado, dirigiéndose a aquella persona.*
“¡Hey, humano! ¡No tenemos intenciones
de atacar si bajas por propia voluntad!” (Kozondo)
Al momento de terminar la frase un
escalofrío recorrió mi espalda, mi cuerpo me avisaba que la actitud de aquella
persona cambio un segundo por lo que dije.
“¡TODO EL MUNDO, RETIRADA!” (Kozondo)
Grite por acto reflejo, esa sonrisa, eso
era algo más allá del reino humano, me recordaba todos mis miedos y aunque
ellos no eran algo que debería proteger, morir por esa ‘cosa’ sería lo peor.
Antes de poder retroceder por mi parte,
todas las espadas tiradas comenzaron a temblar y sacudirse. Esto es ¿Magia?,
no, esa persona no tiene un grimorio, así que no puede ser magia de este mundo.
Acaso él… acaso esta persona es…
“¿Acaso tú…?” (Kozondo)
Sin dejarme terminar la frase, un
panorama imposible se cernía frente a mis ojos. Todas aquellas espadas, sin
importar el tamaño o su forma, se elevaron como si tuvieran vida propia. Me
recordó un juego de mi viejo mundo, ciertamente su aspecto era como aquel ser,
pero no tenía tiempo para eso, me prepare para a mí mismo para lo imposible y
lo peor que pudiera suceder.
Sin un mover un solo dedo, aquella
persona lentamente bajo y con ella, una rio de espadas. Resignado ante él solo
pude endurecer mi cuerpo y esperar que nadie detrás de mi muriera… esperando… y
esperando… pero el golpe nunca llego.
“¿Eh?” (Kozondo)
“Yoh, eres Kuzo, no es así…” (???)
Aquella persona estaba frente a mi, y
detrás de nosotros el rio de espadas como una cortina de humo, impidiendo que
cualquiera de los chicos pudiera ver y mucho menos escuchar nuestra platica.
“Acaso tú… eres…” (Kuzo)
“Yep, soy Kiel, el novato.” (Kiel)
Con esa frase se despojó de la capucha
mostrando aquel rostro de recordaba cuando lo conocí, un rostro calmado y
despistado. Note que iba a hacer una mueca, pero antes de lograrla solo
chasqueo la lengua y volvió a su rostro plano.
Qué extraño.
“Como has estado, pensé que ya estarías
en el punto de encuentro.” (Kiel)
“Jaja, sobre eso, bueno, como puedes ver
algunas cosas pasaron.” (Kuzo)
“Ya me lo imagino.” (Kiel)
Pude sentir que quería sonreír y reír
conmigo, pero de algún modo nunca lo hizo.
“¿Está todo bien?” (Kuzo)
“Si. Son solo problemas de raza… creo
que me comprendes.” (Kiel)
“¿Eh?… Oh, lo siento. Parece que
malinterprete algo. Lo siento.” (Kuzo)
“Nah, está bien. Entonces, quieres que
hablemos a solas, o… que hago con ellos.” (Kiel)
Kiel señalo al rio de espadas que nos
dividía de los otros ogros. Cierto, me había olvidado momentáneamente de ellos.
¿Pero que debería hacer con ellos? No estoy relacionado con ellos y aunque no
es completamente cierto, su supervivencia dependía de mí al comienzo. Supongo
que estarán bien sin mí desde ahora.
“Nada, supongo que son ‘las cosas que
pasaron’.” (Kuzo)
“Entonces, no habría problema si los
convierto en puntos de experiencia.” (Kiel)
“¿Eh?” (Kuzo)
Sentí una ligera malicia en sus
palabras. No creí haberme encariñado con esos tipos, tal vez por cómo me
trataban, o por el simple hecho que se volvieron mi fortaleza para no sentirme
solo, pero no quiero que mueran frente a mis ojos. Ya que después de todo,
simplemente ser un Orco era realmente duro para este viaje, no puedo olvidar
cada momento donde tuve ciertas miradas encima de mí.
“E-espera un minuto. ¿No crees que no
debería importar? Además, no sería mejor tener una fuerza externa por si
acaso.” (Kuzo)
“Supongo que tienes razón. Bueno, por el
momento está bien.” (Kiel)
Con un ligero suspiro comencé a ver como
el rio perdía su fuerza y en nada volvieron a ser espadas inertes tirándose al
suelo.
Solo, que clase de monstruosidad se ha
convertido este chico en solo un viaje como este. Supongo que hay mucho que
contar.
Mientras pensaba en ello, los chicos
volvieron aquí, de no ser por esos cascos podría decir al menos que están
calmados o furiosos. Pero no espere a que se acercaran para avisar que no era
enemigo…
Es hora de decirles adiós a estos
chicos.
Así que era Kuzo, yay, un nuevo
compañero, o al menos así me gustaría decir, pero está bien acompañado, ¡por
toda una horda de orcos!
Actualmente nos dirigimos a lo que
parece ser su escondite, es en dirección hacia el destino final, por lo que
probablemente debió encontrarlos durante su viaje. Si no recuerdo mal, Kuzo era
un Orco ‘hermoso’. Su rostro sigue igual de impecable a como lo vi la primera
vez, enfatizar ese aspecto fue lo que me hizo rápidamente deducir quien era.
Durante el trayecto platicamos sobre mi
viaje, puesto que si preguntaba del suyo, algo podría rozar con el apego de
estos orcos a nuestro alrededor. Aunque me salte el aumento de habilidades,
almas y también el nivel, platicamos sobre mis desventuras desde mi llegada a
este mundo. También platique mi encuentro con Roguro y mi viaje con Hikari. Al
parecer Kuzo no tenía idea sobre ser otro mundo, aunque gracias a eso comenzó a
comprender por qué lo veían demasiado seguido tanto hombres como mujeres por
igual.
Si recuerdo bien, los ogros y orcos son
usados como armas o unidades suicidas en FE, así que se me hizo extraño no
encontrar ninguna durante mi viaje, tal vez con el fin de la ‘guerra’ algunos
lograron ser liberados o un suceso pasó aparte.
Por su parte, Kuzo me platico sobre la
información acerca de los tipos encapuchados, al parecer son rebeldes que se
han visto deambular entre Hoshido y Norh, no saben a ciencia cierta cuál es su
meta, pero está claro que tratan de encender la guerra que una vez hubo entre
estas dos naciones.
Antes de darnos cuenta llegamos a las
que parecen ser casas de campaña para boys scout, aunque hechas de piel de
animales. Al parecer Kuzo proporciono la información y ellos la mano de obra,
así que podríamos llamarla que este lugar es la tribu de los Orcos nómadas… tal
vez.
“Entonces… Este es el adiós.” (Kuzo)
Con esa simple y fría palabra, dio por
iniciada la reunión en la carpa más grande, todos los orcos que asistieron
supongo que son los jefes entre sus clanes o los más fuertes. Algunos dieron su
descontento casi al instante pero al final todos aceptaron de mala gana.
Aunque Kuzo no entro en detalles, solo
les dijo que tenía una misión importante que hacer y mi llegada fue la llamada
de dicha acción. Pude sentir el odio en las miradas de aquellos que no querían
que se fuera, pero dejo en claro que era algo definitivo.
Pensé que con esa charla/reunión
empezaríamos el camino hacia nuestro destino, pero termino en una especie de
fiesta de despedida… odio ser fantasma mayormente, pero hoy fue un buen día
para serlo.
Lo que ellos llaman banquete para mi
parecía comida china mal cocinada, no es por ofender ese tipo de comida, pero
era tan asquerosa que de no ser por mi falta de sentidos en el ámbito humano,
estoy a salvo de vomitar o causar una mala impresión a ellos.
Kuzo… eres todo un aventurero…
Con esas escenas que me recuerdan a un
anime gore más fuerte que gantz y otro que no recuerdo el nombre… a la mañana
siguiente partimos con los primero rayos de sol.
“Ahora, podemos partir…” (Kuzo)
“No sin antes…” (Kiel)
“Subir de nivel, ¿verdad?” (Kuzo)
“¡Correcto!” (Kiel)
Con una sonrisa hacia todos los orcos,
pude sentir su terror desbordando por su piel… Creo que me puedo acostumbrar a
esto…
“Adiós chicos…” (Kiel)
Con esa corta despedida, inicio un nuevo
día, y con ello otros 10 niveles más para mí. Creo que Kuzo también subo grandemente
esa vez.

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