La Pequeña Princesa en el Bosque de las Hadas

 

Sinopsis:

La pequeña princesa en el bosque de las hadas es una impresionante historia sobre la joven princesa, Lala, la cual debe luchar por su propia vida junto con el último de sus caballeros reales, Gideon Thorn. Su perseguidor, el tiránico Lord Designs Siegfried, no se detendrá ante nada para poder casarse con la princesa Lala y hacer su reinado legitimo ya que masacro al resto de la familia real.

La princesa Lala y Gideon son perseguidos tenazmente incluso después de huir al Bosque Prohibido, un lugar mitológico con muchas leyendas debido a la presencia de los dragones, los enemigos mortales de los caballeros. Únete a Lala y Gideon mientras huyen para salvar sus vidas en un intento por sobrevivir a los mortales planes del traidor del reino. Gideon está dispuesto a hacer cualquier cosa para proteger a su princesa, incluso si eso significa enfrentar a los poderosos dragones en combate.

 

Géneros: Alta Fantasía, Dragones, Acción, Aventura, Criaturas Míticas, Josei, Seinen.

Prólogo: El Principio del Inicio

Soy una princesa. Mi reino ha desaparecido. Mi Padre y mi Madre están muertos. Aunque no vi sus cuerpos, lo sé con certeza, ya que el enorme agujero en medio de mi pecho me lo dice. Me susurra: “Eres la única sobreviviente”.

Teníamos muchos caballeros, eran nuestros sirvientes y amigos, ahora todos… Todos, todos ellos, se han ido. Solamente se quedaron dos. Uno es el Capitán Rob. Su verdadero nombre es Robert, pero recortaron su nombre a Rob como un apodo, Capitán Rob. Incluso yo le digo así. Todos lo hacen.

Todos lo hacen… o al menos lo hicieron.

Ha estado a mi lado desde que era bebé. Es amable, fuerte, enorme y lo quiero mucho.

El otro caballero es… umm… ¿Cuál era su nombre?

“¿Entonces, Gideon? ¿Dónde se encuentra el enemigo?”

“No es bueno. Están bastante cerca.”

Es verdad, Gideon. Lo llaman Thorn Knight. Es un viejo rudo y tosco, con una mirada maligna y barba desaliñada. Lleva zapatos negros, un pantalón negro, camisa negra, túnica negra, guantes negros, sombrero negro y una capa negra. Todo lo que lleva puesto es de color negro. Su cabello y su barba también están manchados de negro. Si también sus ojos fueran negros entonces…

No me agradan sus ojos. Apenas y tienen color. ¿Son grises? ¿Azul acero? Si utilizo un poco mi imaginación y pienso en ellos como un color aguamarina, es posible que me agreden un poco más.

“¡Hey, detente, princesa! ¡No pises de esa forma!”.

Sus palabras favoritas son “no, no esto, no lo otro, detente” y alguna otra forma de regañarme. Honestamente, no puedo soportarlo. Infle mi mejilla y suavice mis pasos, de mala gana. ¡Si el capitán Rob no me hubiera dado una palmadita en mi cabeza, habría pisoteado a Gideon! ¡Eso le habría enseñado!

Este momento es mi última oportunidad para atacar. Después de todo, Thorn Knight ha estado de perezoso inclinado con la oreja presionada contra el suelo y con los ojos cerrados durante ya bastante tiempo. Me pregunto qué estará haciendo. ¡Cuando intente verlo más de cerca sus ojos se abrieron de golpe!

Oh, me está mirando.

Lo sabía, no soporto esos grises ojos. Estoy bastante segura de que a esta persona tampoco le gusta estar conmigo.

“¡…!”

¡Mirada! ¡Rápidamente apartó la mirada de mí! Lentamente se levanta sacudiéndose el lodo de la ropa. Apesta a lodo, quiero decir, eso es obvio, pero, aun así.

A diferencia de los jardines del castillo, aquí la tierra está humedecida. Es muy espesa y apesta a un montón de cosas mezcladas. Apesta a agua fangosa. Y malas hierbas muy malolientes. Esos desagradables olores surgen de esta suciedad y me raspan la nariz. Es un aroma extraño ya que es una mezcla de varios olores. No puedo reconocer cuales.

Estamos en medio de un páramo. Todo el lugar es diferente, desde la vista hasta el olor, nada me es familiar. Esta es la primera vez que estoy tan lejos del castillo.

“Esto es, Rob. No podre ir más lejos de este lugar”

“Puedes decirme el por qué.”

Oh, uno más que nos dejará. Como todos los demás caballeros.

La vista del páramo no tiene fin. Por lo que puedo ver, no hay nada alrededor. A veces vi ramas enredadas que sobresalían de la cascara seca de un árbol. Aparte de eso, vi feas hiervas secas enredadas, tierra, piedras, y eso es todo. Estoy segura de que ahora mismo nos pueden ver desde muy lejos. Quiero decir, sobresalimos como pulgares hinchados. Dos adultos, dos enormes caballos y yo. Podríamos ponernos en cuclillas todo lo que queramos, pero aun así destacamos entre estas malas hiervas, árboles y rocas. Y ni siquiera podemos escondernos detrás de ellos.

Solo nos queda una esperanza.

Un bosque negro se extiende en el lugar donde el páramo choca con el cielo lleno de grises nubes. Nunca, nunca debes entrar en ese lugar. Es donde nuestro mundo y el mundo espiritual se entremezclan. La persona que me enseñó esto ya no está.

Me alegro de que el capitán Rob se quede conmigo. Estoy un poco aliviada por eso.

“Pronto lloverá”, advierte Gideon.

“Si tú lo dices entonces eso es seguro”.

“Será un fuerte aguacero. Por lo que dificultara la vista. Aprovecha esa oportunidad para sacar a la princesa de aquí”.

“¿Qué es lo que vas a hacer?” Rob le pregunta sus intenciones.

“Lo sabes muy bien.” Gideon sonríe. Sus blancos dientes brillan a través de sus labios los cuales se formaron como una luna creciente.

¡Lo sabía! Es… aterrador.

“Voy a tenderles una emboscada”.

El Capitán Rob mira fijamente el duro rostro de Gideon. Él ha estado haciendo esto todo el tiempo. Quizás el Capitán Rob quiera recordar cómo se veían antes de marcharse. Sus ojos son tan gentiles como los de mamá cuando me miraba.

“No, Gideon. Ese será mi papel.”

“¿Qué? Espera. Suelta tu caballo, Rob.”

El capitán Rob no dice nada.

¡Robert! ¡Capitán ROB! Gideon está gritando.

Gideon se puso rígido. Yo tampoco puedo moverme. ¿Qué? ¿Qué está pasando? No me digas… ¿El Capitán Rob… también se marchará? Es una broma, ¿verdad? Los escuché mal. Mira, hasta Gideon parece confundido. Parpadea como si sus los párpados estuvieran rotos. Está mirando al suelo presionando su mano contra su frente. Luego levanto su rostro.

“¿Qué… acabas de decir?”

“Me quedaré atrás. Sigue adelante con la princesa, Gideon Thorn.”

¡¡DE NINGUNA MANERA!!

 

“No seas ridículo. Vamos, sin importar cómo mires nuestra situación, aquí es donde puedo tener una gloriosa muerte, ¿no? ¡Entiéndelo, Robert!”

El Capitán Rob está callado. Sonriendo. Su sonrisa es tan brillante que me abruma.

Gideon nuevamente dijo: “¡Llévate a la princesa!”

Pero él simplemente niega con la cabeza.

No hay escapatoria. Una enorme mano descansa sobre el hombro de Gideon. Esta es la realidad.

“Eres más fuerte y tienes mejor dominio con la espada que yo. Eso es lo necesario para poder sobrevivir a esto. Enséñale a nuestra princesa esa terquedad, esa es mi última petición”.

“¡…! ¡No es justo!”

“Lo siento.”

Todo lo que sucedió después de eso se sintió como si estuviera atrapada en un sueño. Un triste sueño que nunca querré recordar.

Los cálidos brazos del capitán Rob me rodearon en un abrazo.

“Princesa, Gideon es mi caballero más confiable. Estoy seguro de que te protegerá hasta el final.”

“No te vayas…” Le digo, “No me dejes, C-Capitán… ¡Rob!”

“Esta es nuestra despedida, mi princesa. Por favor, crezca saludable y sea feliz.”

No. No quiero esto. No quiero despedirme. No quiero dejarlo marchase. ¡No quiero perder a nadie más! ¡Ni ahora ni nunca! Pero soy una princesa. Soy de la realeza. Así que asiento con la cabeza y lo despido. ¿Qué otra opción tengo?

“Rezo para que tenga buena fortuna en el campo de batalla, Sir Robert” le digo, justo como mamá me enseñó.

“Me honra, princesa”. El Capitán Rob tomo mi mano y beso el dorso de ella. “Esto es un adiós, Gideon. Si la fortuna está de mi lado, espero que nos volvamos a encontrar”.

“No mueras, Robert”.

El capitán Rob y Gideon se dan una palmada en el hombro, luego el capitán Rob monta su caballo y se aleja galopeando.

¿Qué puedo hacer? Quiero llorar.

“… Venga, princesa”.

“¡Eek!”

Rudas manos cubiertas por guantes negros me levantan en el aire. ¡No me agrada, ser levantada y arrojada! Después fui golpea contra la gran silla, ¡como un saco de papas! La silla es resistente y lisa, pero no tiene adornos.

“Agarrase fuerte. No se preocupe, este caballo se porta bien. Mucho más de lo que yo podría”.

Su caballo realmente se porta bien. No se asustó, simplemente me aceptó encima de él.

Su cuerpo es gigante como el de una roca. Con cuatro gruesas patas como troncos que nos sostienen. Su pelaje amarillo me recuerda a las flores de ranúnculo[1]. Alguien ha cepillado cuidadosamente su pelaje y ha cuidado a la perfección sus cascos, así como su arnés de cuero. ¡Si tan solo este hombre se cuidara al menos el uno por ciento de lo bien que cuida a su caballo! ¡Quizás entonces sería un poco más agradable!

¡Golpe! Un enorme cuerpo monto el caballo detrás de mí. Su capa negra se extiende como oscuras alas, soy sostenida por él. Odio admitirlo, pero es cálido.

“Nos vamos, princesa.”

“Cuando estés listo, Thorn Knight Gideon,” digo cortésmente.

El caballo relincha y el cuerpo debajo de mí tiembla levemente. Luego, el caballo de color amarillo despega a todo galope. Los fríos vientos nos azotan. Pero no pican. Ya que no está seco.

Puedo escuchar el sonido del agua acercándose cada vez más. ¿O es el sonido de pequeños animales corriendo en una gran manada? Una sola gota de lluvia salpica mi rostro. Instantáneamente, el sonido de un aguacero nos envuelve y somos tragados por una gran cortina de agua.

“Lluvia…”

Realmente llego.

“Sí, está lloviendo.”

 

ADELANTE de ellos hay un bosque negro. Su caballo sigue galopando. Con cada latido al ritmo de los cascos golpeando el suelo, una despiadada verdad se graba en el joven corazón de la princesa. El Reino Reverfeat cayó en una sola noche. Si mirara hacia atrás, todo lo que verá es la bandera del enemigo ondeando sobre el castillo. En el estandarte ondea el escudo de armas de Lord Siegfried, el primo del rey y un hombre poseído por sus ambiciones. Con cuervos pululando en el cielo, picoteando alegremente la abundancia de carne muerta esparcida por las verdes praderas.

 

Bajo una intensa persecución, la Princesa Lala y su Caballero Oscuro no tienen otra alternativa que avanzar… hacia el bosque, en el cual su mundo y el mundo espiritual se entremezclan; un lugar mitológico contado en leyendas al que solo los demonios y las bestias lo podrían llamar hogar.

 

Fue en este día que Thorn Knight Gideon se convirtió en el último caballero de la princesa Lala Lilia.

Notas:

[1] Esta flor https://es.wikipedia.org/wiki/Ranunculus

 

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