Isekai Mahou Capitulo 22

Capítulo 22: Mazoku, Su Poder
―Justo como todo el mundo estaba congelado por el impacto.
Desde el interior del bosque, varias
figuras humanoides vagamente aparecieron.
Las alas de un murciélago, los cuernos
de un carnero, y un rojizo, y color arenoso cuerpo. Estas extrañamente diversas
partes eran puestas juntas sin cuidado, resultando en una silueta oculta.
La existencia de tal creatura era
bastante ocurrido en común de historias de fantasía. Ellos eran los enemigos
del Héroe, criaturas deformes desde el Abismo que traía al mundo dentro del
caos.
Cuando comparabas la agresión, ellos por
mucho superaban incluso a las bestias mágicas y monstruos que eran también
enemigos de la humanidad.
Estos seres, sin embargo, eran capaces
de hablar humanamente y poseían cuerpos altamente durables, rastros atribuidos
a ellos en todas las historias.
Sin embargo, eso de lado, ellos
actualmente se dividieron en varios tipos y tribus de acuerdo a las variaciones
entre ellos.
…Nuestro
mundo nunca tuvo monstruos o demonios. Esta es mi primera vez viendo algo como
esto,
Suimei pensó para si mismo al mirar a sus
enemigos volar de cercas.
Aunque tenía numerosas experiencias
peleando con entidades no humanas en su hogar, pero esto era aún su primera vez
encontrándose con creaturas como esta, que al menos parecen haber saltado fuera
de una pintura de fantasía. Incluso cuando los comparaba a dragones de
antigüedades descritas en su propio mundo, ellos no son como eso. Por ese
asunto, incluso algo como un vampiro era bastante más humano que esas cosas, …
Esto era, por supuesto, refiriéndose a su apariencia. Si fuera a enumerar todas
las discrepancias, la lista podría nunca acabar.
Él nunca podría suponer que en un mundo
de fantasía como este, entre demonios y sub-humanos, podría encontrarse
demonios primero.
En cualquier evento, este era un nuevo
problema. Aunque ahora confirmo la identidad de su enemigo siendo el Mazoku,
esa respuesta solo elevo la nueva pregunta de que estaban haciendo ellos aquí.
(Por lo que el ministro con cabello
partido dijo, después que el Mazoku tomo el norte, ellos habían relativamente
calmados…)
Esto era algo que no podía entender.
Mientras el Mazoku tal vez había clamado la nación del norte de Noshias para
ellos, debería haber al menos aun dos naciones y una montaña entre su
territorio y aquí. Para ellos el aparecer aquí de todos los lugares era
extremadamente antinatural.
Eso era, por supuesto, solo asumiendo
que pensaras normalmente. Estas criaturas no
eran humanos, y quizás era eso un error intentar y evaluar sus acciones a
través del punto de vista humano. También era enteramente posible que se
movieran libremente sobre todos, que cualquier humano que se encontraran podría
enfocarse solamente en defender su propio reino únicamente, sin importar
detener su avance.
Hombre…
Si ese fuera en verdad el caso, entonces
esto era profundamente problemático.
De todas formas, preocuparse sobre eso
ahora era alejarse del punto. De acuerdo a eso, Suimei dejo de intentar figurar
a saber por qué estaban aquí. Sus miradas se afilaron, y sed de sangre llenaron
sus ojos al mirar hacia su enemigo.
Él se enfocó en un solo Mazoku ante él,
que había parecido haberlo puesto de objetivo también.
Repentinamente, sacudió su brazo
ferozmente en su dirección.
El Mazoku había tomado la iniciativa.
¿Fue
eso mana o fue eso ether?
Él vio una bola de energía reunida en su
palma, tomando una forma espantosa antes de volar en su dirección, como una
flecha, con un vigoroso balanceo del brazo del Mazoku.
Como
diablos dejare que me golpee eso tan fácilmente
―Suimei mofo como
evadio el ataque venidero, que silbaba a través del aire.
El ataque perforo el suelo, levantando
una nube de polvo por el golpe, pero Suimei estaba enteramente sin heridas.
Aunque había sido tan rápido como una flecha, pero para los ojos de un mago,
tal vez estaría bien aun estando de pie.
Simultáneamente con su ataque, las alas
del Mazoku comenzaron a resonar furiosamente volando en su dirección.
Suimei corrió para encontrarse con su
enemigo, que estaba cayendo en picada desde el aire para pelear contra él.
Esto arrojo fuera la percepción visual
del enemigo.
El Mazoku toco suelo, solo para fallar
el objetivo. Si él hubiera apuntado para evitar desde atrás o el lado, mientras
tenía en mente el punto inicial objetivo del Mazoku, este podría haber sido
capaz de fijar el camino a medio ataque. Ya que en su lugar corrió directamente
a él, sin embargo, había sido forzado a golpear en el suelo, y así―
¡Sha!
Los cuerpos de Suimei y su enemigo se
cruzaron uno con el otro. El viento aulló con el golpe, el Mazoku balanceo sus
garras hacia Suimei. Quizás al tanto del hecho que no tenía tiempo para ajustar
propiamente sus acciones preparadas, el ataque rápido también lo forzó a perder
el balance.
Exactamente lo que Suimei habia
apuntado.
Moviendo su pie izquierdo, esquivo el
arco trazado por sus garras. Tomando su brazo, tomo una postura de karate
significando que arrojaría a su enemigo.
“Haa―”
“―!”
Suimei aumento su velocidad más. Bajo
los efectos del incremento de fuerza, Suimei estampo a su enemigo en el suelo.
El Mazoku rodo varias veces. A pesar de
todo esto, no parece haber sido herido. Inmediatamente levanto su pie antes de
ponerse en el aire una vez más.
Levitando en el aire, sus alas se movían
tan alertas manteniendo una cierta distancia de Suimei.
Habiendo sido tirado del aire una vez
ya, era un poco aprensivo. Incluso si no estaba en verdad herido, no importando
el lugar, la sed de sangre concentrada fue cercanamente tangible al hablar con
voz ronca.
“Maldito humano, usando ese tipo de
extraña técnica…” (Mazoku)
“Llamarla ‘extraña’ de seguro es
grosero. Solo toma un poco de habilidad es todo.” (Suimei)
“Hmph…” (Mazoku)
Suimei mantuvo su guardia incluso al
mofarse de su enemigo. El Mazoku refunfuño contestando en respuesta, en tono
enojado.
Sin embargo, o más bien, lo que Suimei
en verdad quería decir era
“Así que ustedes pueden hablar, ¿huh?”
dijo, extrañamente diciendo lo que tenia en su mente.
El Mazoku simplemente renfunfuño una vez
más.
“―Hmph. Lamentables humanos. ¿De hecho
creen que la habilidad para hablar es algo solo que ustedes poseen?” (Mazoku)
“Cuando viene a ser el lenguaje humano
de todos modos.” (Suimei)
La respuesta de Suimei fue dicha sin
algo de ansiedad.
“¿En verdad crees que el lenguaje es
algo que solo los humanos tienen? Ustedes humanos de seguro son estúpidos.”
(Mazoku)
“… ¿’algo que solo los humanos tienen’?
No del todo. Si es tu lenguaje…” (Suimei)
“Basta de habladurías.” (Mazoku)
Por su respuesta, Suimei podía decir que
había malentendido y molestado. Parece que la conversación podría ser imposible
desde aquí. Habiendo dicho esa pieza, el Mazoku cerro su boca, irradiando sed
de sangre.
“Hmm.”
De frente con este monstruo
presionándolo, Suimei, normal ante todo, simplemente lo miro indiferentemente.
Sus garras, tan perturbadoras como las
partes bocales de un insecto, comenzaron a retorcerse incesantemente, dándole
un sentimiento instintivo de repulsión. La conversación había terminado.
… El Mazoku dejo de hablar, pero eso no
significaba que había empezado a atacar tampoco. El ataque que había sufrido
antes lo puso en guardia, y observaba cada movimiento, esperando una abertura.
Así
que está observándome… En ese caso…
Suimei, también, mantuvo un ojo en su
oponente mientras sentía las presencias alrededor de él.
Los mercantes al parecer se escondieron
ya en algún lugar para no ser vistos. Los otros ya estaban enganchados en
combate con los Mazoku, y por la caravana en frente, escucho los rugidos de
otros, el surgir de poder mágico, y los peligrosos sonidos de cosas siendo
aplastadas.
Parece que el Mazoku había enfocado el
área donde los guardaespaldas se habían reunido.
Desde las profundidades del bosque
detrás de él, pudo sentir más presencias mágicas que habían aparecido ante la
caravana. Lefille tal vez había llegado ahí. Sosteniendo la mayoría de sus
fuerzas con ella, grandemente aligero la presión en la caravana y la ayudo
grandemente. En ese sentido, sus acciones habían sido la más efectiva contra
medida.
… Al contemplar la situación, Suimei
hundió su mano en su bolsillo, sus ojos nunca dejaron al Mazoku acercársele.
Repentinamente, sus alas se abrieron ampliamente.
Supongo
que es momento de actuar.
“Muere…” (Mazoku)
“¡Toma esto!” (Suimei)
―¡Snap!
Con los dedos de Suimei haciendo este
sonido, el suelo bajo el Mazoku – a punto de volar directo a el –
repentinamente exploto.
“Qu―!”
El sonido de una explosión lleno el
aire.
Pero eso era solo una pantalla de humo.
La magia invocada por el chasquido de
sus dedos obstruyo el avance continuo de su enemigo.
En ese momento, Suimei salto atrás para
crear algo de distancia. Exhalando, activando otra magia.
“… Bien, ahora, vamos a ver solo que tan
fuertes son estos enemigos de los humanos de este mundo.” (Suimei)
Con un bajo murmullo, Suimei reunio el
mana requerido.
Con una mirada de lado, Suimei dibujo en
su mente los números y equivalencias correspondientes relacionadas de su magia,
y hablo para activar su magia preparada.
―Esta era la más preciada técnica del Kabbalah, el Sefirah.
“―Flamma est lego. Vis wizard…” (Por esta
voluntad de mago, flama, converge…)
La magia concentrada y dispersa apareció
en el aire, con una flama voraz quemándolo.
Las flamas se sacudieron hacia el
Mazoku, como si se atrajeran entre si.
El Mazoku, sin embargo, no se movió.
Permitiéndose ser consumido en fuego.
¿Eh?
Viendo que su oponente no se molestó en
esquivarlo, Suimei era subestimado.
¿Era que su enemigo era estúpido o que
tenía una manera para lidiar con su ataque?
Con su hechizo continuo la cólera del
Mazoku en flamas, Suimei pensó en qué tipo de contramedida su enemigo tal vez
había preparado.
Esta era una magia de fuego, un fuego
feroz que nunca se extingue hasta haber desintegrado su objetivo… O al menos,
eso es lo que supone que pasaría. En su lugar, mirando dentro de las profundas
flamas, vea la figura despreocupada de su enemigo, completamente ileso.
“… Inutil, ¿huh?” (Suimei)
Los restos del infierno apagándose en su
cuerpo, el Mazoku, quizás respondiendo a las palabras murmuradas de Suimei,
hablo en un tono paralizante.
“… ¿Tú en serio pensaste que podrías detenerme
con una miserable magia como esa? He sido seriamente subestimado aquí.” (Mazoku)
“…” (Suimei)
… La magia justo ahora había sido
demasiado débil, huh. El cuerpo del Mazoku no mostro signos de haber sido
herido.
Aunque su enemigo parece pensar que él había
mirado por encima de él, la verdad era que Suimei no había dado todo de sí ni
con mana o técnica de hechizo. Sin duda, el Mazoku frente a él no podía ver más
allá que el canto.
Él originalmente pensó decidir la
batalla con un solo hechizo. De hecho, parece haber subestimado grandemente a
su oponente. Él uso un hechizo de acuerdo con el juicio de la habilidad del
enemigo para resistir en base de la cantidad de mana que sintió con el cuerpo. El
efecto resulto, sin embargo, había sido enteramente fuera de su expectativa.
Una vez más, el Mazoku extendió su
brazo, reuniendo poder.
Esta vez, sin embargo, no se molestó con
movimientos de brazo. El montón de poder lo disparan frente a él.
Su enemigo parece intentar una batalla
de largo alcance. Suimei casualmente esquivo sin desgaste. El poder reunido una
vez más en el brazo del Mazoku.
Después, pensando como un hombre
marcado, flechas de energía volaron a Suimei una después de otra.
Suimei corrió alrededor, evadiendo cada
ataque, cuidando nunca acercarse demasiado al vagón que cargaba el cargamento
de la caravana.
Intenta
sobrepasarme con números absurdos, no es así…?
Con Suimei corriendo, él observo la
expresión facial de su enemigo, que comenzó a crecer más en ansiedad.
Una persona normal podría ya haber sido
acabada. Parece que era más adecuado que un enemigo problemático que el Mazoku
había esperado.
Danzando con las flechas transparentes
de energía, Suimei construyo otra magia.
―Ya que la última magia había fallado, podría usar un hechizo ofensivo
incluso más poderoso.
“―Flamma est lego. ¡Vis wizard hex agon
aestua sursum!” (Por esta voluntad de mago, flama, converger. ¡Flama
enfurecida, dale forma a este trono de muerte!)
La escena de antes se repitió en si con
numerosos círculos mágicos apareciendo una vez más. Esta vez, sin embargo, no
se encontraba solemnemente en el aire, sin más bien también en el suelo, y
sobre todos los alrededores. Además, el ultimo cincuenta por ciento más
aparecieron de los previamente. Su destrucción tal vez también era
incomparablemente grande.
El fuego se vertió una vez más, lloviendo
desde el cielo y surgiendo desde el suelo, tragándose las enteras flechas de energía
como gritando hacia su objetivo.
“Sh…”
El fuego esta vez no dio al Mazoku. Comenzó
a esquivar, pero era demasiado tarde. Su movimiento tardío no tenía significado
frente a las flamas acercándose.
Las flamas brillantes adecuadamente rodearon
al objetivo.
Sin embargo.
“… ¡Qué débil! ¡Estas flamas!” (Mazoku)
“…!” (Suimei)
Feroces líneas trazaron un torbellino de
flamas con el Mazoku, atrapado en el ojo de la tormenta. Notando que las flamas
era de nuevo incapaces de causar daño, ceso su intento de esquivar, en su lugar
abrió su boca para hablar.
Ignorando el mar de flamas, sacudió su
brazo en dirección a Suimei.
“¡Estoy harto de ti!”
Una enorme masa de poder vino volando a
su dirección, consumiendo los restos del hechizo de Suimei y volviendo los
árboles detrás de Suimei en polvo al acercarse.
Sin duda, un ataque de ese nivel no era
algo que Suimei pudiera evitar tan fácil. Tomo un salto firme hacia atrás.
En el siguiente instante, una nube de
polvo, arrojado por el ataque, golpeo con su persona.
Suimei mantuvo una mano para proteger su
rostro como pensó.
Incluso
ese ataque no hizo nada…
El enemigo ante él, un Mazoku.
¿Era algo que volvía su magia tan
inefectiva?
Mirando el final, no podía encontrar
nada que pudiera otorgar tal resistencia. Su magia podría ser llamada impotente
era duro de creer.
…Su
niveles de mana no eran ni cercas lo suficiente para resistir la magia que
había usado, pero no parece que sea como algo innato, resistencia física tampoco…
Su enemigo definitivamente no tenía la
habildiad para debilitar su magia lo suficiente para extinguirla, ni debería el
Mazoku poseer un cuerpo con una resistencia mágica de tal grado tampoco.
Incluso si su cuerpo era extremadamente duro, pero por la sensación que sintió cuando
lo envio a estamparse al suelo, no era al nivel que sobrepasara las otras
formas de vida.
Era concebible que tuviera resistencia
innata al fuego, pero para ser extendido que no había dejado una sola flama no
lo era.
Si fuera a asumir que no era resistencia
al fuego, sino más bien la habilidad para extinguir las flamas, entonces varias
posibilidades existen.
Eso era porque el fuego creado por magia
era bastante diferente del natural ocurrido por un fenómeno.
Las flamas llamadas por magia era
diferentes a las naturalmente nacidas por un fenómeno, estas podrían solo
ocurrir cuando las condiciones de un combustible y suficiente oxigeno se
encontraban. En su lugar, operaba vía el médium de un reconstruido misterio,
esencialmente forzando a inducir el fenómeno de combustión. De lado a la condición
de ignición, el fuego mágico podría simplemente quemar durante el camino
trazado por el hechizo.
Subsecuentemente, a menos que
contraatacaras el proceso mágico directamente, la flama podría nunca irse hasta
que el objetivo hubiera sido completamente consumido.
Por supuesto, si eso fuera un simple
hechizo del nivel de un aprendiz de fuego, entonces eso era un asunto
diferente, pero debería ir sin decir que el tipo de magia de Suimei que justo
había invocado era del otro tipo.
¿Así que porque motivo el fuego de su
magia no estaba funcionando?
… Su pensamiento se confundía sobre este
asunto, pero sin perder el enfoque en sus alrededores por el momento.
La batalla aún faltaba para terminar,
pero no había rastros de haber perdido algo de suelo al Mazoku. Esto era porque
el Mazoku atacando era de lejos de sus números por aquellos que resguardaban la
caravana.
Las
otras escoltas no parecen tener algún problema. En ese caso, vamos a intentar
esto…
Entonces, en ese caso…
¡Shing!
Suimei esquivo el tajo de las garras del
enemigo. Continuamente esquivando los golpes continuos encadenados del Mazoku.
“En ese caso, hay otra razón de porque
no funciona―” (Suimei)
“Tú solo no te callas, eres…” (Mazoku)
“―¡Tu voz en verdad me molestia hasta los
nervios!” (Suimei)
“¡Hah!” (Mazoku)
Suimei grito con el chasquido de sus
dedos.
Aunque el Mazoku era sujeto de su ataque
desde corto alcance, estaba esencialmente ileso. Sin dudar, él logro su meta de
enviarlo a volar.
“… Tú patán. ¡Usando la misma magia una
y otra vez como un idiota!” (Mazoku)
“Lo siento. No tengo esa cantidad de
magias, después de todo.” (Suimei)
“Uaaaaaaaaaaaaaaaaaaa―!” (Mazoku)
El Mazoku rugio, su figura creció.
Reaccionado puramente en instinto, Suimei extiro un brazo.
“¡Primun excipio!” (¡Primer baluarte,
activación local!)
Para prevenir la carga del Mazoku,
acelerando hacia él, Suimei activo su defensa mágica.
Como si la magia traída hubiera sido
otorgada un poder de algún tipo, al momento del contacto, un ruido chillo
acompañado de chispas volando.
“Q-qué―?!” (Mazoku)
Pensando en la expresión impactada en el
rostro del Mazoku, viendo este hechizo defensivo por primera vez. Suimei tomo
la oportunidad para considerar el extraño sentimiento de desarmonía que lo
llenaba.
…¿Qué
en el mundo? Mi magia era claramente inefectiva antes, ¿pero aun la fortaleza
dorada completamente detuvo su ataque?
Si su oponente tenía una habilidad que
podría afectar la magia en sí, entonces su magia defensiva debería haber sido
destruida justo ahora. Incluso si no era capaz de completamente destrozar su
defensa en un instante, el impacto subsecuente debería haberlo destruido a
pesar.
Sin embargo, eso definitivamente no paso. Su ataque había sido enteramente
impotente. Consecuentemente, una lista sin fin de preguntas pasaron por la
mente de Suimei.
“¡¿Q-que acaba de pasar?! ¡¿Cómo pude yo
ser detenido por esa cosa?!” (Mazoku)
“Ha, ¡¿no es obvio?!” (Suimei)
“Patán inpertinente―” (Mazoku)
El Mazoku, viniendo a notar que el
ataque no estaba funcionando, y concentrado sobre el un contraataque, tomo
distancia entre ellos.
Con Suimei pensando, el sonido de una
explosión vino desde no muy lejos. Manteniendo al Mazoku en su visión
perimetral, volteo en dirección al sonido que había venido. Ahí, una escolta
había destruido otro Mazoku con una magia explosiva.
Una magia de fuego.
Y aún, a diferencia cuando él lo hizo,
el Mazoku era devorado por las llamas, y dando su último aliento.
“Ese tipo…” (Mazoku)
¿Qué
demonios?
Aunque sus flamas mágicas habían sido
enteramente inefectivas, era sin duda ahora evidente que el Mazoku no poseía algún
tipo de resistencia excepcional o innata ante las flamas.
Repentinamente, con Suimei evaluando
esta situación, una voz masculina repentinamente le trajo.
“¡Hey! ¡¿Qué estás haciendo?!
¡Retrocede!” (Hombre)
“¿Hmm?” (Suimei)
“¡Tú! ¡El tipo con el cabello negro! ¡Regresa!”
(Hombre)
Con el enemigo derrotado, él noto la
situación de Suimei.
Los otros aventureros, que eliminaron al
Mazoku, corrieron aquí.
Mirándolos más de cercas, él los reconoció
a ellos como el equipo con quien Lefille había felizmente conversado.

Directamente atrás del aventurero
guerrero, una chica – la maga del equipo – canto un fuego que se dispersó desde
el final de su bastó.
Quizás habiendo notado eso, el Mazoku
repentinamente voló atrás con un batir de sus alas.
Así
que esa magia es algo para ser evitada…
Sintiendo el peligro, retrocedió. Aunque
había previamente intentado esquivar uno de sus hechizos, pero esta vez en
verdad se retiró a una buena distancia, quizás propio a la diferencia entre su
magia y la de ella cuando vio que era efectiva contra el Mazoku.
Luego.
El aventurero que había corrido a su
lado hablo.
“Retírate. Nos encargaremos de las
cosas.” (Aventurero)
“No, está bien. Puedo hacerlo.” (Suimei)
“Que quieres decir con ‘puedo
hacerlo’…?! ¡Tú estás claramente en una situación desesperada!” (Aventurero)
“¿Desesperada? No, no del todo…”
(Suimei)
“¡¿Entonces cómo puedes llamarla?! ¡Ese
Mazoku está completamente ileso!” (Aventurero)
Bueno, en la superficie de las cosas,
eso era innegable. Pero eso solo significaba que tomaría un poco más de tiempo
es todo. Ese Mazoku no había hecho estragos de él, sin mencionar que el aun no
usaba su verdadera fuerza.
Todo a la vez, ya que fue incapaz de
tirar a su enemigo, desde un punto de vista externo, él estaba de hecho en una
batalla desesperada.
“… Tal vez, pero no del todo, aun puedo
continuar.” (Suimei)
“No hay manera. Retírate a la caravana,
nos encargaremos de esto.” (Aventurero)
“¿Eh? ¡No, no, eso es un problema!”
Suimei rechazo las palabras del aventurero con una sacudida de su cabeza.
De hecho, podría ser problemático para
Suimei. Si él simplemente dejara esto en las manos de alguien más, entonces
nunca sería capaz de revelar el enigma de porque su magia era tan inefectiva
contra el Mazoku. Podría irse sin sabes precisamente solo cuanto poder tomaría
derrotar a su enemigo. Considerando que no estaba en algún peligro, no podría solo
dejar el misterio mantenerse sin resolver.
Y aun así.
“¿Huh? ¿De qué problemas estás hablando?
Una vez derrotemos esta cosa, no habrá algún problema dejado, ¿correcto? Ahora
bien, apúrate en regresar a la caravana―?!” (Aventurero)
Sin prestar enteramente atención con su
dialogo, las palabras del aventurero repentinamente se detuvieron.
Eso era debido a tener que evitar algo
que volaba en su camino – El ataque del Mazoku.
El aventurero al lado de Suimei no
parece haber visto a través de la brecha del ataque, así que innecesariamente
salto una gran distancia lejos.
Notando eso su ataque había sido evitado
sin ser visto, el Mazoku encirculo alrededor horizontalmente, como si cayera en
picada, mientras se acercaba.
Apuntando al flanco de ellos por motivo
de atacarlos desde un punto ciego.
“¡Mierda, ya está aquí!” (Aventurero)
Empuñando su espada, el aventurero dio
un paso al frente, aparentemente intentando proteger a Suimei, algo a lo que
debería sentirse agradecido.
Sin embargo, los sentimientos de
agradecimiento y nerviosismo se desvanecieron ante las próximas palabras de
Suimei.
“―Astrum micans profundum. ¡Cupsio
csuspento is ut vómica!” (―Mar de estrellas, ¡transforma las palabras de la Madre Bendecida en
una maldición!)
Alrededor de Suimei, un círculo mágico
de color de flores de día apareció. Por motivo de rápidamente construir la
magia, con la palma de su mano derecha, construyo un “arquetipo de hechizo
refinado”.
“¡Ha! ¡¿Aun no notas que tu magia es
inútil?!” (Mazoku)
Él definitivamente lo entendía. Sin
embargo, los magos eran los tipos de seres que podría perseguir sin fin cada
hipótesis hasta llegar a una que lo desaprobara. Siempre y cuando las
posibilidades aun continuaran existiendo, ellos nunca podrían rendirse.
“―¡Stella maris!” (¡Ve! ¡Estrella
Congelada Maldita!)
Cursed Stella Maris.
Con la liberación de la esfera de magia
en su mano, varios rayos de luz se manifestaron ante él, la magia refinada
libero su poder.
Aceleración, aceleración, amplificación,
y entonces refinamiento.
Granizo con rastros de vapor. Balas de
magia como Cometas. Tomando en el aire, estas estrellas congeladas se
estamparon hacia el Mazoku.
“¡¿Hielo?! ―¡¿QU?!” (Mazoku)
El Mazoku elevo su altitud y escapo
retrocediendo.
Cuando los cometas mágicos impactaron el
suelo, masivos témpanos de hielo surgieron como flores naciendo. La escarcha
creada por los témpanos instantáneamente congeló el torso del Mazoku, incluso
en el aire en donde estaba.
“… Tch. Es demasiado débil. Supongo que
es lo mejor que puedo esperar sin Spica o Sirus en el cielo…” (Suimei)
Era lo mismo como cuando produjo la
magia Meteoro. Como esperaba, la magia que está relacionada con las
constelaciones era difícil para sostener en el otro mundo, viendo que no había
estrellas en este mundo apareciendo en los cielos.
Incapaz de tomar el poder de las
estrellas, la magia tal vez sea debilitada considerablemente.
“¡Hehe, eres demasiado ingenuo, humano!
Si crees que el hielo va a― ¡¿Q-qué?!” (Mazoku)
“Heh. Lo siento por contradecirte, pero
este es un tipo de magia diferente de las que use antes. No creo que encuentres
fácil romperlo.” (Suimei)
“Algo de este nivel – ¡Mierda! ¡¿Por qué
no puedo romper este delgado hielo?!” (Mazoku)
Intentando escapar de su prisión, el
Mazoku golpeo el tempano de hielo con gran fuerza, aunque no hizo mucho el
intento.
―Hielo maldito.
Un fenómeno congelante recreado por el
Sefirah del Kabbalah. La astrología había sido usada para fortalecer su efecto,
y una maldición había sido interceptada a través. Una magia de escarcha del
elemento agua, el producto de tres sistemas separados de magia interconectados
con otro más.
De paso los peñascos de hielo creados,
podrían también seguir los rastros dejados por las comisuras de la convocación,
aprisionando al objetivo en una misteriosa barrera de hielo.
Añadiendo al hecho que también cargaba
una maldición, esta no era la más viciosa magia. Con el efecto añadido de la
maldición, simplemente romper el hielo era insuficiente para escapar. Si, este
era un hielo maldito. Siempre y cuando no destruyeras la maldición en sí, el
hielo nunca se derretiría, ni incluso se destruiría.
Finalmente
algo funciono…
Suimei pensó para sí mismo al mirar a su enemigo.
Actualmente, podría haber sido más
extraño para él si no hubiera
funcionado. A pesar del hecho que él estaba extremadamente sorprendido al ver
al Mazoku en sí no ser congelado, tenía dudas esperando más cuando había
colocado este hechizo.
Incluso si el Mazoku posee algún tipo de
anormal inmunidad mágica, incluso si el poder de su hechizo, incapaz de resonar
con las estrellas, había sido debilitado, este era aún una magia de hielo de
dos capaz. Escapar de esta prisión congelante podría ser antinaturalmente
arduo.
… El aventurero repentinamente golpeo a
Suimei en el hombro.
“¿Qué es eso? ¡Así que puedes usar dos
elementos! ¡Eso es bastante impresionante!” (Aventurero)
“Bueno, algo de este nivel…” (Suimei)
“No seas modesto. ¡En verdad veo en ti
una nueva luz aquí!” (Aventurero)
“Eh, no…” (Suimei)
Eso
en verdad no era nada especial.
Suimei estaba en un extraño humor. El aventurero llamo a sus
compañeros
“¡Muy bien! ¡Vamos a hacerlo ahora! ¡No
puede moverse, así que vamos a darle con todo!” (Aventurero)
Repentinamente.
“—□□□□□□!” (Mazoku)
El Mazoku rugió a los cielos.
El aullido de una bestia acorralada.
Un llanto perforante. Justo como eso, el
Mazoku dio voz a su odio, el sonido perforo en los oídos de todos alrededor.
Al mismo tiempo, sus niveles de mana
comenzaron a menguar, habiendo aparentemente sacado cada última gota de sus reservas
ocultas. Esto causo una nube oscura, y densa de puro poder reuniéndose
alrededor de su cuerpo.
¿Qué?
¿Mana? N-no, esto es
Mientras Suimei intentaba poner su dedo
en el aire familiar de energía oscura que había comenzado a desbordar, el
aventurero llamo fuerte.
“¡D-demonios! ¡El hielo va a romperse!”
(Aventurero)
“¿Hmm?” (Suimei)
Suimei interrumpido en su pensamiento y
volteando al aventurero. El aventurero parecía asustado del poder que el Mazoku
estaba ahora mostrando. La alegre expresión formalmente adornando su rostro se
transformó en ansiosa una vez más.
Suimei, en la otra mano, estaba era
calmado como siempre.
“¿Por qué?” (Suimei)
“¿Qué quieres decir con ‘porque’? Ese es
el poder del Mazoku cuando es serio, ¡¿sabes?! ¡Va a quebrar ese hielo con
facilidad!” (Aventurero)
“Bueno, no, eso no va a pasar. No
importa cuánto luche, no va a ser capaz de quebrar esos témpanos” Suimei
respondió calmadamente.
“¿No va a quebrarlos dices? ¡¿Qué tipo
de cosas locas estas diciendo?! ¡Mira!” (Aventurero)
“’Mira’…?” (Suimei)
Su mirada siguió la dirección a donde el
dedo del aventurero apunto.
Ahí estaba el Mazoku, el mismo de antes.
Lo que era, sin embargo, drásticamente diferente estaban las rupturas profundas
corriendo a través del hielo maldito apresándolo.
“Huh…? ¡Espera, oi oi oi! ¡¿Me estas
tomando el pelo?! ¡Eso es una maldición! ¡Un hex! ¡¿Cómo puede posiblemente
romper algo como eso?!” (Suimei)
“¿Por qué solo te sorprendes ahora?”
(Aventurero)
“Nonononono, ¡¿Cómo puede alguien
mantener la calma después de ver eso?!” (Suimei)
Suimei estaba prácticamente gritando, la
escena imposible en si ante sus ojos había tirado lejos cualquier noción de
sentido común. Él continúo mirando.
¿Qué
demonios está haciendo? El hielo maldito esta en verdad rompiéndose… Esto es
una locura.
El tipo de magia conocida como hex(es)
no eran simples maldiciones. Hex era una técnica específica más allá del
sistema de maldiciones de magia moderna. Brevemente descrito, no usaban los
sentimientos de resentimiento como una base, pero era más enteramente artificial,
manufacturado desde comienzo a fin.
Diferente del poder terrorífico
destructivo o poderosos amarras que nacen de profundos sentimientos de
resentimiento, hex son capaces de directamente reproducir los efectos de estos
hechizos sin el requerimiento adultero de aquellos sentimientos negativos.
Deshacer un hex requiere directamente apuntar a la técnica en sí, eso requiere
un pensamiento de entendimiento de tal cosa añadiendo una gran cantidad de
habilidad.
De todos modos, ese era la razón de lo
que pasaba ahora era simplemente imposible. Una maldición originalmente no era
algo que manifestaba físicamente la manera que otra magia lo hacía. Para
destruirla de esta manera era como un cierto monje famoso que subdivida una pintura
de un tigre.
“¡Mi-mierda! Todo el mundo, destrúyanlo,
¡AHORA!” el aventurero al lado de Suimei grito, con Suimei de frente
preocupado.
Sonidos de aceptación hicieron eco de
alrededor.
Los otros aventureros intercambiaron
miradas y asintieron antes de proceder a tomar acción.
Desafortunadamente, la torre de energía
oscura vertida desde el Mazoku los envió todos a volar.
“¡M―maldito! ¡No se
acerquen demasiado!” (Aventurero)
“¡Usar magia! ¡Mátenlo con magia!”
(Aventurero)
“―¡O flama! ¡Vuélvete una lanza y perfora
a mi enemigo”
Como comando, los magos comenzaron el
canto.
Per o no fue bien del todo. Juzgando por
lo que paso antes, si fuera solo el Mazoku con el que lidiaron, entonces quizás
esa magia podría haber sido suficiente para romper a través de sus defensas.
Esta vez, sin embargo, el Mazoku estaba rodeado por hielo.
Nunca había salido una razón para
remover una maldición en su propio mundo, y así Suimei carecía de la habilidad
para cancelar la maldición y romper el hielo circundante.
Consecuentemente, la magia con intención
de destruir al Mazoku fue debilitada considerablemente.
Como respectan las magias chocando, lo
que pasó ante ellos era la señal del Mazoku, completamente ileso.
“¿Qué haremos? Como nuestra magia no
funciona…?!” (Aventurero)
Los aventureros estaban profundamente
temblando.
En ese momento, el poder del Mazoku
continuaba surgiendo como antes. Este tremendo poder los llenaba con miedo que
no podía ser ignorado.
Este era un extraño poder, murmurando
indiferencia al sentimiento que venía de un mago activando su mana.
Ese
poder… Lo he visto en algún lugar antes…
Pero
no.

Es tiempo para mi ponerme serio. Mi hex no durara ante ese poder.
Suimei estaba consciente del poder del
Mazoku. Aunque ese extraño poder le molestaba, no tenía el lujo de pensar sobre
eso ahora.
De hecho, la grietas a través del
tempano ya estaban creciendo demasiado. Pagando el precio de esta acción, la
sangre fluía de todo su cuerpo, sus venas se estrujaban debido a la
extenuación. Sin duda, si las cosas continuaban a este pasó, podría romper a
través de la prisión antes de morir, después vendrían directo a él.
Él necesitaba destruirlo antes que eso
pasara.
“Flamme est lego. Vis wizard…” (Por la
voluntad de este mago, flama, converge.)
“¡¿Ese hechizo de nuevo?! ¡Eso no
funciono desde el comienzo!” (Mazoku)
“¿En verdad? Aunque es el mismo hechizo
como antes, pero estoy usando todo mi poder esta vez; ¡no puedo solo decir que
se volverá el mismo!” (Suimei)
“¡¿En verdad crees que va a arder con un
miserable quemadura de este grado?!” (Mazoku)
“¡De seguro estas completamente
engreído, no es así, demonio de pacotilla! ¡No subestimes en las flamas de un
mago!” Suimei se mofo antes de comenzar su siguiente encantación.
“Hex agona aestua sursum. ¡Impedimuntum
mors!” (¡Flama iracunda, dale forma al rastro de muerte! ¡Otorga la muerte al
único obstruyendo mi camino!)
El fuego se reunió. Esta vez, sin
embargo, no tomo forma en si en látigos de fuego dirigiéndose al Mazoku. En su
lugar se volvió un torbellino de flamas girando alrededor del objetivo.
Todo lo que capturo en su camino fue
tornado en cenizas en un instante.
“―¡¿Q-qué?! Es diferente de la última
vez…” (Mazoku)
La luz del fuego reflejada en el hielo,
lleno la profundidad del bosque y cielo con una deslumbrante luz escarlata.
En el mismo punto, un pequeño círculo
mágico había rodeado una piedra mágica en la palma de Suimei, quemando con una
flama profundamente naranja.
―Diciendo fuerte la última palabra de activación, Suimei destruyo la
piedra mágica.
“―¡Flamma o Ashurbanipal!” (¡Quema como
el sol, gema de Ashurbanipal!)
En un instante, las flamas rodearon al
Mazoku repentinamente, su terrible pensamiento seco todo sonido.
La escena fue repentinamente seguida por
una explosión con fuego fluyendo desde el suelo y los cielos fueron teñidos de
blanco rojizo. Un explosivo rugido acompañado de esta imagen dramática.
Una conflagración.
Olas carmesí de calor salpicaron,
dispersándose en todas direcciones.
Debido a este terrible poder explosivo,
el Mazoku no tuvo incluso tiempo para gritar al final.
Ni uno de aquellos que miraban tenía el
lujo de nada de esto, pues, estaban muy ocupados protegiéndose a sí mismos. Defendiéndose
contra el terrible calor disparado era ya lo que todos hicieron.
… Al final, todos esos restos eran el
olor de árboles ardiendo y un poco de brazas.
Aunque cuidadosamente ajusto la fuerza
de su hechizo consciente de sus alrededores, una flama de esta escala y la onda
de impacto resultante había reducido el lugar del Mazoku donde estaba de pie en
lava.
“¡Q-que asombrosa magia!” un aventurero
grito, paralizado.
La dueña de la voz era la joven chica
maga. Sus palabras rompieron a los otros de su parálisis, después de reflejar
sus sentimientos.
“¡O-oi! Incluso las nubes se han vuelto
negras…!” (Aventurero)
“¿Magia de nivel medio? P-pero este
poder destructivo…” (Aventurero)
“Lava…? No es esa la cosa que sale de
los volcanes…?” (Aventurero)
En este mundo, humo negro y lava no eran
comúnmente vistos. Con esas cosas continuaron dando voz a su impacto, el primer
aventurero se acercó a Suimei.
“¡Hey, tú! ¡Parece que en verdad puedes
hacerlo si lo intentas! ¡Si puedes hacer algo como esto, entonces deberías solo
hacerlo desde el comienzo!” (Aventurero)
“S, sí. Es mi primera vez peleando con
el Mazoku, así que estaba usando unas cosas.” (Suimei)
“¿En verdad? ¿Es por eso que apestabas
con tu magia? ¡La próxima vez, solo ve delante y rompe las cosas!” (Aventurero)
“Haa…” (Suimei)
Eso corría completamente a lo que Suimei
intentaba, sin embargo.
Suimei dio una vaga respuesta al
sonriente aventurero, resultando en una sorpresiva pregunta.
“¿Qué pasa? ¿No era ese el primer Mazoku
que has derrotado? ¿No deberías estar feliz?” (Aventurero)
“¿Hmm?” (Suimei)
“¿Qué con esa respuesta? ¿Deberías estar
más animado? ¡No me digas que estás cansado ya!” (Aventurero)
“No, estoy bien…” (Suimei)
“¿Es eso así? Bueno, muy bien entonces…
Tengo cuidado, ¿okay?” (Aventurero)
“L-lo hare…” (Suimei)
“Bien. Es un adiós entonces.”
(Aventurero)
El guerrero aventurero parece haber
malentendido algo, convencido que era un novato a pelear. Él dio una última
mirada a Suimei antes de reunirse con sus compañeros.
Enviándolo fuera con sus ojos, Suimei
suspiro cansado.
“… Lo que sea. Olvídalo.” (Aventurero)
Dejando en un estado donde no sabía que
decir, Suimei sin duda no le importaba.
De alguna forma evito rascar su cabeza,
antes de reponerse y voltear en la dirección al Mazoku de donde vino.
Así
que esto es un Mazoku, huh…
Este era un subordinado del que ha dado
la cara a este mundo.
Él originalmente intento tomar la
oportunidad para propiamente juzgar la fuerza del enemigo, pero al final, fue
forzado a romperlo con poder puro.
Para ser honesto, había sido difícil al
menos.
Mientras había tomado algo de tiempo,
pero eso era todo. De hecho, ante Suimei había incluso tenido una oportunidad
para revelar su verdadera fuerza, su enemigo ya se había vuelto polvo.
Sin embargo
“… Aunque use las flamas de
Ashurbanipal, aun tomo cerca de un minuto para morir…” (Suimei)
Él destruyo al Mazoku con un fuego
mágico. Uno de los cinco grandes elementos, este era el elemento que era más
eficiente. Era naturalmente adecuado a estas magias, el poder destructivo de
estos hechizos podían ser fácilmente vistos, y sus encantaciones eran relativamente
cortas cuando se comparan a las otras magias.
Y aun así, destruir a un enemigo con un
hechizo de esta naturaleza había tomado un minuto entero.
Eso era demasiado tiempo consumido. La
vasta mayoría de cosas al menos eran momentos frente a tales flamas. El Mazoku,
sin embargo, era claramente la excepción. Incluso un pequeño esbirro como ese
había probado esta dificultad.
El rostro de Suimei estaba molesto, su
consternación era visible.
Repentinamente, algo vino silbando hacia
él desde atrás.
“Qu―?!” (Suimei)
Suimei volteo un momento después. Lo que
vio era la figura justo como la que vio antes.
Un Mazoku había sido enviado a volar.
―Más precisamente, piezas
de un Mazoku.
Dos piezas. Tres. Un brazo retorcido,
una pierna rota, y varias cabezas volaron en su dirección.
Que
dem
Suimei miro estupefacto.
Cayendo en el suelo alrededor de él eran
las partes destrozadas del cuerpo de un Mazoku. Poco después fue la figura de
Lefille, sosteniendo una enorme espada con una sola mano.
Desde la sombra de los árboles, la chica
sostenia la hoja de plata y escarlata. La chica actualmente ante él no mostro
una pizca de la gentil atmosfera que la había acompañado en su primer
encuentro.
Aterrizando ligeramente delante, sus
ojos destellaron con luz berilio. El brazo sosteniendo su arma solo se mostraba
como una cuerda de arco, su forma era de un dios feroz.
Un extrañamente audible tragar resonó a
través del área.
El sonido se volvió una señal. Enviando
a volar con la pila de partes que habían sido acompañados, el sobreviviente
Mazoku corriendo hacia Lefille.
Una embocada. Intencionalmente apuntando
al momento cuando Lefille se detuviera, pensando cómo el momento que podría
revelar una abertura.
Esta ‘emboscada’ de hecho. Sin embargo,
había sido un pensamiento deseado.
Lefille no había bajado su guardia.
Aunque envió a volar a su enemigo, ella estaba cuidadosa aunque aún estaba
inmediatamente frente a ella.
De acuerdo a eso, ella no dejo una
postura de combate lista.
En el rostro de ese deseo abrumador, el
Mazoku, luchando al final, no tenía oportunidad de victoria.
Corriendo a ella, Lefille corto
horizontalmente con su arma gigante.
Ella no había mostrado una sola abertura
durante ese ataque, de comienzo a fin. La enorme hoja aparentemente causo una
tormenta de viento a torbellino que corto el aire.
Encontrándose con esta arma, el Mazoku
fue limpiamente partido en dos.
Inmediatamente siguiendo, Lefille partió
de nuevo, esta vez verticalmente, desde arriba a bajo. Su ataque a como un
vendaval, y su golpes dobles trazaron una cruz en el aire, esta vez partiendo
el cuerpo del Mazoku como una x.
Y así el Mazoku se encontró con el
final.
Los movimientos de la chica, sin
embargo, no habían concluido.
Sus movimientos ahora eran superpuestos.
No había significado en continuar cortando un enemigo que ya había perecido.
Completamente sin concierne del hecho
que lo que ella estaba haciendo ahora era literalmente un desmembramiento, ella
apunto su muerte al destruir la cabeza del Mazoku con su espada, como si dijera
que aún no estaba completo.
“¡Destrúyete… demonio!” (Lefille)
Sus palabras medio murmuradas pasaron a
través de los oídos de Suimei, palabras de ira aparentemente directas a un
enemigo que no estaba actualmente presente.
… La indescriptible atmosfera opresiva
desbordando el área repentinamente desapareció. Lefille guardo su espada, y
camino de vuelta para reunirse con los otros.
“… parece que las cosas hechas por estos
tipos terminaron” (Lefille)
“S-sí. Puedes decir eso…” (Aventurero)
El único a responder había sido el
aventurero de antes, el único del equipo que era conocido con Lefille. A pesar
del hecho que Lefille había vuelto a su yo normal, incapaz de quitar la memoria
impactante de la furiosa visión había solo visto desde su mente, su respuesta
era cercas a ser efímera.
Suimei, actuando como un intermediario
en si mismo y el aventurero, elevo una pregunta.
“¿Y tú terminaste?” (Suimei)
“Ah, sí, ha sido limpiado al punto que
no he dejado ni uno. No hay más Mazoku en esa sección del bosque.” (Lefille)
Justo como ella declaro a la multitud
delante, ella lo destruyo sin duda.
Aunque Suimei…
“¿No hay más Mazoku en el bosque de
dónde vienes?” (Suimei)
“Si. Mi plan original era completamente
limpiar y sacarlos a todos.” (Lefille)
“Hah…” (Suimei)
Suimei no estaba seguro de lo que decía.
Lefille revelo una sonrisa sin miedo.
“Ustedes chicos no tuvieron algún
problema, ¿confió?” (Lefille)
“Nop.” (Suimei)
Su respuesta había sido directa, y para
ser franco, en verdad no había alguna dificultad.
En
esa nota, Lefille en verdad planeo matarlos a todos por si sola…
“Deje algunos escapar. De seguro
necesito más entrenamiento.” Añadió arrepentida.
Solo
que en el mundo es esta chica…
Lefille lentamente miro alrededor.
“Justo antes, había en verdad mostrado
un poco de sorpresa. ¿Que fue la causa de esta escena descarnada?” (Lefille)
“Sip. Eso fue un hechizo mío.” (Suimei)
A esta respuesta, ella repentinamente
mostro una mirada de sorpresa, aunque una brillante expresión apareció una vez más
en su rostro inmediatamente después.
“Como esperaba de ti, Suimei-kun. Que
vivaz.” (Lefille)
“¿Qué se supone que significa eso? Tomo
esto solo para tirar a uno de ellos.” (Suimei)
“Espera. ¿Qué? ¿Solo uno?” (Lefille)
“Si.” (Suimei)
Su confusión era debida a la devastación
que había causado a sus alrededores. Suimei asintió, proponiendo otra pregunta
paralizante de Lefille.
“… Planeaba mantener a los más fuertes,
¿pero supongo que vinieron aquí?” (Lefille)
“No, estoy bastante seguro que era el
mismo como los otros. Se ve justo como el que acabas de convertir en piezas.”
Suimei respondió, dando una rápida mirada en la dirección del Mazoku caído.
Todos los Mazoku que atacaron esta área
parecían ser del mismo tipo, todos eran la misma semblanza de los demonios de
leyendas.
Cuando vino a diferencias individuales
entre ellos, sin embargo, esa era otra historia. De cualquier modo, Suimei
nunca sintió la ligera pizca de peligro desde el comienzo al fin, y entonces
decidió que no había algún individuo particularmente fuerte entre sus números.
“No creo así. Algo que pueda tomar esto
tanto para ser derribado no debería ser solo un Mazoku normal… Esto es al menos
una magia de nivel intermedio, si no me equivoco…?” (Lefille)
“¿Nivel intermedio?” (Suimei)
“Si. ¿No lo es?” ella pregunto.

¿Cómo es que califican como una magia nivel intermedio?
En esa nota, la magia de este mundo no
estaba dividida en cinco elementos principales sino en ocho, la distinción de
estos era aún incierta.
La magia era dividida en hechizos de
nivel bajo, nivel intermedio, y nivel alto. Cuando Reiji y Mizuki habían
aprendido hechizos de nivel alto, sus escoltas habían saltado de alegría. Esa
memoria estaba aún vivida en su mente.
¿Así
que solo como ellos la definen?
Cuando viene la magia, sus palabras y
esta difieren salvajemente en estándares y especificaciones, y así no es una
pregunta que Suimei sea capaz de responder.
“… Lo siento. Sé que no es la respuesta
que estás buscando, pero no sé qué quieres decir. Para ser honesto, no estoy en
verdad seguro.” (Suimei)
Aunque la respuesta de Suimei era
disculpándose, Lefille sin duda no parecía ser capaz de simplemente aceptarla.
“¿No estás seguro? ¿Por qué no? Tú
mencionaste antes que tu padre te enseño magia… ¿Acaso él quizás nunca menciono
estas cosas?” (Lefille)
“Oh, eso. No, es porque esta es una
magia que cree yo mismo.” (Suimei)
“QUÉ―?! ¡¿Creaste eso por
ti mismo?!” (Lefille)
“¿Eh? ¿Qué? ¿Hay algo extraño sobre
eso?” (Suimei)
Suimei inclino su cabeza, confundido por
la repentina reacción de la joven.
Generalmente hablando, de lado de pocas
bases y estándares, hechizos bien conocidos, su repertorio era enteramente
auto-inventado. Mientras las constelaciones de astrología y sus significados ya
eran establecidos, esto resulto en un campo que podría no evolucionar, los
magos que practican entre el Kabbalah o Hex – sistemas de magia muy libres –
son también magos de alto rango que frecuentemente crean magia de sus propias
capacidades en sus especialidades para lograr óptima eficiencia.
“Pe-pero… Es algo como eso siquiera
posible…?” (Lefille)
“Por supuesto lo es. Siempre y cuando
tengas tiempo y conocimientos, de paso la habilidad de pensar fuera de la caja,
entonces es muy posible. Para ser más preciso, debería decir que magias creadas
personalmente es una necesidad, en verdad.” (Suimei)
“Ya, ya veo. De seguro suena duro… ser
un mago.” (Lefille)
No estaba seguro donde, pero Lefille
parecía haber malentendido algo, con ella incesantemente murmurando para si
misma. La chica maga, de pie a su lado, tímidamente elevo su mano.
“So-sobre esa magia. Por lo que vi, no
parece tan débil que cualquier otro mago pueda usar, pero… Bueno, no parece ser
tan efectiva en el Mazoku.” (Maga)
“… ¿En verdad?” (Lefille)
“Absolutamente. Solo donde es que mi magia
está mal, me pregunto.” (Suimei)
Cuando vino este tema, Suimei solo podía
pensar sin ayuda.
En
serio, que hay aquí…
Aunque el tema vino y termino sin llegar
a una conclusión significativa, Suimei sin duda tenía una pista a seguir.
En los últimos momentos, ese poder que
el Mazoku había mostrado. Suimei con certeza lo había visto en algún lugar.
Ese era un poder que le dio nauseas, un
fuerza corrupta que era de alguna forma psicológicamente desagradable.
“… Eso me recuerda. Escuche antes que el
Mazoku adoran algún tipo de dios malvado…?” (Suimei)
Quizás eso era.
―Justo con Suimei mirando a este misterio sin resolver.
Lefille repentinamente hablo.
“… Suimei-kun. Todo el mundo.” (Lefille)
“¿Hmm? ¿Qué pasa?” (Suimei)
“Parece que las cosas no han terminado
aún.” (Lefille)
Todos voltearon.
Lefille volteo su cabeza, apuntando en
la dirección de la caravana. Los otros siguieron su mirada. Ahí, la presencia
de más Mazoku podía sentirse.
“No hay forma…” (Suimei)
Las palabras de Suimei dieron voz a los
sentimientos de todos los alrededores.

Esta batalla no ha terminado aún.

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