Isekai Mahou Capitulo 17

Buenas minna, comenzamos la semana con esto, umu, con esta semana acabaremos el mes y comenzamos octubre, tengo unos ligeros cambios (gracias a unos comentarios de unos amigos…) así que el fin de semana estare editando el blog, por favor a menos que quieran que les chillen los ojos, no abrir el blog… kamo

Ya tengo listo los capitulos de esta y la proxima semana, pero quiero traer una propuesta…
De hecho, ahora estoy a unos 31 cap para terminar death march, pero como ven si me enfoco como ahora, solo pongo 20 durante el mes, pero si lo ven más agradable, esta primer semana puede que publique los 31 capitulos… con una condición… solo encargarme de DesuMachi…
Solo es una propuesta, si no es de su agrado continuare como ahora, así que se los dejo de tarea.
Por cierto, lamento no poder publicar los caps faltantes de mi novela, estuve ocupado… muy ocupado… De cualquier modo… es todo y nos vemos mañana… kamo.
Matta nee |>w<)/)

Capítulo 17: Desagradable Memoria
La chica había una vez tenido un sueño.
Un muy normal, muy ordinario sueño:
proteger el lugar donde había nacido también como la gente que la había criado.
Para la gente nacida en este mundo,
particularmente aquellos que viven sus propias vidas, este era más o menos un
deseo que todos tenían en común.
Esta chica viviendo en aquellas masas
sin nombre, tenía ese sueño guiándola.
Esto era, sin embargo, una diferencia
distinta entre esa chica y los otros que compartían su sueño. Ella era, de
hecho, lo que sea menos un humano normal. En su lugar, ella había nacido en el
linaje de una antigua línea de espíritus, apóstoles de la Diosa Arshuna. Era su
deber repeler la invasión de las Razas Variadas, y así había venido a ser
conocida como la Miko. (TN: Los kanjis de aquí son “神子”, una
alternativa más común usada a “巫女”. Estos kanjis
literalmente se traducen como, “Niño de Dios”.)
Con la chica sin descanso desarrollo su
esgrima con la espada, no dejo de escuchar, “Espíritus son el regalo de la
Diosa Arshuna a la humanidad, un raro poder que existe para defender contra las
Razas Variadas.”
Y así la derrota no era una opción.
Para proteger las pacificas vidas de la
gente, este era un poder que no debería ser dejado desaparecer.
Y así la chica continuo viviendo, orando
constantemente a la Diosa Arshuna incluso sin cesar su práctica en la esgrima.
En una ocasión, hizo su camino al norte para repeler la invasión de las Razas
Variadas, derrotando las hordas sin descanso. Y así los días pasaron, la chica
continuamente fue capaz de realizar su sueño.
Aunque dejo atrás incluso la posibilidad
de realizar la felicidad de ser nacida como una mujer (ser madre), la chica
nunca se rindió en su sueño.
Pero los sueños tienden a terminar.
Cuando el nuevo Maou ascendió al trono,
su sueño se desvaneció como una pompa de jabón.
Al momento que las nuevas llegaron a la
capital, ya era demasiado tarde. Un enjambre desbordante de millones de fuerzas
de las Razas Variadas atravesó el norte. Ciudades, villas, y aldeas
desaparecieron en un pestañeo, tragadas por las fieras batallas.
Abrumados por los números. Además, cada
miembro individual de las Razas Variadas mostraba un poder que excedía la
habilidad humana. Su indominable poder junto con sus fuertes números dejo a la
humanidad completamente hundida en desesperación.
Eso no era todo, la chica peleo para
continuar la esperanza, un pensamiento efímero tal vez sea. Para proteger su
hogar y su gente, ella podría continuar balanceando su espada filosa siempre y
cuando hubiera aun aliento en su cuerpo.
Ante su poder como Espíritu y su espada
divina, incontables miembros de las Razas Variadas fueron transformados en una
montaña de cadáveres.
La chica era fuerte. Más fuerte incluso
que cualquiera de las tropas de elite del norte. Esa fuerza, sin embargo, no
era capaz de alejar la violencia, abrumada tal vez por el enemigo.
A pesar de la fuerza para desterrar la
malicia, el sueño de la chica titubeo. El hogar de la chica fue atrapado por la
fuerza invasora, y las vidas de aquellos por lo que peleaba por proteger fueron
cortadas trágicamente.
Ese poder abrumador era absoluto incluso
cuando vino a la chica.
La chica sufrió la derrota a manos del
líder del ejército de las Razas Variadas, su fuerza era terrible como malvada
en sí haciendo de eso un manifiesto. Peor aún, después de perder, había sido
víctima de una vergonzosa y vil maldición.
Quizás
este es mi fin,
la chica pensó, resignándose al
destino que sus compañeros habían conocido: para esto, su hogar, sería su lugar
de descanso final. Había peleado incontables veces con el general enemigo al
final y lidiado con heridas que podría nunca sanar.
Tristemente, incluso ante esto, llena de
resolución en ella misma fue a ser rota – su gente le dijo que viviera.
De hecho, el poder que la chica tenía
era invaluable. Era un regalo de los cielos, la Diosa de la Justicia hecha
manifestación, el poder de los espíritus otorgado por la Diosa Arshuna en sí
misma. Un raro y precioso poder que era el antítesis de las Razas Variadas, que
adoraban en el altar de un dios cruel.
[Kiel: Imagínense a roguro y ball con su
legión de lolis monstruo en el altar]
Ella era la esperanza que no debería
desaparecer, una luz que no debería ser extinguida. Y así no pudo ser permitida
a morir ahí. No, debería de vivir en la vergüenza, creciendo oculta y fortaleciéndose
hasta el día que pudiera empuñar la espada de la retribución contra el corazón
del Mazoku.
… Una vez, la chica había tenido un
sueño. Ahora, no tenía incluso una opción.
Y así era eso, una vez más, en este día,
la chica – Lefille Gurakis Noshias – seco sus lágrimas en silencio.
Varios días después visito el gremio,
Suimei, habiendo despertado brillantemente y antes, estaba balanceando su
espada en práctica.
“¡Sei! ¡Ha!” (Suimei)
Repetidamente, balanceo su espada
verticalmente, desde arriba a abajo, su aliento era calmado e ininterrumpido.
Este era un movimiento practicado para
él, y uno desde su juventud, aunque no era algo que había aprendido de su
padre. No, esto era algo que aprendió del dojo cercano a donde vivía.
Aunque su padre, un mago, era también
experto en combate cercano, había decidido este asunto que era mejor dejárselo
a profesionales, y había dejado su hijo al dojo cercano.
Estos movimientos encadenados era una
parte del esgrima que había aprendido ahí.
La esgrima era algo que podría
inevitablemente deteriorarse sin esfuerzo consistente y constante. Con la excepción
de unos pocos excepcionales talentos individuales, una semana era suficiente
para degradar la esgrima de uno.
Este era doble en el caso de Suimei, que
había tomado su tiempo en el palacio a estudiar.
Mientras era verdad que Suimei estaría
bien con su magia u objetos mágicos para encargarse del combate cercano –
esgrima no era necesario de por sí – sin duda sentía que era más fácil con una
espada en mano.
“Fuuu… Eso debería bastar…” (Suimei)
Tomando un profundo respiro había
terminado su sección, limpio su sudor con una toalla. Aunque la práctica de hoy
era un poco simple comparada a su rutina normal, pero en ligero de sus planes
para el resto del día, debería ser así.
Este no era el día cuando podría
esforzarse para estar exhausto luego de ir y venir. Hoy era el día cuando
Suimei podría salir en una misión de escolta con destino al Imperio Nelferian.
Esta misión de escolta podría tomarse de
ciudad a ciudad, nación a nación. Su pretexto era la comisión, pero por
supuesto, era porque está ligado con su meta.
Su objetivo era descubrir un camino a
casa y entonces crear un camino que llevara ahí.
Al final, visitar al Imperio – un lugar
que estaba alejado de Aster para obtener información y recursos – era una
necesidad. La primer parada para ese camino requería que primero llegara a la
ciudad de Kurand, en la frontera oeste de Aster, cerca del imperio.
Kurand era una ciudad asentada en el
borde entre Aster y Nelferia. Era una ciudad altamente desarrollada con
recursos en intercambio e información, en segundo solo después de la capital,
Mehter en sí. Suimei quiera conseguir pase a los talleres del Imperio antes de
poder un pie en la nación, y así planeo gastar algo de tiempo en Kurand
reuniendo recursos antes de hacer su camino al destino final.
Para este propósito, Suimei se había
juntado a una caravana de negocios que eran a través conocidos con el área y el
viaje.
… Había constantemente mirado por tales
comisiones en el gremio, cuando finalmente esta oportunidad se había presentado
en si el día anterior.
Debido a que la competición era fiera,
originalmente había asumido que podría tomar algo de tiempo en exitosamente
aceptar tal comisión. En sí, sin embargo, habían sido sol tres o cuatro días,
bastante antes de lo que proyectaba en sus pensamientos.
Cuando vino con esto, había sido dicho
que su habilidad para usar magia restaurativa jugaba un rol largo. Por el
momento el mago rango D Suimei había hecho su camino a la ventana de recepción,
la caravana ya había dicho los requerimientos de sus guardaespaldas. Eso sin
lugar a dudas, el líder de la caravana había dicho que vinieran los magos que
tuvieran magias de curación, y por ende, bienvenido era Suimei.
Como presumió, este mundo era bastante
amable hacia magos capaces de usar magia restaurativa.
Con el registro del gremio aun en blanco
con sus logros, era posible que el líder de la caravana era de la opinión de si
era en verdad de uso, entonces era todo bien pensado.
En cualquier evento, su plan para el día
era prepararse. Hoy, debería dejar Mehter.
Bien
entonces. Vamos a regresar
, Suimei pensó para sí
mismo, escondiendo su hoja de mercurio una vez más en su persona.
En el camino de vuelta a la posada para
hacer la revisión final en sus preparaciones para el viaje siguiente, Suimei
estaba caminando a su cuarto cuando choco con alguien que iba de cabeza
corriendo en una esquina.
“Oh hombre, lo siento tan―!” (Suimei)
Por un breve momento, vio estrellas.
Sacudiendose ligeramente por el impacto, Suimei se disculpó de forma intuitiva.
Repentinamente, se detuvo en corto. Más
precisamente, se quedó sin habla por el repentino choque de eventos.
La persona con la que Suimei choco era
un miembro igual del gremio así como un conocido en la misma posada que él –
Lefille Gurakis.
Sin embargo, lo que lo había paralizado
no era la persona que literalmente había corrido en una forma familiar contra
él.
No, había sido interrumpido debido a que
esta chica, Lefille Gurakis, se veía terriblemente.
De hecho, había corrido desde algún
lugar – ¡¿el exterior?! – vistiendo solo su ropa interior, sus ojos rojos y
lágrimas corrían por sus mejillas.
“Ah―” (Lefille)
Lefille parecía haber finalmente notado
como se veía. Incluso así, simplemente se contuvo congelada en sorpresa. La
desesperación que se cernía en su alma era tal que aparentemente la dejo
incapaz de cuidar sobre su apariencia, viniendo en un segundo a la nube negra
de vergüenza que descansaba en ella.
“Uh, um, eh―?” (Lefille)
La otra parte, Suimei, estaba
similarmente congelado, inseguro de cómo reaccionar a la inesperada situación.
Aunque definitivamente corrió a ella con
una cantidad de fuerza, por lo que pudo decir, esto no había sido por el
impacto. Ambos su estado del vestido y sus lágrimas eran simplemente demasiado
lejos del azul.
“Oh, lo siento…” (Lefille)
Al final, Lefille, parece haber salido
así. Limpio sus lágrimas, ofreció aquellas palabras en una voz dolorosa, y
completamente eludió las palabras de Suimei, corriendo directamente dentro de
la posada a toda velocidad.
Suimei, completamente estupefacto, de
pie congelado en el lugar antes de finalmente murmurar para sí mismo en
confusión.
“Que en la tierra fue eso…?” (Suimei)

Era, sin embargo, temprano en la mañana, y con todos los demás perdidos en el mundo de los sueños, no había nadie que pudiera responderle.

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