Isekai Mahou Capitulo 11

El Héroe se va
Ante las puertas del Palacio Imperial
del Reino Aster, Camelia. Aquí, rodeado por soldados de pie en formación,
músicos, y caballeros de alto rango, Reiji, Mizuki, y Titania dieron un confuso
discurso.
Fuera de las puertas del palacio, los
residentes de la capital real de Mether se habían reunido para despedirlos.
Como parte de su primer paso fuera hacia
la meta eventual de derrotar al Maou, el Rey había organizado este desfile
público para Reiji y los otros. Suimei, se sentía ligeramente arrepentido,
diciendo, “Finalmente, este día ha llegado.”
Y de hecho, como Suimei había dicho, el
día de su viaje había comenzado. Como los integrantes del desfile, La fuerza de
supresión del Maou – Reiji y los otros, acompañados de un vasto número de
caballeros – podrían finalmente comenzar su viaje. Un sentimiento de tristeza al
partir era inevitable.
Reiji, en la otra mano, tenía un claro
sentimiento de emoción en su rostro. Lo que sea esto era porque miraba delante
del camino frente a él, o había simplemente elegido poner tal expresión para
esconder su ansiedad se sentía que no era claro. Justo como Suimei había
acomodado sus sentimientos y preparado para hablar, Reiji, optimista aun
brillaba, hablo primero.
“Bueno, es hora de irnos.” (Reiji)
“De seguro dices eso ligeramente.”
(Suimei)
La sincera preocupación de Suimei fue
remplazada con irritación. Respondiendo, a la expresión de Reiji soberbio
grandemente.
“No es como eso. Puse un montón de
pensamiento en esto, ¿tú sabes? Mi respuesta en ese momento fue definitivamente
la correcta.” (Reiji)
“No, eso definitivamente está mal. No
importa como lo veas, puedo solo decir que está mal.” (Suimei)
Mirando desde la distancia, los
sentimientos agarrando su corazón no lo dejaban ir. Titania, como siempre, sus
manos estaban frente a su pecho, dio un paso.
“Suimei-sama…” (Titania)
Ella era la princesa del reino Aster.
Sus sentimientos hacia las palabras de Suimei, eran por supuesto, bastante
complicadas. En una mano, ciertamente era necesario para la fuerza de supresión
del Maou, aunque, como su padre, sentía un terrible sentido de culpa que no
podría ser extinguido.
Como si desvaneciera la preocupación en
sus ojos, Reiji ligeramente dio golpes en su hombro y, se acercó a Suimei,
hablo,   con palabras llenas de
resolución.
“No, eso no es como es, Suimei. Dejando
de lado lo que ir o no ir, las fuerzas del Maou nunca detendrán sus ataques a
las tierras humanas. Mirando al no tener manera del ir a casa, entonces no es
como haya donde nosotros podamos correr tampoco. En otras palabras, el día
inevitablemente vendrá cuando tengamos que pelear con el Maou. Aunque nada es
certero, pero cuando venga la confrontación del enemigo, entre más pronto,
mejor. Eso es, por supuesto, probando que esto es todo con la meta de derrocar
al Maou.” (Reiji)
Hablando de largo, Reiji plasmo sus
sentimientos en el asunto. De seguro, había puesto un gran ideal de
pensamientos en algo tan ridículo como querer participar en la guerra. Como
considero las cosas, la realización de la guerra con el Maou podría ser
inevitable tenía un punto. Vino con el entendimiento de sus acciones ahora que
tenía la mejor oportunidad de una contraofensiva.
Siendo de esa manera, Suimei no lo
entendía, y continuaba presionando el punto.
“Reiji, en verdad crees que solo por no
retroceder, ¿será eventualmente el día que puedas sobrepasar al Maou?” (Suimei)
“No tengo la habilidad para hacer ese
tipo de juicio en corto. Para ser honesto, creo que si es peor de lo peor, hay
cerca de un 80% de oportunidad que vayamos a morir.” (Reiji)
Estas no eran palabras ocultas por
optimismo, sino más que palabras tiradas a la realidad.
Sin sentido
“En serio, siempre eres así, nunca
perdiendo la esperanza hasta que todo está perdido.” (Suimei)
“¿No esta eso bien?” (Reiji)
“No puedo decir que odie esa parte tuya,
pero solo esta vez, en verdad no creo que estés haciendo la elección correcta.
El ejército del Maou no es algo como esos tontos y matones de nuestro hogar,
¿sabes?” (Suimei)
Suimei se refería a su vida de antes.
Reiji, y su fuerte sentido de justicia que vino de Dios sabe dónde, podría
frecuentemente buscarle a el enredarse en peleas con malandros.
Agradecidamente, debido a sus
habilidades y disposición natural, nunca en verdad había tenido un problema
antes. La dificultad era que el Maou y los rufianes de su hogar eran oponentes
de un completamente diferente nivel.
Eso ahora de pie, Reiji, con su voz
llena con confianza, hablo de nuevo.
“Incluso así, aun creo que esto es la
mejor manera.” (Reiji)
“…en serio hablando conmigo aquí, ¿no es
así?” (Suimei)
“Hahahaha.” (Reiji)
Mirando la expresión enojada en el
rostro de su amigo, Reiji carcajeo alegremente. Una abierta conversación entre
los dos amigos que se conocían uno al otro tan bien era definitivamente algo
para estar alegre, una cosa alegre.
Su amigo había honestamente sacado todos
sus pensamientos en el asunto, Suimei respondió en corto
“…Entiendo, No es que estés corriendo a
tu muerte, pero eso es una pelea para proteger la vida aquí. Perdóname, por
decir tanto. Con eso dicho, por favor no te sobre esfuerces.” (Suimei)
Un pensamiento del momento hizo todo
claro. Aunque, a primera vista, sus acciones tal vez sean inspiradas más por
rabia que su cerebro, pero en retrospectiva, ese no era el caso del todo. No,
esto era nacido del deseo de proteger las vidas aquí, también era más que una
pista de lo duras que podrían siempre ser sus acciones. Eso dice, Suimei no
podía sino reconocer la verdad en sus palabras.
Con la seria respuesta de su amigo,
Reiji, con una seria mirada de alguna forma en su rostro, respondio.
“No te preocupes sobre eso. Justo después
de esto, iremos directo por el Maou” (Reiji)
“Me estas tomando el pelo…” (Suimei)
“Hahahaha. Si, si, lo estoy. No, primero
lo primero. Necesito volverme más fuerte.” (Reiji)
Viendo a su amigo sin habla por su
abrupto intento de broma apuntando para ser una seria, Reiji quebró en risas.
En serio, ¿haciendo ese tipo de broma durante una seria discusión? ¿Solo que
era lo que pensaba este tipo?
No, entendía. El corazón de Reiji estaba
lleno con inestabilidad. Lleno de ansiedad, intentando aligerar el humor, y así
hizo una broma sin daño para intentar despejar las emociones negativas que los
envolvían.
Entonces, Suimei en eso, y susurrando al
oído de Reiji con un tono serio, dijo, “…Al momento que sientas que las cosas
se ponen mal, quiero que corras, y tomes a Mizuki contigo. Encuentra un lugar a
donde ir, y escóndete. Incluso si tú eres
el Héroe, esto es la vida real, no ficción. No hay garantía que actualmente
seas capaz de derrotar al Maou.”
“…Lo entiendo, pero intentare
completamente pelear a mis límites.” (Reiji)
“Eres en verdad un tonto bastardo, ¿no
es así?” (Suimei)
Reiji murmuro tonterías al compromiso,
Suimei era de nuevo dejado sin palabras. Reiji hablo una vez más, pero esta
vez, pregunta algo.
“¿Así que cuales son tus planes después
de esto, Suimei?” (Reiji)
“¿Yo? Bueno, un poco luego de esto. Voy
a salir de aquí.” (Suimei)
“Qu..?” (Reiji)
Esta era la primera vez que escucho
esto. Definitivamente la primera vez. Ni una vez había Suimei explicado sus
planes a Reiji y los otros.
Mizuki, hablo por los otros tres,
preguntando lo siguiente, su voz temblaba por sorpresa y asombro.
“Suimei-kun, ¿Qué es lo que planeas
hacer para dejar el palacio?” (Mizuki)
“Eh, nada especial. Solo quiero
experimentar la vida fuera por un poco.” Respondió indiferentemente, ocultando
sus verdaderas intenciones.
A estas palabras, el rostro de Reiji se
distorsiono en preocupación.
“¿Vida afuera?” (Reiji)
“Ver por un trabajo. Tu sabes, cosas
como esa.” (Suimei)
“Suimei-sama, si te quedas en el
palacio, entonces mi padre te proveerá de tus necesidades. No hay necesidad de
forzarse a ti mismo a vivir afuera.” Titania interrumpio.
“Oh, de seguro, pero aun así, me voy.”
(Suimei)
“¿Tal vez pregunto porque? Aunque la
capital es lo suficiente segura, pero como una persona de otro mundo, careces
del conocimiento de este mundo o de la protección otorgada al héroe. Fuera del
palacio, no hay garantía de tu seguridad. ¿No veo los beneficios por irse?”
(Titania)
Era justo como había dicho. Sin que
supieran sus verdaderas habilidades o su meta actual, sus palabras eran
ilógicas.
“No… Bueno, es probablemente un poco
rudo de mi decir esto, pero… Vivir en el palacio me hace sentir bastante raro.”
(Suimei)
“Ah…” (Titania)
Titania mostro un rostro doloroso.
Parece que lo entendía; probablemente escucho todas las malas cosas que se
decían de él, y esto cayo en silencio.
Inmediatamente siguiendo, Reiji hablo,
no tratando de ocultar su desagrado.
“¿Por qué no intento hablar con ellos
por ti?” (Reiji)
¿Y que se suponía que significaba eso?
Un posible plan que podría era hablar con la gente del palacio uno a uno,
esperando a cambiar sus opiniones sobre Suimei, ¿podría? Eso era completamente
loco.
“Está bien, estoy bien con eso. En este
punto, ¿a qué propósito podría servir? Solo haría las cosas peor.” (Suimei)
“…Incluso si dice eso…” (Reiji)
“Está bien. De todos modos, necesito
pensar sobre mis planes por el resto del día.”
En este punto, Mizuki repentinamente
corto.
“¿Qué quieres decir con ‘planes por el
resto del día’? ¿Qué hay sobre el dinero?” (Mizuki)
“Planeo vender las cosas que traje
conmigo que son inútiles aquí, como libros de texto y los gustos.” (Suimei)
“¿Puedes incluso vender esas cosas? Todo
está en Japonés.” (Mizuki)
Ya se había preparado a una respuesta a
su sorpresiva pregunta. Él, por supuesto, tenía confianza en sus habilidades
para vender cosas.
Volteo a Titania, para confirmar algo.
“Debería ser capaz de vender esto,
¿cierto?” (Suimei)
“Si deberías ser capaz, sí. Imagino que
el precio sería más alto debido a que los mercantes los confundan con grimorios
o cosas a las que apuntan nobles…” (Titania)
Titania había visto sus libros de texto
antes, y conocía lo que eran. Como una persona de este mundo, su opinión era
más a ser un punto de vista.
Era un hecho que sus libros fueron
escritos enteramente en japonés. Sin embargo, era precisamente que era un
lenguaje ilegible que había adquirido algo de una misteriosa naturaleza para la
gente de este mundo. Además, porque su cubierta era más factible hecha, era
bastante que la gente podría fácilmente confundir su valor.
“Planeo elevar el precio bastante poco;
quiero venderlos por una buena suma. Eso debería cuidar mis costos de
vivienda.” (Suimei)
“…Honestamente, Suimei-kun. ¿No es eso
lo que llamas una estafa?” (Mizuki)
“No es como este mintiendo o algo así.
¿Quién se preocupa de todos modos?” (Suimei)
Sus palabras sin sentido, Suimei en si
sentía que sería más como bajo manos. En la otra mano, sus acciones eran
relativamente sin daño. Aquellos que compraran los libros para revenderlos
podrían querer hacer una gran ganancia, y aquellos que compraran los libros
podrían estar excitados por hacer una buena fortuna. Finalmente, incluso si
dice que intentara inflar el precio, no es como intentara cargar algo
extravagante a la suma tampoco.
“¿Vas a en verdad estar bien?” (Reiji)
“Si, debería estar bien.” (Suimei)
“¿Estás seguro?” (Reiji)
“Si, estoy seguro. Al menos, ya sé que
hacer por el resto del día de todos modos.” (Suimei)
Mizuki miro atontada. No era como que
acepto bien las cosas. Si aceptaba entrenar en magia y combate como ellos
habían hecho, o, al menos, haber recibió alguna instrucción sobre las cosas de
este mundo, no debería sentirse de esta manera.
Desafortunadamente, solo absorbió algo
de conocimiento muy básico. Su descontento era natural.
Ese sería el caso, podría solo intentar
y sacudir su mano a través de una explicación.
Pensando por un momento, él decidió
preguntar a la preocupada Mizuki en turno.
“Con esa nota, más que preocuparte por
mí, Mizuki, ¿no deberías estar preocupada sobre ti misma?” (Suimei)
“E-¡estoy bien! Incluso he aprendido
como usar magia, después de todo.” (Mizuki)
De hecho, ella y Reiji habían sido
enseñados con algo de magia. Desde la perspectiva de Titania, Mizuki había
llegado a un nivel que la ponía en igualdad con Reiji; no había una razón para
ella por preocuparse. Suimei, sin embargo, no había hablado sobre eso.
“Eso es lo que quiero decir. Magia. Ya
has aprendido magia ahora, pero quiero que recuerdes no repetir lo que paso antes.
¿Cierto, Reiji?” (Suimei)
Mirando a su amigo que entendía el
significado de lo que dijo para confirmar, Reiji solo podía reir.
“A… ¡ahahahaha!” (Reiji)
“¡S-S-S-Suimei-kun! ¡Prometiste nunca
hablar sobre eso de nuevo!” (Mizuki)
Mizuki, en la otra mano, fue avergonzada
y sonrojada en rojo profundo. Como Mizuki era consciente, esta era una memoria
mejor dejar en el olvido. A lo que se había referido era algo que había
ocurrido en el pasado, cuando se conocieron por primera vez, donde ella fue, a
tal grado, alguien que no podría dejarse sola.
Titania, que no tenía pistas sobre su
historia compartida, inclino su cabeza en confusión.
“¿Qué paso antes?” (Titania)
“Sip, sip.” (Suimei)
“¡Suimei-kun! ¡Eso no es algo de lo que
puedas incluso hablar! ¡Absolutamente no! ¡No estoy bromeando!” (Mizuki)
La expresión frenética de Mizuki no era
algo que mostro en su entero tiempo aquí.
Tendiendo una mano a su amigo adolorido,
Reiji volteo a la confundida Titania y ofreció una respuesta a su pregunta.
“Es sobre algún asunto de Mizuki, Tia.”
(Reiji)
“Estoy interesada.” (Titania)
“¡No será! ¡Este es un enorme secreto
que siempre quedara entre nosotros tres! ¡Es un jardín secreto! ¡Un peligroso
secreto que nunca puede ser revelado a nadie más nunca!” (Mizuki)
“Si vas a tales extremos, eso solo me
hace estar más interesada…” (Titania)
Titania revelo un rostro herido al haber
sido excluida. Suimei decidió que era momento de volver al tema fuera de
Mizuki, volteo a su compañera femenina que trajo todo esto en primer lugar.
“Sabes, Princesa, estas también tomando
parte en la fuerza de supresión del Maou. ¿Esta eso bien?” (Suimei)
“Ara, no me tome tan a la ligera,
Suimei-sama. Yo, también, he estudiado magia, y deseo definitivamente ser una
gran ayuda a Reiji-sama,” Titania respondió, alzando su pecho con orgullo.
No estaba seguro a que nivel de magia
estaba, pero no era en verdad lo que había preguntado de todos modos.
“Princesa, definitivamente es versada en
magia de seguro, ¿pero lo que quiero decir es si está bien para una persona de
su posición?” (Suimei)
“No hay necesidad para preocuparse sobre
eso. Están aún mi padre y sus ministros. Incluso si dejo Aster, no posee
problema en lo que sea.” (Titania)
“No, eso no es lo que quiero decir
tampoco―” (Suimei)
Como alguien que posee la delicada
belleza de una mariposa o una flor, era la princesa más allá del todo. ¿Porque
podría alguien como ella necesitar tomar parte en tal peligrosa aventura?
Además, incluso recibió el apoyo del rey para hacer esto.
No hay un padre vivo que no ame a sus
hijos. Incluso si su hija en si desea hacer eso, ¿Cómo podría dejar que se
exponga a si misma a tales peligrosas circunstancias? Incluso si era
probablemente un poco cruel decirlo tanto, pero una princesa tiene mucho más
que ofrecer a su reino que solo esto.
Sabiendo todo eso, y dejarla partir así…
¿Cuál habrá sido la razón detrás de tal cosa?
“Suimei-sama, este es el deber que
quiero.” (Titania)
¿Estaba en verdad bien para ella solo
creer en si misma hacia el corazón del peligro? Como se preparó para responder
a eso, corto eso con aquellas palabras, llevando un solemne tono.
“Deber… ¿es esto?” (Suimei)
“…Si. No importa que poderoso tal vez
sea Reiji-sama, no podemos empujar toda la responsabilidad en sus hombros. Por
el contrario, deberíamos al menos ser uno de los del Reino Aster quienes
estemos en un muro igual. La única que eligió por esto fue ni una más que yo
misma. Es mi propia resolución.” (Titania)
“…” (Suimei)
Quizás ese era de hecho el caso, fue
golpeado por un sentimiento de arrepentimiento. Él solo podía imaginar a la
amargada gente del reino Aster con ese sentimiento. Entonces, más que
fortalecer su argumento, sus palabras en su lugar de alguna forma eran débiles.
“¿Suimei-sama?” (Titania)
“…Viendo como es ese el caso, debo disculparme
por mis rudas palabras de antes. Dejo a Reiji y Mizuki a tu cuidado.” (Suimei)
“Por favor, déjemelo a mí. Me asegurare
que todos regresemos a casa seguros.” (Titania)
Con su habla, ella asintió firmemente.
Aunque solo por un momento, porque la promesa vino desde la princesa ante él,
solo por un momento, sintió que era cierto lo que pasaba.
Repentinamente, esta princesa con hierro
hablo a Suimei.
“Aún tengo algo que deseo decir,
Suimei-sama.” (Titania)
“¿Si?” (Suimei)
“Ya cuento a Reiji-sama y Mizuki-sama
entre mis queridos amigos. Por esa razón, puedo pedir eso a usted, que son sus
amigos, no ser formal conmigo. ¿Podría eso estar bien?” (Titania)
La princesa dio voz a este deseo de su
propio acuerdo. Esto no era algo que alguien de su posición podría incluso
solicitar a alguien como él.
“¿Esta eso en verdad bien?” (Suimei)
“Por favor.” (Titania)
Respondiendo a su pregunta, repitió su
deseo una vez más. Suimei calmado y dando su consentimiento.
“…entiendo. Vamos a hacer eso entonces,
Princesa―” (Suimei)
“―Es ‘Titania’, Suimei,” Titania conto,
con una débil sonrisa en su rostro.
Una sonrisa tal que podría solo ser
descrita como “divina”. Donde alguien desconocido con los sexos opuestos se
muestre con tal sonrisa, estaba hecho. En alguna forma indescriptible, su
sonrisa le recordaba a Reiji.
No podría ser encantada por si mismo,
aunque, en su lugar, devolvió su sonrisa.
“Cierto. Es un placer, Titania.”
(Suimei)
“Con esto, los cuatro de nosotros somos
todos amigos.” (Titania)
Desde este día en adelante, serían
inseparables compañeros. Como Reiji y Mizuki observaron, en sus ojos. La
alegría vista en Titania era de alguien que acababa de hacer su primer amigo.
Abruptamente, Suimei llamo a Reiji.
“Hey.” (Suimei)
“¿Hmm?” (Reiji)
“Uh, no es nada.” (Suimei)
Mirando la expresión de Reiji, sin una
pista de negatividad, Suimei cerró su boca.
Originalmente, planeo en preguntar, “Si
hubiera una manera de volver a casa, ¿podrías querer ir?” Algo como, “Si eres
capaz de esperar, entonces definitivamente hare que pase.”
Pero se detuvo a sí mismo. Incluso si
decía eso, Reiji podría no regresar del camino que eligió. Todo dicho podría
ser más que confuso en esta situación. Suimei podría no decir que sería un
obstáculo entre el camino de sus amigos sin razón. Es por eso que era mejor
dejarlos ir sin decir nada. Mantendría todo para sí mismo hasta que las cosas
progresaran más.
“Buena suerte por allá.” (Suimei)
“Si, tú también. Gracias, Suimei.”
(Reiji)
“Ah.” (Suimei)
Reiji sonrio con el asentir de Suimei. Caminos
separados al frente; solo podía dar la cara a estos con una ligera sonrisa, y
preocupación en su rostro, y coraje en su corazón.
…Finalmente las preparaciones de su
viaje habían terminado. Titania volteo a Reiji.
“Es momento para irnos, Reiji-sama.”
(Titania)
“Lo tengo. Mizuki, mantente cerca,
¿bien?” (Reiji)
“…” (Mizuki)
Con Reiji extendiendo la mano, Mizuki
asintió en vergüenza. La intención de Reiji era claramente pura en asegurar que
alguien cercano a él no se encontrara con peligro innecesario, pero Mizuki y
Titania vieron más que eso en ello. Como Mizuki tomo el brazo de Reiji con
vergüenza y alegría, Titania los miro con una mirada celosa.
“¡R-Reiji-sama! ¡Yo también!” (Titania)
“¿Eh? ¡¿Tia?!” (Reiji)
Reiji salto en sorpresa con Titania abrazando
su otro brazo.
Un aspecto de entendimiento apareció en
su rostro al ser tomado del brazo por Titania – aunque claramente no tenía el
más mínimo entendimiento de que estaba haciendo.
“Seguro. No te alejas de mi lado,
Titania.” (Reiji)
“¡―! ¡Nunca!” (Titania)
Con las palabras de Reiji, Titania
sonrió brillantemente y respondió felizmente.
…Una hermosa chica en cada brazo, el
héroe majestuosamente camino entre los otros.
Donde la mirada de los alrededores, se
notaron las miradas de celos y llenas de odio de todos los hombres en los
alrededores, como caballeros y soldados. Ante de eso, Suimei se unió a ellos.
“…¿Sabes qué? Olvídalo. Sería mejor
estar fuera de esto aquí para siempre.” (Suimei)
Celosamente. Puro, e inalterable celos.
Era estúpido, pero no podía evitar sino sentirse de esa manera. El sentimiento
lo sofocaba como ser rodeados por los soldados en una trifulca también.
Verdaderamente, aunque, sus palabras
eran innecesarias. Sabía que Reiji no tenía intenciones de gastar el resto de
su vida en este mundo viviendo de color de rosa. Como Suimei murmuro para si
mismo, una pregunta de Reiji interrumpió sus pensamientos.
“¿Dijiste algo, Suimei?” (Reiji)
“N-no, definitivamente no.” (Suimei)
“…? Si dices así,” Reiji respondió,
confundido.
Siempre y cuando sea consciente,
figurando fuera de los sentimientos de los otros en esta situación – entre las
mujeres o los hombres – no era algo que sería capaz de hacer.
Con eso, la caravana tomo a los tres,
uno con mirada de incomprensión, con dos a sus lados con expresión llenas de
alegría, alejándose de Suimei.
…Al final, el sonido de las puertas de
la ciudad abriéndose llenas de aire. Música tocando, y aplausos y ánimos
llenaron la partida de Reiji y los otros.
Con las puertas cerradas, Suimei de pie
solo, como si fuera dejado atrás. Bueno, para ser honesto, eso era precisamente
lo que había pasado, pero era algo que había elegido por sí mismo. El dolor y
soledad llenándolo era la consecuencia de esa elección.
“Se han ido, huh…” murmuro con una
mirada en blanco.
Esperando a volver a casa, necesitando ir a casa, dando la espalda
al peligro… ¿había hecho la elección errónea? Al ver a sus amigos desvanecerse,
con sus cabezas de frente al peligro, esos pensamientos cruzaban su mente.
Después de esto, camino abajo hacia su
propio camino, diferente del que habia sido tomado. La debilidad no tenía
lugar. Tales pensamientos fueron sacados de línea para alguien dentro de la
Sociedad de Magos.
Con eso dicho, aun no podía ver una
decisión para caminar bajo el camino guiado al Maou como uno bueno.
El propósito claramente aún no había
sido completado; sería todo en vano si nunca irían a casa. Con estos arreglos
que lo habían llenado, gente que tenía que salvar. Dándole responsabilidades
que ya habían osado, poner en su espalda las necesidades de este mundo no era
tanto para pedir. Sin embargo, ese razonamiento parece ser nada más que excusas
vacías en el rostro de aquellos que justo han partido.
“…” (Suimei)
Como delibero, su mirada se elevo.
Imágenes de la gente importante para él
aparecieron en el cielo azulado.
El que se elevó sobre él y le mostro la
magia, su padre que había estado junto a él durante el camino de la magia.
La cabeza de la Sociedad de Magos,
siempre removiendo problemas imposibles en su camino.
Capturado en la maldición Ludwig, una
sombra azul de una joven chica.
La molesta vanguardia de los Caballeros
de la Cruz Rosa.
Las pisadas que dejo atrás en el dojo
cercano con su amigo de la infancia.

Su elección había sido puramente para sí mismo;
esto lo entendía muy bien. Y aún, mirando las figuras que aparecieron en su
mente sabía que esta era ya la única elección dejada a él.

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