Este es un cuento… 00

Este es un cuento, tal vez te sientas identificado con uno de los personajes, pero ten en cuenta esto… solo es ficción.

Sin importar que tan efímero y lastimoso sea, nada de lo que pienses o creas salvara a estos personajes.

Si el final que buscas es uno donde todos sean felices, mejor cierra la página.

Si lo que buscas es matanza u oscuros complots, sigue buscando en otro lado.

Este cuento no relata un gran héroe salvando a una princesa, o un villano con un noble objetivo.

Solo es eso, “un cuento”…

Con eso en mente, recuerda, tú no eres el narrador, tú no eres el protagonista, ni tú eres el villano.

Solo eres el observador… entendido. Bien… continuemos.

Sabes que existen cuentos que cambian totalmente su historia dependiendo de quién la mire.

Simpatizando con el héroe, es normal que veas al villano como el malo del cuento, a la princesa como aquella que debe ser rescatada, y al mundo como el que debe ser salvado.

Sin embargo, si simpatizaras con alguien más, no se… con el mundo en sí.

Tal vez el villano seria su método de librarse de la plaga llamada humanidad, la princesa solo sería un medio, y el héroe… sería el villano… no lo crees.

Ahora que entiendes esta pequeña lógica, dime, estás seguro de que tu punto de vista es el correcto. O solo es la fe ciega que llamas justicia lo que inhibe tu criterio.

Nuestra historia relata las aventuras de un viajero, un guía, y un laberinto.

Entonces dime, ¿Quién es el héroe, quien es el villano, y quien debe ser salvado?

Comencemos…

 

PDV. 3ra persona

*tak tak, tak tak*

En un oscuro laberinto, un joven da ligeros pasos vacilantes. Aunque este joven parece precavido, sigue su andar mientras con una de sus manos toca una de las paredes. Debido a la poca luz, apenas se puede ver algo en los alrededor, pero este laberinto parece como si hubiera sido hecho por la mano del hombre.

Piedra lisa y adoquinada, colocada de tal manera que pareciera que el techo, el suelo y las paredes pudieran ser cualquiera de los cuatro lados. En resumen, era un cuadrado perfecto donde el camino es el mismo sin fin.

Este “viajero” no parece asombrado por lo extraño del pasillo, ni por lo oscuro del mismo. Solo mira fijamente hacia el fondo, como buscando algo o a alguien.

*tak tak, tak tak*

Con cada pisada, el sonido reverbera por todo el lugar, si es una chica, un chico o incluso un monstruo, no podemos saberlo con exactitud, la luz no deja ver nada especifico. Incluso bien, el sonido podrían ser sus pezuñas de monstruo, sus botas de guerrero o incluso solo zapatos de calle.

“Bienvenido, elegido”

“Bienvenido, mi pequeño niño”

Cuando llego a lo que podría llamarse una pequeña intersección, dos grandes puertas cayeron, o más bien aparecieron deteniendo su paso. En la del lado izquierdo, el rostro de un hombre podía verse en esta, no había nada “singular”, excepto que parecía ser tallada por algún romano, dada la fisionomía del rostro y sus detalles. En cambio, del lado derecho, el hermoso rostro de una mujer estaba tallado, hermosos rasgos finos y detallados acompañados de decoraciones semejantes a las del victoriano adornaban la puerta.

Pero aún siendo puertas, las voces de un hombre y una mujer adultos se escucharon al unisonó, el joven aunque detuvo su andar no parecía sorprendido de nueva cuenta. Solo miraba este suceso como si no fuera nada del otro mundo.

Aunque la luz impidiera ver los alrededores e incluso al viajero, las puertas parecían brillar entre toda está oscuridad, así que se podían observar los detalles y grabados de las puertas con suma facilidad.

“Te hemos esperado”

“Por fin has llegado”

Solo moviendo la cabeza, el viajero observa a las puertas. Sin abrir sus labios, sin decir palabras.

“Piensa con la cabeza”

“Sigue a tu corazón”

“Tus sabias elecciones te guiaran”

“Tus imprudentes corazonadas te perderán”

“Más un guía debe existir”

“Alguien que guiar debe existir”

“Ella será tu guía”

“Tú serás el guía”

“La elección es tuya”

“La elección es de ella”

Así como aparecieron, ambas puertas se esfumaron.

Si bien parecía ser una bifurcación  antes, el pasillo simplemente se agrando, antes era lo suficientemente grande para que una persona pasara, pero ahora, el tamaño era lo suficiente para que dos fueran de la mano, o bien un poco alejados uno del otro.

“¿Así que has llegado?”

La voz de una niña saludo al viajero, su aspecto era tan claro como el agua, cabello lacio hasta un poco más debajo de los hombros, cabello negro como la noche al igual que sus ojos, la ropa que llevaba parecía de etiqueta, pero tampoco destacaba demasiado. Por unos segundos, la niña miro al viajero.

Ambos se miraron.

“¿Quieres continuar?”

Sin esperar al viajero, la niña dio un paso hacia el pasillo, detrás de ella, el viajero continúo caminando, ahora las pisadas de dos personas podían escucharse en el silencioso corredor.

“Sabes, no importa quién eres o porque has llegado. Realmente me gustaría solo salir de aquí. Pero ¿crees que es realmente posible? Esos dos solo siguen diciendo cosas sin sentido, como ‘Debes ser conformista’, ‘Debes seguir tus instintos’, ‘Toda ley tiene su porque’, ‘La libertad es un deber’.”

Mientras avanzan, la niña relata sus interacciones, con lo que al parecer, son aquellas dos puertas. Su rostro no parece cambiar, no muestra molestia, enojo, o incluso alegría por tener alguien con quien hablar. Solo continúa hablando mientras da pasos hacia adelante sin mirar atrás.

“Realmente, son un desquicio. No puedo soportarlos simplemente. No espero que me comprendas, está bien que solo escuches mis quejas. Pero hemos llegado. ¿Izquierda o derecha? Tú elije… o elijó yo. Umm… difícil decisión.”

El viajero mira ambos pasillos, ambos son iguales, adoquines blancos y negros adornan los pasillos, los techos y paredes, sino fuera que extrañamente hay una línea blanca marcada en medio, sabrías que hay algo dividiéndolos.

Después de pensarlo, señala a la niña.

“Entonces, ¿yo elijó? Pues vaya, vamos por la izquierda. Inusual que hayas dejado que yo tomara la decisión. Acaso no puedes tomar un simple camino y ya.”

La niña no parece enojada, no parece feliz, pero en cambio, camina lado a lado con el viajero en esta ocasión.

“Sabes, ¿este mundo no debería existir? No lo crees. O acaso le tienes cariño a este lugar. No hay luz, no hay árboles, no hay personas, solo un pasillo y nada más. No podría ser más aburrido de no ser por esos dos.”

El viajero miro de reojo a la niña. Su rostro seguía siendo ilegible, sus palabras no mostraban sentimiento alguno, pero podía entender que buscaba algo más.

“Caminar sin nada más que hablar puede llevar a la locura, sabes. Dime, ¿quieres jugar algo? Leí en un libro que tener tu mente ocupada ayuda a mantener la cordura.”

El viajero, que mira hacia el pasillo, por fin cambia su mirada a la niña. Por primera vez, la niña parece asombrada. Sería por la actitud cambiante del viajero, o porque ha visto algo que no pudo hasta ahora, o por las palabras del viajero.

“Experiencias, ¿dices? No recuerdo nada antes de llegar aquí. Esos dos dicen que soy una guía, pero como puedo guiar a algo que no conozco. Es como si lanzaras una flecha al aire y esperaras que cayera en la diana correcta, pero sabes que caerá en cualquier lado, menos en el que deseas.”

Moviendo ligeramente su mano, hace ademanes de lo que platica, la niña parece lentamente abrirse al viajero mientras charlan de cosas sin sentido.

“Si bien dije que ‘leí’, anteriormente, no se porque, en mi mente eso aparece. Hay momentos en el que creo que esos dos solo me crearon, solo soy un ser creado por este lugar, por este mundo. ¿Acaso estoy equivocada, o estoy en lo correcto? Incluso, antes de darme cuenta, reconozco este lugar como un laberinto, se el nombre de esas cosas sin siquiera haber hablado con ellas, incluso, se porque estás aquí.”

La niña detuvo su andar, dejo de caminar y miro por primera vez hacia atrás.

El viajero se detuvo a su lado, dejo de caminar, y continúo mirando hacia el frente.

“Hey, dime, ¿seguir los impulsos o seguir la lógica? Es lo que tratan de decir eso dos, ¿verdad? Tú cual elección tomarías. Debería seguir lo que me dice mi cerebro o solamente escuchar esa voz que parece arrastrarse desde detrás de mi cabeza.”

El viajero no miro hacia atrás, no volteo a ver a la niña… el solo dijo…


Aquí acaba la primera parte…
hay otras tres, cada una para cada final… pero las haré mañana o pasado mañana… díganme, que elijen…

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