Dream World Intermedio

Olvidado

*¡¡Beep, beep, beep!!

Con un ruido disonante y gran vibración sobre un buró de madera, una mano delgada y pálida sobre sale de entre las sábanas.

“Voy, voy… *bostezo pesado”

Velozmente, no coincidiendo con su respuesta o actitud, la mano traza un extraño símbolo sobre el objeto negro y este vuelve a estar callado.

Lentamente un rostro se asoma y con ojos aún cerrados toma el celular.

“Ummm, deben ser las 6:30, así que dormir una siesta no estará mal.”

El joven abre su ojo derecho mientras la luz del celular encendido ilumina parte de la habitación.

Un cabello largo de color blanco con tonos negros sobresale entré la luz, apenas y toca su espalda, pero es completamente lacio y no parece enredado.

La piel de joven es blanca como si fuera cera pero podría ser solo un efecto de la luz.

Mientras terminaba de mover el celular, un sonido proviene desde una de las paredes.

“Tsk, se levantó temprano hoy.”

El joven rápidamente se esconde entre las sábanas y trae consigo el celular.

×∆×

Click Clack

Con el movimiento del seguro, una puerta se abre iluminando la habitación o más bien la sala-comedor-estancia-cuarto.

La dimensión apenas y es de 3×4 metros, pero todo está tan abarrotado que apenas y se nota que hay algo ‘vivo’ debajo de las cosas.

“¡Hey! ¡Ya párate, se supone que tienes que ir a trabajar!”

“Aún es temprano, entro a las 8, falta una hora y media.”

“Por eso mismo, con lo que tardas en arreglarte ese tiempo no es suficiente.”

“Lo dice la señorita que tarda 30 minutos en bañarse, 1 hora en arreglarse, y no hablemos de tu tardanza en comer una porción de -1/2 persona.”

“¡¿Qu-que disparates estás diciendo?!”

“Además, que siempre se termina maquillando en el trabajo.”

“Ha, haha, n-no se de que hablas.”

Una señorita de unos 16 años (apariencia) está charlando (quejándose) con el joven. Por alguna razón sus mejillas están rojas, por vergüenza o enojó.

Su cabello es medio largo, apenas a la altura de sus hombros y esta ligeramente rizado, es castaño acentuando sus ojos color miel, tiene la piel perlada y aún está con una extraña pijama estampada con raros personajes.

“Y por si fuera poco, te levantas a la misma hora que yo, porque yo sí pongo una alarma decente.”

“¡Ugh!”

Parece que le dio donde duele.

El joven se quita las sábanas y su cuerpo se deja ver, parece lánguido y enfermizo como si sufriera de hipotermia.

Sin esperar una respuesta de la chica, se despojada de su camisa blanca y desnuda su torso.

“¡¿Q-que estás haciendo?!”

“Me dijiste que me empezará a levantarme, y eso haré.”

“Pe-pero puedes esperar a que me vaya.”

Ignorando a la chica, el joven camina hacía la puerta al fondo de la habitación, al abrirla se puede ver un baño completo estilo occidental, con una ducha de pie.

“A-al menos cierra la puerta.”

“Tu la abriste en primer lugar, pervertida de clóset.”

*Zas

Con un fuerte golpe la puerta principal se cierra mientras una doncella sonrojada como tomate se aleja corriendo.

*Suspiró

“Supongo que me daré un baño de una vez.”

Sin importar que aún la puerta continúa abierta, el joven se despoja del resto de ropa y abre la ducha para bañarse…

×∆×

[Jah, ese sueño fue agotador. Quién dice que dormir es revitalización. En serio, porque esto me sucede a mi.]

Mientras termino de ponerme el uniforme del trabajo, pienso sobre los sucesos de mi sueño.

Según un estudio, la gente sueña entre los últimos 5 a 10 minutos antes de levantarse. En un estado llamado Rem, donde procesa información del día pasado y los planes del día siguiente, así como deseos conscientes y sub-conscientes.

En el mismo estudio leí que de estos sueños, la gran mayoría terminan olvidados en ese mismo momento, al levantarse, o durante el lapso de las primeras horas.

Así que es más normal olvidar los sueños que recordarlos. Sin embargo, da la casualidad que dichos eventos a veces quedan almacenados en el sub-consciente, provocando un tipo de dejá vu cuando suceden en la vida real. (Con ligeras alteraciones)

Incluso hay quienes toman este hecho como sueños proféticos o de previsión/precognitivos.

Así que dime, ¿Has pensado si el mundo en el que vives… Es un sueño?

×∆×

El joven usa ropa inusual, un pantalón color café crema y una camisa de manga larga gruesa con color similar, casi como si fuera un uniforme de algún pelotón del ejército para zona desértica.

Usa una gorra con el mismo tono tipo visera y usa unos lentes de aumento con marco grueso.

Al salir de la habitación, se puede observar que en realidad era una especie de búnker o caja de carga parecida a las que transportan mercancía de gran tamaño en el mundo.

A pocos metros parece haber una cúpula construida hace mucho, dado su aspecto deteriorado, sin ventanas o algo que resalte a la vista.

Y los alrededores son menos inusuales, ya que hay bruma hasta donde alcance la vista.

“Jah, quisiera irme a mi cuarto ya.”

Con esa frase desanimada, el joven entra a la cúpula, la cual contrasta con su apariencia exterior, ya que parece poseer artefactos y aclimatación de última tecnología.

Incluso con esos lujos, el rostro del joven parece como si fuera el fin del mundo. Tal vez por las escaleras espirales que dan la bienvenida a quien entra.

Mientras baja dichas escaleras, una voz electrónica da un informe sobre el estado de su cuerpo y datos variados.

×∆×

*Beep, beep, beep

Una alarma ligera resuena en una habitación ligeramente ordenada, hay un librero con montones de libros apilados, de forma ordenada y desordenada por igual.

Hay una cama rústica al lado, y una persona hecha bolita entre las sábanas, incluso aunque la alarma no es fuerte, parece sacudir la consciencia de este ser.

“Ya voy, ya voy… *Bostezó*”

Sacudiéndose las sábanas, un joven de aspecto adormilado sale, su complexión es ligeramente más delgada que el promedio, pero su rostro parece hinchado, su cabello es negro azabache, tiene largas pestañas y cejas regulares, las facciones de su rostro no destacan demasiado pero sería confundido por una chica a lo lejos.

Sin abrir los ojos, hábilmente apaga la alarma y busca algo entre las sábanas.

“Donde los dejé… Ah, aquí están.”

Saca un par de lentes de marco grueso, de color negro obsidiana, dándole un toque de erudito a su rostro.

“Ya deben ser las 8, yamn* que flojera…”

Estirando su cuerpo, el joven se levanta, dejando ver la falta de prendas, a pesar de que su propio aliento es visible por el frío circundante.

“Que rico clima. Lo malo es que tengo que salir.”

Luego de finalizar sus estiramientos, por fin abre sus ojos, dejando ver un par de ojos negros, sería todo normal de no ser por la extraña mirada proveniente de estos.

“Este será un pésimo día.”

Con esa frase el joven se aleja de la cama y va a limpiar su cuerpo.

×∆×

¿Lo has pensado una vez?

Que ocurre cuando tus sueños terminan, o más bien, que hay más allá de los sueños, hay ocasiones en que al despertar sientes un extraño pesar, lástima, rencor, despreció, diferentes sentimientos se convergen en tu corazón, todo por algo que ‘no existe’.

Existe la teoría de que los sueños son viajes astrales de tus vidas pasadas, paralelas o en una dimensión diferente. No lo sé a ciencia cierta, pero sentirte así es más humano de lo que crees.

Aun si olvidas dichos sueños, sabes que fallaste, en ese momento donde todo dependía de ti.

Pero, si te dijera que ‘¿Has muerto en ese sueño?’, que es lo que pensarías.

×∆×

“Umm, otra vez un sueño como ese…”

Camino mientras pateo un poco las piedras en la banqueta, actualmente estoy de camino a mi trabajo, no es uno que me agrade pero hey, tengo trabajo, y eso es lo que cuenta… Al menos eso dicen mis amigos.

Hay veces que desearía que todo esto fuera un sueño, y el mundo en mis sueños fuera la realidad.

Estoy seguro que no soy el único que piensa así.

“Faltan 20 para las 9… Que cansado.”

Miro mi celular y reviso la hora, suspiro mientras lo vuelvo a guardar y miró hacia el camino.

Que es lo interesante de esta vida, naces, creces, estudias, trabajas, te jubilan y mueres. Un ciclo interminable donde no entiendo cuál es la meta o al menos la recompensa.

Si esto fuera un juego, seria uno basura con micropagos los cuales arruinan la experiencia del juego en vez de mejorarlo.

Los eventos no son todos divertidos y los divertidos pueden salirte más caros, y no me refiero solo al dinero.

Ciertamente, si eres de buena familia o tienes buena suerte, puedes conseguir cheats, como dinero excesivo, lujos, o simplemente una vida arreglada.

Pero eso es como sacar un Pokémon Shiny de forma natural. Algo extremadamente difícil a menos que hagas trampa.

*Suspiro*

En serio, quisiera quejarme con ‘Dios’ por su configuración de mierda.

Por cierto, no creo que exista vida después de la muerte, por eso aunque odie mi vida… No me dejaré matar tan fácilmente.

Así que un *Game Over* es un no-no.

×∆×

Hay complejos estudios que alegan que existe vida fuera de este mundo, otros que hay mundos paralelos a este, e incluso la vida después de la muerte.

Pero, vivir en un mundo de fantasía no es realmente genial como suena, siquiera lo has pensado bien detenidamente.

En los sueños, subconscientemente vives la vida de ese otro ‘tu’, con sus pensamientos, sueños, temores, y destino.

Nunca pensaste que era extraño que en tu sueño apareciera gente que nunca has conocido, seres que no existen en tu vida real y peor aún, que ellos son familiares contigo.

En palabras simples, tus sueños pueden ser ‘ese’ día, para esa persona… Si, el momento en que tú vives su vida, es que ya no hay vida…

Al menos, es mi teoría… tal vez.

×∆×

“Hey, lo siento, no hubo nada hoy. Pero pasa mañana.”

“Okay, gracias.”

Con un ligero saludo de manos, me despido de él otro día más. Miró hacia el cielo nublado, respiro el aire frío del invierno, y regreso mis pasos para volver a mi cama.

¿Que quien soy?

Solo un humano más entre los millones caminando sobre este mundo.

¿Que es lo que deseo?

Que mi sufrimiento terminé rápido.

¿Por qué vivo?

Por alguien más… Al menos, eso es lo que me digo yo mismo todos los días.

Olvidado simplemente por las masas, ignorado por la memoria de los demás, alguien que anela dormir y no volver a despertar jamás.

Un sueño interminable. Una pesadilla no encuentra su fin.

Mi nombre no puede ser recordado, y mi destino no puede ser tallado.

Solo soy el viento que mira sobre la historia, humanos, demonios, espíritus, dioses, existencias, alguien que no es más que nadie, ya que no pertenezco a nada.

Mi ser es…

Deja un comentario