Demon Maid 15

15 – Acusaciones

 

Y así, la primera batalla termina con la arrolladora victoria de lady Sharon. Incluso con todo lo que la madrastra le ha hecho, quitarle a la sirvienta a la hija del marqués, esa soy yo, no es una de las cosas que están bajo su autoridad. Todo lo que Gidel pudo hacer fue calmar su ira mientras salía del comedor pisando fuertemente.

Las dos tratamos de visitar al padre de Mi lady después de la cena, pero un joven mayordomo se paró frente a la habitación. No se nos permitió entrar.

 

“¡¿Por qué no puedo reunirme con mi padre?!”

“Mis disculpas, Lady Sharon. Por órdenes de su médico, el cansado maestro no debe ser molestado.”

“Pero-”

“..Mi Lady.”

Toco su brazo, pidiéndole que ceda.

 

Saludos a todos. Soy yo, Fleurety, la sirvienta que nunca pierde la oportunidad de saborear los blandos y suaves brazos de Mi Lady.

“Vamos a retirarnos por este día, mi lady. Tal vez su padre se sentirá mejor por la mañana.”

“…Entiendo.”

Mi lady se muerde el labio y se enfurruña como una niña. Que linda.

 

Al ver que no vamos a seguir con el asunto, el mayordomo sonríe. Es un hombre decentemente guapo que se ve alrededor de la mitad de sus veintes, con su cabello negro un poco teñido de azul, pero su mirada burlona se clavó en los abundantes melones de Mi Lady y en mi trasero simplemente eso arruino todo sobre él.

Pero, bueno, puedo entenderlo. Mi Lady recuperándose de su deficiencia nutricional ha hecho que sus melones que ya eran enormes, sean aún más grandes, después de todo.

 

“… Letty, tengo la sensación de que estás pensando en algo extraño otra vez.”

“Estaba pensando que me gustan más los melones que las toronjas, mi lady.”

“¿Mi, enserio? A mí también.”

“Prepararé algo para usted más tarde.”

Mis esfuerzos continuarán hasta que los suyos se conviertan en la envidia de todas las productoras de melones en el mundo.

 

“Eh, tú…”

Justo cuando estábamos a punto de irnos, el joven mayordomo me llama y baja la voz para que solo yo lo escuche.

“Puedo decirte cómo le está yendo al maestro, pero dependerá de ti… ¿entiendes lo que quiero decir?”

El mayordomo sonríe sugerentemente, así que respondo con la misma expresión.

“Entonces… tal vez a la medianoche, señor. Frente al gran árbol del jardín.”

“Sí, esperaré. Me llamo Dario. Recuérdalo.”

Luego asiente y regresa a la puerta. Le sonrío.

Nunca dije que realmente estaría allí, después de todo.

 

“Letty, ¿de qué estabas hablando con ese mayordomo?”

“Parece bastante desocupado, así que le pedí que vigilara el jardín hasta la mañana.”

“¿E-en serio…?”

En serio, en serio.

Nos dirigimos a la habitación de Mi lady para descansar. Esta muy en el fondo del castillo, debo decir. Parece que no se ha prestado mucha atención a esta área, ya que encuentro polvo en los marcos de las ventanas de los pasillos.

“Esta es mi habitación.”

Llegamos a una habitación al lado norte. Abro la puerta… y luego la cierro nuevamente en silencio.

“… ¿Letty?”

“Por favor espere un momento, mi lady. Primero ventilare la habitación.”

“S-sí…”

Le sonrío con una dulce sonrisa. Mi Lady asiente, luciendo incómoda.

Como sirvienta, va en contra de cada fibra de mi ser ver que su habitación no ha sido limpiada, incluso si rara vez regresa. Además, estoy bastante segura de que Mi lady no tiene el pasatiempo de recoger estanterías sucias y cajas de botellas vacías.

“Supongo que no hay otra opción.”

Entro sola en el oscuro cuarto y libero mi técnica de limpieza de sirvienta. Todo lo que no sea necesario se devuelve a donde pertenecen. Como a la habitación de Mia, por ejemplo.

“Mi lady, por favor entre.”

“¿Eh? ¿Ya has terminado?”

Si me tomara más de tres minutos solo para hacer esta pequeña limpieza, esa horror, ejem, la más amable Jefa de las Sirvientas me reprendería.

Buurrr. A veces aún tengo pesadillas.

“…Guau.” Mi lady exclama con asombro.

Todo lo innecesario ha sido eliminado. Todas las sábanas y cortinas han sido reemplazadas por una tela nueva con adorables estampados. Principalmente de la habitación de Mia.

Han sido teñidas también así que. Nadie lo descubrirá nunca.

 

“Bien, entonces, buenas noches, mi lady.”

“… pero ¿dónde vas a dormir?”

“Puedo encontrar un lugar.”

Como en el techo, por ejemplo.

“¡No puedes dormir en cualquier lugar! Podemos compartir la cama por hoy. Debería ser lo suficientemente grande para las dos y, umm… eres mi amiga después de todo…”

“Mi Ladi…”

Mi lady se ve tan tímida como una niña que va a su primera pijamada con sus amigas. Que linda.

“No se preocupe, mi lady, me aseguraré de asumir la responsabilidad.”

“¿Qué responsabilidad?”

 

* *

 

La noche es tranquila y me divierto con los blandos brazos de Mi lady hasta que amanece.

Dicho esto, todavía está oscuro afuera. Mi lady y yo caminamos, nuestros pasos nos llevan a través de un jardín con flores que aún relucen con gotas del rocío.

“Por aquí.”

“Sí, mi lady.”

En un rincón del jardín se encuentra el lugar de descanso de Lady Kyria, la madre biológica de Mi lady Sharon. La tumba es algo simple, solo es una losa de piedra tallada con su nombre, pero está bien cuidada.

“¿Puedo dar mis oraciones también, mi lady?”

“No me importa.”

Coloco las flores que hemos traído sobre la lápida. Mientras lloramos, escucho débiles pasos sobre la hierba detrás de nosotras.

“… Lady Sharon.”

“Franz…”

Un anciano vestido con el atuendo de un jardinero camina hacia nosotros y se detiene, se arrodilla frente a Mi lady.

“Mis más grandes disculpas. Esto es todo lo que pude hacer por Lady Kyria…”

“No, Franz, has hecho más que suficiente. Gracias por proteger su tumba.”

 

Como Mi lady me dijo más tarde, este viejo solía ser un mayordomo que trabajaba en esta mansión. Después de retirarse, continuó protegiendo el lugar de descanso de Lady Kyria como jardinero.

 

“Joven señorita, ¿podría ser la Sirvienta de Lady Sharon?”

“Sí, sir Franz. Lady Sharon me ha permitido estar a su servicio. Mi nombre es Fleurety.”

“Oh, solo soy un anciano, no te molestes con el ‘sir’.”

“Letty también es mi amiga.” Mi lady interviene alegremente. Franz la mira con los amables ojos de un abuelo.

Pero la pacífica atmosfera repentinamente fue interrumpida.

“¡TÚ! ¿Por qué no viniste?”

“Mi, mi, esas bolsas oscuras alrededor de tus ojos. ¿No dormiste bien?”

El intruso es, por supuesto, ese joven mayordomo Dario. Me pregunto qué está haciendo aquí tan temprano en la mañana.

“Deja de hacerte la tonta, niña, te he estado esperando todo este tiempo debajo del árbol”

“En efecto. Gracias por cuidar el jardín.”

“TÚ-”

Realmente lo aprecio. Su falta de compromiso con su trabajo para holgazanear en el jardín me dio la oportunidad de infiltrarme en la habitación del marqués, después de confirmar que Mi Lady se había quedado dormida.

Desde el techo, observe que el marqués es un hombre tímido que no muestra signos de despertarse pronto. Decidí verificarlo inyectando varios tipos de medicamentos, y confirmé la leve presencia de veneno.

Mi propia medicina es mucho más fuerte y posteriormente lo puso en coma, pero no importa. No parece el tipo de hombre que pueda enfrentarse a esa mujer de todos modos, incluso si estuviera despierto.

 

“Espera, Dario.”

“… Mia.”

El segundo intruso es Mia, la sirvienta podrida. Darío se detuvo justo cuando estaba a punto de perder la compostura.

Me paro frente a Mi lady y le sonrío.

“Miss Mia, ¿en qué puedo ayudarla?”

¡Tengo asuntos con Lady Sharon! ¡Muévete!” Gruñe, con la cara demacrada.

“Mi, te ves bastante cansada. ¿Te quedaste despierto toda la noche?”

“¡C-Cállate!”

 

Toda la basura en la habitación de Mi lady fue llevada a la de Mia, pero pensé que apilarla no sería interesante, así que las coloque de manera inestable. Sacar una cosa haría que otra cosa completamente diferente callera.

En realidad, sería bastante fácil de limpiar si activara intencionalmente todas las trampas para separarlas, pero teniendo en cuenta su fatiga, es probable que Mia no lo ha hecho. Probablemente tardó hasta la mañana en limpiarlo poco a poco.

 

“Hiciste eso, ¿no?”

“¿Tienes evidencia? Yo también estoy buscando evidencia para averiguar a dónde ha ido la mayor parte de la asignación de Mi lady.” Digo, mirándola a los ojos. Mia se estremece.

“… Lady Sharon y tú, vayan al comedor inmediatamente. La señora está esperando.”

“Entendido.”

La saludo con la mano, sonriendo. Mia rechina los dientes, dándome una fría mirada compartida por Dario. Se lo lleva arrastrándolo lejos.

Milady está en silencio mientras me mira con la boca abierta y estupefacta, mientras que Franz simplemente asiente, aparentemente impresionado.

 

Por cierto, antes de irnos, decoro en secreto la tumba de Lady Kyria con algunas luces de neón magitech y una esfera de discoteca.

 

* *

 

Sigo a Mi lady cuando entramos en el comedor. Gidel, Yohanne y miss Akiru ya están sentados, mordiendo lo que parecen salchichas con papas como desayuno.

Y dado que Mi Lady no tiene su porción, obviamente, le serví un plato lleno de esponjosos panqueques con jarabe de miel y helado. La señorita Akiru me mira con evidente irritación.

¿Mi, quiere un poco? No me importa mientras pregunte. Sin embargo, no hay garantías de que no le haga ganar la ira de la arpía de alado.

 

Después de que la madrastra termina sus verduras en escabeche, mira a Mi Lady y abre la boca.

“Sharon… tengo algo que decir.”

“…¿Qué es?”

Mi Lady vuelve a poner una cara sorprendida otra vez. No se puede evitar. Tiene el corazón de un conejito, después de todo.

Después de que la madrastra me dirigiera una mirada como advertencia, mira hacia Dario. Le da algún tipo de documento.

“Veo que no has tenido una mejor reputación en la academia. ¿Eres consciente de que, como candidata a prometida de su alteza, has traído la desgracia a la casa de Michel?”

“… Su Alteza Joel me ha permitido tener a Letty como mi asistente.”

“El problema es cómo lo ven los otros nobles. Con todo lo que ha sucedido, he llegado a creer que no mereces el apellido de Michel.”

“¿¡Miss Gidel?! ¿Qué piensa mi padre?”

“Mi marido está de acuerdo. Se ha despertado, aunque todavía está postrado en cama debido al cansancio, le he pedido sus pensamientos esta mañana.”

“No puede ser… Padre…”

 

Qué extraño que Gidel pudiera hablar con él cuando se supone que está en coma debido a mi “medicina”.

Mi Lady es una chica amable. Siempre ha aguantado, ha tolerado todo lo que le han hecho porque no desea conflictos. Todavía desea llevarse bien con su madrastra, incluso tan malvada como es esta mujer y con su hermano menor, incluso cuando comparten solo la mitad de su sangre.

De mi investigación, entendí que, en este reino, la casa generalmente es heredada por el hijo. En caso de que la hija sea la mayor, entonces esta cederá su derecho de sucesión al hermano menor para poder mantener la tradición. Así es como funcionan las cosas de acuerdo la tradición y no por ley, o solo a veces.

Mi lady tiene la intención de dejar que Yohanne herede la casa. Sin embargo, no hace nada para frenar el miedo de Gidel hacia ella, a la hija de la primera esposa del marqués De Michel… aunque diría que la verdadera razón es porque Gidel no ha estado exactamente del lado correcto de la ley en sus tratos, realmente es eso.

 

“Lady Sharon, por favor, admita su crimen. Sir Yohanne y Yo la perdonaremos.”

Akiru dice, repentinamente y sin siquiera un toque de emoción en su voz, como si estuviera leyendo un guion.

“Lady Akiru… eres demasiado amable. ¿Me permitirías quedarme a tu lado para siempre?”

“Dios mío, sir Yohanne…”

 

¿Qué es esta farsa? Dicen que el amor es ciego, pero ¿el amor también te hace sordo? Estoy asombrada de que Yohanne pueda decir eso después de escuchar las débiles palabras de Akiru.

… ¿o hay algo que lo está guiando?

Bueno, nunca dejen que se diga que Fleurety, la sirvienta, no puede leer el estado de ánimo.

 

“Entonces sería maravilloso si pudiéramos presenciar la prueba de su amor, ¿no?”

Dije. Sorprendentemente, todos me miran como si acabara de hablar en otro idioma.

“Q-Qué estás…”

La señorita Akiru tartamudea como una actriz que no tiene idea de cómo improvisar. Le explico.

“Los nobles tienen el deber de recuperar artículos de las mazmorras para el reino. Si bien pedirles a los sirvientes que lo hagan en su lugar está bien y todo, estoy segura de que nadie desea ser blanco de rumores entre los nobles, diciendo que no eres más que el hijo de una concubina. ¿Y qué mejor manera de callarlos que entrar a la mazmorra y recuperar un digno objeto?

 

“¡QUE ALGUIEN SILENCIE A ESA SIRVIENTA!” Gidel grita.

 

Sus sirvientas corren hacia mí. Saco algunos pastelitos, agitándolos frente a los ojos de las sirvientas, y los arrojo lejos.

“Son pastelillos antienvejecimiento”. Les digo.

 

““¡¡¡AAAAAAAAAAHHH!!!””

Mientras esos hambrientos lobos persiguen su presa, me giro hacia Yohanne.

“Siendo alguien tan carente de logros como lo es usted, sir Yohanne, creo que puede ser difícil ganarse la mano de Lady Akiru en matrimonio. Si Mi Lady Sharon lo permite, ciertamente podría reunir un objeto adecuado de la mazmorra como para ser visto como el verdadero sucesor. O… ¿tal vez no tiene confianza, sir?”

Le digo, acentuando mi provocativo tono. Se le ponen los pelos de punta cuando Yohanne se pone de pie.

 

“No me subestimes. ¡No voy a perder con mi hermana! ¡Juro que traeré de vuelta un objeto de la mazmorra!” Se giro hacia Mi lady. “¡Hermana, esto es un duelo!”

 

… No pensé que sería tan fácil.

 


N/A: Aquí tenemos a una sirvienta que pelearía con todo el mundo por el bien de su maestra.


 

 

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