Bride of Demon God C05

Capítulo 05: Vubble Rojo, Vubble Azul

El nido de los goblins no era muy grande, aun si sus números eran grandes no todos se encontraban en el nido, sea por idea del IA, los más fuertes se encontraban deambulando las cercanías para lidiar con posibles amenazas.

Pero al momento de escuchar el cuerno de los vigías, aun si se encontraban afuera su trayecto se desvió directo hacia el nido. Probablemente así podrían provocar un ataque de pinzas, si lo pensamos un momento, el IA puede llegar a ser un poco “duro” con los jugadores.

*Gegegeh*

Con una extraña risa en cada uno de los goblins, regresaron rápidamente a su nido, pero su risa se vio apagada al momento de no encontrar ningún vigía en las torres de vigilancia, y en su lugar varios charcos de sangre verde pútrida con cadáveres a sus lados.

En este juego donde el realismo fue realzado, los monstruos dejaban cadáveres y sangre por ciertos periodos, por lo que a menos que fueras un aficionado del gore no era fácil de soportar. Aunque en un principio pensaron colocar también los olores respectivos, esto no se implementó para evitar malas críticas.

Si bien, la IA les dio inteligencia suficiente para crear estrategias y trabajo en equipo, también los doto de ‘instintos’. Y este les decía que no era seguro entrar a su propio nido tras ver la escena.

Pero un fuerte rugido los hizo desobedecer sus propios instintos, corriendo incontrolables a lo que sería su muerte. Poco después la tierra retumbo como si de un pequeño sismo se tratara.

***

Dentro del nido, Alice se encuentra lidiando con pequeños grupos de goblins uno tras otro. Aún si al comienzo fueron más organizados al preparar emboscadas desde los árboles, o incluso mandando pequeños grupos y tratar de flanquearla, pero tras un extraño y fuerte rugido al igual como en la aldea, la razón parecía desparecer de los goblins. Y estos solo se lanzaron como animales enfurecidos hacia ella.

Aunque no pudo ignorar que tal vez quien controlaba a los goblins era el dueño del rugido, se enfocó en encargarse del problema ante sus manos. Actualmente el número restante de goblins era de 64. Las clases de goblins a los que se enfrentó no cambiaron mucho.

Las adiciones fue el goblin chaman, que se encargaba de usar magia desde lejos y el goblin minero, este no era muy diferente al goblin normal, excepto que llevaba un pico en lugar de un garrote. El primero tenía muy poca vida, pero el segundo parecía tener más resistencia respecto a sus congéneres.

Luego de perder la razón, no tuvo que moverse cuidadosamente, ya que los goblins fueron tras ella sin pensar nada, como si fueran animales salvajes lanzándose desde un acantilado por si solos.

Y rápidamente el contador llego a los 78 goblins, casi la misma cantidad que le tomo casi media hora de emboscar fue reducida en pocos minutos. De no ser por sus propias habilidades de corto enfriamiento, probablemente ese asedio repentino podría haberle costado la vida.

Cuando llego a lo que parecía ser la ‘celda’ de los secuestrados, un par de goblins más fornidos hizo aparición. Sus cuerpos eran robustos, y si los comparábamos con los anteriores era la diferencia de un niño de primaria y un joven adulto. Aunque solo de altura, pues tenían grandes músculos abultados como si fueran físicoculturistas.

Aunque en su mente los llamo goblins, el nombre mostrado a sus ojos era diferente.

Vubble [Goblin Peleador] (Nv. 24)

Ambos eran de un nivel alto, recordó que el nivel recomendado era 15, pero al ver ese nivel sintió alivio de no haber confiado de nuevo en el IA. Tal vez por eso pudo encargarse tan fácilmente de los goblins al inicio, pero esta clase “Vubble” se podía ver que era completamente un atacante pesado. Dado que no podía ver su vida aún, decidió usar sus cartas.

【Visión Verdadera】

『Vubble』

HP: 1400

MP: 100

ATK: 450

DEF: 300

MATK: 10

RES: 200

SPD: 120

 

Esta era la función especial de Visión Verdadera, poder saber las estadísticas del enemigo. El ojo de evaluación de peligro de un gato. Tragando su saliva, Alice supo que tenía que acabarlos antes de que se acercaran, pero su habilidad más fuerte no podía tirarlos de un golpe.

Así que decidió ir con algo más ‘sucio’.

Caminando directo hacia ellos, Alice se quitó la capucha mostrando su rostro, esto no desconcertó a los Vubble, más bien los alentó a ir rápidamente contra ella. Sus rostros grotescos formaron una sonrisa, fácilmente se podía saber que tenían en mente, pero antes de siquiera dar tres pasos abrió ampliamente los ojos y los miro fijamente.

Como si hubieran visto un fantasma, se detuvieron abruptamente, sus rostro palidecieron (a pesar de ser verdes) y dieron un paso atrás, cuando vio esto, Alice aprovecho la oportunidad para acercarse rápidamente y lanzar su hanayama. Sabía bien que no sería suficiente para derrotarlos, pero antes de que el efecto de luz sagrada fuera activado…

El sonido de cascabeles resonó por todo el lugar…

Antes de poder reaccionar, ambos vubble se volvieron nada y ahí solo quedo la flecha de fortuna.

Con un ligero suspiro miro los alrededores pero lo único en el suelo era un par de llaves. Una para la celda frente a ella, pero la otra tenía un raro patrón grabado. Alice guardo la segunda y abrió rápido pero cuidadosamente la celda.

“¿Eh? A-alguien vino a rescatarnos.”

“¡E-en serio, gracias a las Diosas!”

“¡Oh diosas, muchas gracias!”

Todas las mujeres parecían aliviadas, pero sus números no cuadraban con la misión. Había un total de 6 mujeres en esta celda, algunas tenían las ropas sucias y andrajosas, y algunas de ellas incluso tenían los ojos apagados al fondo de la celda.

Alice había leído suficientes mangas y novelas para saber porque habían acabado así, incluso si este juego era para todas las edades, el hecho de que ‘eso’ estuviera aunque sea implicado ya era motivo de sanción al PEGI.

Ella ya había reportado varios fallos en el sistema, desde un crasheo por parte de un efecto de habilidad de un sub-jefe, hasta poder atravesar unas ruinas ‘literalmente’. No eran muchas, pero decidió hacer uno por si acaso.

El aspecto desalineado, la suciedad y ‘esos líquidos’ sobre su cuerpo, no había otra manera de ponerlo que algo para mayores o adolescentes. Debido a que se trataba de un juego ignorar el trasfondo fue fácil, pero porque mancillar su propia imagen al colocar tal realismo.

Sacudiendo la cabeza, desato a las chicas y aunque lo normal sería acompañarlas hasta la aldea, en cuanto pusieron un pie fuera de la celda estas desaparecieron como por arte de magia, en esos momentos era cuando si era un juego sin sentido.

Mirando una vez más su contador, suspiro y salió de la ‘celda’.

Mujeres rescatadas: 6/10

Rescate especial: 0/2

Goblins Derrotados: 80/100

***** Derrotado: 0/2

Alice pensó al inicio que esos ‘Vubble’ eran el monstruo oculto en la misión, tanto por su nivel como al ver sus números, pero al parecer estaba equivocada, así que pensó que esa segunda llave sería de la otra celda o de algo más.

Dado que el nido era un campamento improvisado con ramas afiladas colocadas como cerca y los arboles marchitos y caídos como torres de vigilancia, no sabía dónde más buscar. Tampoco es que el lugar fuera muy grande, así que no había un lugar para ocultarse.

Luego de deambular, encontró lo que parecía una casa de campaña hecha de piel de algún animal. Su tamaño era ciertamente perfecto para acampar, pero su altura era lo suficiente para poder colocar aunque fuera una pequeña furgoneta en su interior.

En su camino a este lugar encontró varios cofres, pero decidió abrirlos al terminar la misión, era posible que alguno tuviera una trampa y no quería perder vida u objetos por algo tan tonto.

Antes de entrar encontró otro de estos cofres, el color de este llamo su atención, ya que no era como una caja de madera maltrecha, sino un cofre bien tallado con decoraciones de plata en los laterales y el cerrojo y un color rojo vivido en la madera. Incluso tenía un extraño patrón sobre la tapa, Alice rápidamente capto el patrón, era de la llave que consiguió antes.

Si bien este era el último lugar (probablemente) no había sentido en colocar aquí un cofre de no ser una recompensa. Luego de meditarlo decidió abrir el cofre con la llave.

 

Por desgracia, el IA era más sádico de lo que uno esperaría.

 

Como si cayera del cielo, algo impacto fuertemente el piso detrás de Alice, aunque no sabía que era, al notar que cayo exactamente al girar la llave, era claro que esa fue la razón de este suceso.

Girando rápidamente su cuerpo y preparándose para la batalla, un tercer Vubble hizo aparición.

Vubble Luchador (Rojo) (Nv. 25)

A diferencia de los dos anteriores, este no tenía (Goblin) en su descripción, probablemente era un Vubble puro. Su cuerpo era igual de robusto y misma altura. Cargaba un garrote con picos en una mano y una manopla de hierro en la otra. Si había algo a destacar, era el color de rojo bermellón de su cuerpo.

Lista para la batalla Alice saco un extraño amuleto de su bolsillo, pero antes de hacer algo más, el Vubble golpeo fuertemente el suelo con su garrote, provocando que temblaran los alrededores, probablemente el temblor que seguía el rugido venía de este monstruo. ¿Pero porque lo hacía?

La respuesta se mostró casi de inmediato, como si fuera su llamado, varios goblins salieron de los árboles y arbustos rodeando a Alice. Recordando que aunque el rugido los hacia perder la razón, el temblor los hacia moverse, con eso ella capto el significado de todo esto.

“Hay otro…”

Antes de terminar su frase un fuerte rugido proveniente de la tienda la interrumpió. A los pocos segundos se escucharon las pisadas de algo pesado, y sin dejar de prestar atención al vubble rojo, miro de reojo a la tienda. De ahí, otro vubble salió.

Vubble Berseker (Azul) (Nv. 25)

A diferencia del rojo, este era azul, y en lugar de un garrote cargaba lo que parecía un pedazo de metal casi de su mismo tamaño. Si lo pensabas un momento, parece que el cuento estaba al revés. Pero no era momento para mirar fallos en el folclore.

De un segundo a otro Alice se encontraba rodeada de ambos lados por dos monstruos que no podía vencer de un ataque, y en sus alrededores se encontraban los 20 goblins restantes.

“Que metida de pata… mejor hubiera entrado a la tienda.”

Pensando que tal vez de haber hecho eso podría haber evitado una pelea de doble boss, Alice guardo el amuleto y en su lugar saco dos extraños papeles.

“Bien, vamos a ir con todo…”

Con una mirada decidida miro fijamente al Vubble azul. No es que ignorara a los demás, simplemente…

“Primero a acabar con la amenaza mayor.”

Era solo una estrategia que pensó al momento.